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miércoles, 3 de junio de 2015

Cuando hacemos...

Cuando hacemos más de lo que se nos paga por hacer,
 finalmente se nos pagará más por lo que hacemos”.

Zig Ziglar

domingo, 31 de mayo de 2015

El mejor regalo....

El mejor regalo que puedes dar a alguien
es tu atención.

Jim Rohm

Desastre.....

El desastre económico comienza
con una filosofía de hacer poco y querer mucho.

Dar es mejor que recibir
porque dar comienza el proceso de recibir

Jim Rohm

lunes, 27 de abril de 2015

domingo, 17 de febrero de 2013

Primero has de dar para recibir.

Un hombre estaba perdido en el desierto, destinado a morir de sed. Por suerte llegó a una cabaña vieja, desmoronada, sin ventanas, sin techo. El hombre anduvo por ahí y se encontró con una pequeña sombra donde acomodarse para protegerse del calor y del sol. Mirando alrededor, vio una vieja bomba de agua, toda oxidada. Se arrastró hacia allí, tomó la manivela y comenzó a bombear, a bombear y a bombear sin parar, pero nada sucedía. Desilusionado, cayó postrado hacia atrás y entonces notó que a su lado había una botella vieja. La miró, la limpió de todo el polvo que la cubría y pudo leer que decía “Usted necesita primero preparar la bomba con toda el agua que contiene esta botella, mi amigo. Después, por favor, tenga la gentileza de llenarla nuevamente antes de partir.”
El hombre desenroscó la tapa de la botella y vio que estaba llena de agua... ¡Llena de agua! De pronto se vio en un dilema: si bebía aquella agua, él podría sobrevivir, pero si la vertía en esa bomba vieja y oxidada, tal vez la bomba no funcionaría y el agua de la botella sería desperdiciada. ¿Qué debía hacer? ¿Derramar el agua en la bomba y esperar a que saliese agua fresca... o beber el agua vieja de la botella e ignorar el mensaje? ¿Debía perder toda aquella agua en la esperanza de aquellas instrucciones poco confiables escritas no se sabe cuánto tiempo atrás? Al final derramó toda el agua en la bomba, agarró la manivela y comenzó a bombear, y la bomba comenzó a rechinar, pero ¡no pasaba nada! La bomba continuaba con sus ruidos y entonces de pronto surgió un hilo de agua, después un pequeño flujo y finalmente el agua corrió en abundancia... Agua fresca, cristalina. Llenó la botella y bebió, la llenó otra vez y tomó aún más de su contenido refrescante. Enseguida la llenó de nuevo para el próximo viajante, la llenó hasta arriba, tomó la pequeña nota y añadió otra frase: Créame que funciona: “usted tiene que dar toda el agua antes de obtenerla nuevamente”.
Cuento recogido en La buena crisis, de Alex Rovira.

martes, 17 de enero de 2012

miércoles, 4 de enero de 2012

Ley del Intercambio en Equilibrio.

 Esta Ley dice que hay que Dar y Recibir de manera armónica y
equilibrada. Todo es Recíproco.

El intercambio de energías está en todo. La Tierra es un vivo
ejemplo  de ello. Los alimentos que te entrega, provienen de un
intercambio  equilibrado entre los distintos elementos: la tierra que
nutre la  semilla, el agua que hidrata la tierra y permite la
germinación, el aire  que a través de su temperatura permite el
crecimiento o no de  determinadas plantas y frutos. Por último, la
planta da su fruto  brindando alimento y belleza.

Todos aportaron lo suyo, todos reciben recíprocamente de los
diferentes participantes de este ciclo vital…

Lo mismo aunque en otros muchos aspectos sucede contigo. Ofreces tu
energía a los demás de muchas maneras: a través de tu trabajo,
de tu  amistad, de tus relaciones familiares, etc. Das tu energía en
diferentes  planos, el físico (cuando entregas tu tiempo al trabajo,
al arreglo de  tu hogar, a elaborar tus alimentos y los de tu familia,
mediante los  productos que fabricas para comerciar, etc.). Y también
das tu energía a  través de tu pensamiento (proyectos, planes,
trabajo intelectual, etc.)  y a través de tus emociones (cuando estas
cerca de tus amigos, de tus  hijos, de tu pareja, dando Amor, Alegría
o compartiendo momentos de  crisis)

Pero no todo es Dar, porque también necesitas Recibir. La vida es un
ida y vuelta y si esto no se respeta, quedarás vacio y dañarás
tu  energía.

