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sábado, 22 de agosto de 2015

el sufrimiento...

El sufrimiento es un estado de inconsciencia. Somos desgraciados porque no somos conscientes de lo Que estamos hacien­do de lo que estamos pensando, de lo que estamos sintiendo... y por eso nos contradecimos continuamente, a cada momento. La acción va en una direc­ción, el pensamiento en otra, el senti­miento está en otra parte. Nos vamos haciendo pedazos, cada vez estamos más fragmentados. Eso es el sufri­miento: perdemos integración, perde­mos unidad. Perdemos por completo el centro, somos una simple periferia.

domingo, 12 de julio de 2015

JUNG X 3


"El inconsciente es la historia de la humanidad desde los tiempos inmemoriales."

"En ciencia hay que estar siempre atentos al hecho de que existen velos humanos que ocultan la oscuridad abismal de lo desconocido."

"El inconsciente puede reservar mensajes esenciales para los oídos que sepan ponerse a la escucha."

viernes, 19 de junio de 2015

domingo, 22 de septiembre de 2013

HACEMOS LO MEJOR QUE PODEMOS....

CADA UNO DE NOSOTROS ESTA HACIENDO
LO MEJOR QUE PUEDE HACER EN ESTE MOMENTO .
SI SUPIERAMOS MAS Y TUVIERAMOS MAS ENTENDIMIENTO
Y MAS CONCIENCIA , ENTONCES
HARIAMOS LAS COSAS DE OTRA MANERA.


LOUISE HAY

domingo, 4 de agosto de 2013

La estrechez de la conciencia

"La conciencia no es continua...la impresión que nos la hace sentir es consecuencia del recuerdo...En el fondo son pocos los momentos en los que se es realmente... consciente, en los que...[se] alcanza un cierto nivel...[de] intensidad... El inconsciente en cambio es un estado constante, duradero que, en su esencia, se perpetúa semejante a sí mismo; su continuidad es estable... teje perpetuamente un vasto sueño que, imperturbable, sigue su camino por debajo de la conciencia, emergiendo a veces durante la noche en un sueño o causando durante la jornada singulares y pequeñas perturbaciones. La conciencia es...una especie de capa superficial, de epidermis flotante sobre el inconsciente, que se extiende en las profundidades como un vasto océano de una continuidad perfecta... Si juntamos el consciente y el inconsciente, abarcamos casi todo el dominio de la psicología... se habla de la estrechez de la conciencia, por alusión al hecho de que no puede abarcar simultáneamente sino un pequeño número de representaciones." C. G. Jung - Becky

lunes, 4 de marzo de 2013

Identificados con nuestro pensamiento

La identificación con tu mente, lo que hace que el pensamiento se vuelva compulsivo. No poder dejar de pensar es una espantosa calamidad, pero no nos damos cuenta de esto porque casi todo el mundo la sufre, así que es considerada “normal”. Este ruido mental incesante te impide hallar ese dominio de quietud interna que es inseparable del Ser. Esto también crea un falso “yo” -fabricado por la mente-, que extiende una sombra de temor y sufrimiento.
El pensador compulsivo -y casi todo el mundo lo es- vive en un estado de aparente separación, en un insanamente complejo mundo de problemas y conflictos continuos, un mundo que refleja la creciente fragmentación de la mente.
Identificarte con tu mente genera una cortina opaca de conceptos, etiquetas, imágenes, palabras, juicios y definiciones que impiden toda relación verdadera. La cortina se interpone entre tú y tú mismo, entre tú y los demás hombres y mujeres, entre tú y la naturaleza, entre tú y Dios. Es esta cortina de pensamiento la que crea la ilusión de la separación, la ilusión de que hay un tú y un “otro” enteramente separado. Olvidas entonces la realidad esencial de que, debajo del nivel de las apariencias físicas y las formas separadas, eres uno con todo lo que existe.
Pensar se ha vuelto una enfermedad. La enfermedad se presenta cuando las cosas se desequilibran. Por ejemplo, no hay nada malo con que las células se dividan y multipliquen en el cuerpo, pero cuando este proceso prosigue en forma independiente del organismo completo, las células proliferan y tendremos una enfermedad.

La mente es un instrumento soberbio si la usamos correctamente. Si se le usa en forma incorrecta, sin embargo, se vuelve muy destructiva. Para ser más preciso, no se trata tanto de que uses tu mente del modo incorrecto -en general no la usas para nada-. Ella te usa. Ésa es la enfermedad. Crees que eres tu mente. Ese es el delirio. El instrumento se ha apropiado de ti.
La libertad se inicia dándote cuenta de que no eres esa entidad que se posesionó de ti -el pensador- Saber esto te permite observar a la entidad. Apenas comienzas a observar al pensador, comienza a activarse un nivel más alto de consciencia. Comienzas entonces a darte cuenta de que hay un enorme ámbito de inteligencia más allá del pensamiento, y que ese pensamiento es sólo un diminuto aspecto de esa inteligencia. También te das cuenta de que todas las cosas que realmente importan -la belleza, el amor, la creatividad, la alegría, la paz interior- tienen su origen más allá de la mente. Comienzas a despertar.

ECKHART TOLLE



¿Qué es falta de consciencia?

Cuando algo que te ha sucedido y no recuerdas te está marcando. El trato que te dieron tus padres: las neuras, obsesiones, maltratos…se transmiten por el árbol genealógico. ¡Tú haces lo que te han hecho! Es como una maldición, pero se puede cortar. Jodorowsky llama a esto “psicogenealogía”.

Si nos hacemos conscientes de nuestros traumas genealógicos, los desactivamos. De ese modo curamos nuestro árbol genealógico, dejamos de transmitir por él esos errores.