Durante mucho tiempo y en muchas religiones se ha realzado la nobleza
de Dar. Y se ha hecho ver al recibir como un acto egoísta. Pero no lo
es.

Si deseas mantener la salud de tu energía, la salud de tus
relaciones, la salud de tu economía, debes necesariamente Recibir.

Si trabajas debes cobrar tu sueldo, si estás cerca de tus amigos
ayudándolos en los momentos difíciles, necesitas también contar
con  ellos en situaciones similares. No es egoísmo. Es Equilibrio.
Mantener  en equilibrio la energía que fluye naturalmente entre todos
los Seres y  en todos los planos.

Cuando Das, entregas tu Amor. Cuando Recibes también expresas amor a
ti mismo y a los demás, permitiendo compensar tu entrega y asimismo
dejando que aquel que te Da también sea capaz de expresar su Amor.

Cuando no das o cuando no te permites recibir, bloqueas el flujo de
energía desde ti hacia los demás y de los demás hacia ti.

La reciprocidad es fundamental. No desconozcas esta Ley y estarás en
condiciones de disfrutar en todos los aspectos de la vida…"

domingo, 20 de noviembre de 2011

Que damos ???

Una vez un hombre rico le entregó una canasta de basura a un hombre pobre.
El hombre pobre sonrió y corrió con la canasta, la vació, la lavó, la llenó de
 flores y se la dio de regreso. El hombre rico se asombró y le preguntó:
"¿Por qué me ha dado flores, si yo le di basura?". El hombre pobre dijo:
 "Porque cada uno da lo que tiene en el corazón"

lunes, 26 de septiembre de 2011

Qué es dar y qué es recibir?

             Estás preguntando: “ ¿ qué es dar?” ¿Te has preguntado alguna vez qué es dar? Pien­sas que ya les está dando tanto a tus hijos, a tu espo­sa, a tu novia, a la sociedad, al Rotary Club, al Club de Leones... les estás dando tanto. Pero el hecho es que no sabes lo que es dar.
          Si no te das a ti mismo, no estás dando absolutamente nada; puedes dar dinero, pero tu no eres el dinero. A no ser que te des a ti mismo, y eso quiere decir a no ser que des amor, no sabes lo que es dar.
“…Y qué es recibir?" Casi todos piensan que saben lo que es recibir, pero Dhiresha tiene razón al preguntar y exponer que no sabe lo que es reci­bir. Al igual que si no das amor, no sabes lo que es dar, lo mismo es verdad para el recibir: si no eres capaz de recibir amor,  no sabes lo que es recibir.
Quieres ser amado pero nunca se te ocurrió pen­sar: ¿eres capaz de recibir amor? Hay tantos impedi­mentos que no te permitirán recibirlo...
El primero es que no tienes ningún respeto por ti mismo, de aquí que cuando el amor viene hacia ti, no te sientes lo suficientemente adecuado como para recibirlo. Pero estás en medio de un lío tan grande que ni siquiera puedes ver un simple hecho: si nunca te has aceptado como eres, si nunca te has amado... ¿cómo te las arreglarás para reci­bir el amor de otro?
Sabes que no lo mereces pero no quieres acep­tarlo y reconocer esta estúpida idea que ha sido ali­mentada en ti, estas idea de que no lo mereces.
Entonces ¿qué haces? Simplemente rechazas el amor. Y para rechazar el amor tienes que encontrar excusas. La primera y más prominente excusa es que “esto no es amor.... por eso no puedo aceptarlo".

          No puedes creer que alguien pueda amarte. Si tú mismo no puedes amarte, si no te has visto, no has visto tu belleza, tu gracia y tu grandeza, cómo puedes creer cuando alguien te dice: "Eres hermoso. Puedo verlo en tus ojos: una profundi­dad... de tremenda gracia. Puedo ver en tu cora­zón un ritmo en sintonía con el universo."
No puedes creer todo esto: es demasiado. Es­tás acostumbrado a ser condenado, estás acostum­brado a ser castigado, estás acostumbrado a ser re­chazado, estás acostumbrado a no ser aceptado como eres. Todas estas cosas puedes entenderlas muy fácilmente.

El amor tendrá en ti un impacto tremendo por­que tendrás que atravesar una gran transforma­ción antes de que puedas recibirlo. Primero tienes que aceptarte sin ninguna culpa. No eres un pe­cador como te han enseñado los cristianos y otras religiones.

          Es por eso que la gente no acepta amor. Lo desean, lo anhelan …pero cuando llega el momento y alguien está dispuesto a cubrirte con su amor, te re­traes. Tu retraimiento tiene una profunda raíz psico­lógica. Tienes miedo: esto es hermoso, pero ¿cuánto durará? Tarde o temprano mi realidad se revelará. Es mejor estar alerta desde el principio.

El amor significa intimidad, el amor signifi­ca que dos personas se acercan, el amor signifi­ca dos cuerpos pero una sola alma. Tienes mie­do: ¿tu alma? ¿el alma de un pecador, cargada con los hechos malignos de millones de vidas...? No, es mejor esconderla, es mejor no ponerse en la posición de que la persona que deseaba amarte te rechace. Es el miedo al rechazo lo que no te permite recibir amor.

OSHO

martes, 12 de julio de 2011

Su nombre era Fleming

Su nombre era Fleming, y era un granjero escoces pobre. Un día, mientras intentaba ganarse la vida para su familia, oyó un lamento pidiendo ayuda que provenía de un pantano cercano. Dejó caer sus herramientas y corrió al pantano.

Allí, entró hasta la cintura en el estiércol húmedo negro. Se trataba de un muchacho aterrado, gritando y esforzándose por liberarse. El granjero Fleming salvó al muchacho de lo que podría ser una lenta y espantosa muerte.

Al día siguiente, llegó un carruaje elegante a la granja. Un noble elegantemente vestido salió y se presentó como el padre del muchacho que el granjero Fleming habia ayudado.

"Yo quiero recompensarlo", dijo el noble. "Usted salvó la vida de mi hijo."

"No, yo no puedo aceptar un pago por lo que hice," el granjero escocés contestó. En ese momento, el hijo del granjero vino a la puerta de la cabaña de la familia.

"Es su hijo?" el noble preguntó.

"Sí," el granjero contestó orgullosamente. "Le propongo un trato. Permítame proporcionarle a su hijo el mismo nivel de educación que mi hijo disfrutará. Si el muchacho se parece a su padre, no dudo que crecerá hasta convertirse en el hombre del que nosotros dos estaremos orgullosos". Y el granjero aceptó.

El hijo del granjero Fleming asistió a las mejores escuelas y al tiempo, se graduó en la Escuela Medica del St. Mary's Hospital en Londres, y siguió hasta darse a conocer en el mundo como el renombrado Dr. Alexander Fleming, el descubridor de la Penicilina.
Años después, el hijo del mismo noble que fue salvado del pantano estaba enfermo de pulmonía. ¿Qué salvó su vida esta vez? La penicilina.
¿El nombre del noble? Sir Randolph Churchill.
¿El nombre de su hijo? Sir Winston Churchill

Tenía una deuda


Tomás, de ochenta años, estaba cavando en el jardín trasero de su casa. Un vecino que le vio cavar, lleno de curiosidad, le preguntó:

-“¿Qué estás haciendo, Tomás?”

- “Voy a plantar cocoteros”, contestó el octogenario.

- “¿Esperas llegar a comer los cocos que den estos árboles?”, dijo con sorna su vecino.

- “Probablemente no, pero toda mi vida he comido cocos de árboles que no había plantado. Y esto hubiera sido imposible si otras personas no hubieran hecho antes lo que yo estoy haciendo ahora. Sólo estoy pagando la deuda que tengo contraída con ellos.”