Según Jodorowsky, el último don que tú das es tu conciencia. Cuando lleguemos a la muerte, lo mejor que podemos ofrecer es una perfecta y luminosa conciencia, una conciencia clara que hay que saber crear, porque si no, como decía Gurdjieff, mueres como un perro, sin ofrendar la conciencia ni construir un alma. Y el proceso lo describe así: “Cuando empiezas poco a poco a desprenderte de tu identidad, a ser un humano genérico, dejas de verte en una edad determinada. Luego dejas de identificarte con el tiempo en general. Después ya no te reconoces originario de una patria o hablante de una lengua determinada. No te ves en tu nombre, no te confundes con las cosas que posees, vas cesando en la identificación. Te agarras a lo que eres. A la alegría de la vida. Eres cada vez más feliz y no necesitas el traje rígido del carácter o de la personalidad. Te haces fluido, como el agua.”

Para averiguar quienes somos debemos expandir nuestra consciencia. Y ahí llega el arte. “El arte nos abre a otros mundos, a otras miradas, nos “muta” la consciencia. Por eso el arte es terapéutico: ¡la enfermedad por antonomasia es la falta de consciencia, y el arte puede curarla!.

Las enfermedades son cristalizaciones de niveles de consciencia que no cambian. 
Las enfermedades genéticas son “abrigos” que nos han puesto y que vienen de nuestro árbol genealógico.
Alejandro Jodorowsky.

viernes, 27 de julio de 2012

Recontragrosa ---JUNG

HASTA QUE LO INCOSCIENTE NO SE HAGA CONSCIENTE ,
EL SUBCONSCIENTE SEGUIRA DIRIGIENDO TU VIDA
Y TU LO LLAMARAS DESTINO

CARL JUNG

martes, 1 de mayo de 2012

Patrones


                                                                 Desde el momento de nacer
                                                                 Hasta el instante de morir
                                                                 Hay patrones que debo repetir
                                                                 Así como respiro para vivir.
                                                                 Como rata en un laberinto
                                                                 Yace ante mí el sendero
                                                                 Y el patrón nunca cambia
                                                                 Hasta que la rata muere.

                                                                 Y el patrón continúa
                                                                 En el muro que envolvió la oscuridad
                                                                 Y así es apropiado
                                                                 Pues en la oscuridad debo vivir.
                                                                 Como el color de mi piel
                                                                 O el día en que me vuelva viejo
                                                                 Mi vida está formada por patrones
                                                                 Que apenas pueden controlarse
                             Paul Simon, Poeta

miércoles, 4 de abril de 2012

Que nos pasa ?????

"Lo que nos pasa es que no sabemos lo que nos pasa.
Por eso nos pasa lo que nos pasa".
Ortega y Gasset.

lunes, 26 de septiembre de 2011

El inconsciente

            El hombre tal como es, es una semilla. No es consciente, no es una consciencia. Esto es algo humillante y difícil de aceptar porque pensamos que si somos conscientes. Y esta es la peor creencia, la más peligrosa, la más mortífera, porque si crees que ya eres realmente consciente entonces no existe la posibilidad de que puedas florecer. Si una semilla piensa que ya es un árbol, que ya ha florecido, no hay posibilidad alguna para que la semilla crezca. Te has engañado a ti mismo por completo.

            Gurdjieff ha dicho que estás en una prisión, pero que puedes llegar a creerte que no estás en tal prisión, que ésta es tu casa. Puedes decorar tu prisión de tal forma que se empiece  a parecer a tu casa. Puede que incluso te sientas orgullo de ella, que puedas jactarte de ella; tus cadenas pueden convertirse en ornamentos. Depende de ti. Puedes interpretar y este interpretar es, en cierta manera, muy satisfactorio, porque no hay necesidad de luchar en contra de este encierro. Puedes entonces sentirte cómodo. Es muy práctico. 

            Todas las creencias humanas son útiles, pero peligrosas. Por su culpa la posibilidad de evolucionar es anulada totalmente, negada por completo. El prisionero puede pensar que no es un prisionero sino que es ya un hombre libre. Es muy cómodo el creerlo porque así no hay ninguna carga que soportar. Pero en este caso el prisionero nunca será libre. Por eso Gurdjieff dice que el primer paso necesario hacia la libertad es el reconocimiento del hecho humillante de que eres un prisionero; sólo entonces es posible crecer.

            ¿ Qué es este inconsciente? Freud ha dicho que el hombre es como un iceberg: un noventa por ciento bajo el agua y solamente un diez por ciento sobresaliendo. Nueve partes escondidas bajo el agua y solamente una parte, la décima, sobresaliendo. ¡ El hombre es un iceberg!. Únicamente  una parte es consciente, nueve partes son inconsciente, y esa parte, un décimo, es impotente frente a las otras nueve. La mayor parte es inconsciente, solamente una pequeña fracción es consciente. Por eso es por lo que siempre eres manipulado, dirigido, absorbido por el inconsciente. Puedes seguir pensando que eres el que decides, ¡ no lo eres! El inconsciente, la mente oculta siempre es la que decide.

               Te enamoras. ¿ Es una decisión tuya? ¿ Es tu decisión consciente? ¿Te has enamorado conscientemente? Dices, “ sucedió”. ¿ Qué significa “ sucedió”? Significa que ciertas fuerzas inconscientes están tirando de ti. Eres simplemente una marioneta. Por eso es por lo que, tal como sucedió, un día desaparece de nuevo. ¿ Qué puedes hacer? Eres tan sólo una víctima: nunca fuiste preguntado. Y no solamente ocurre con el amor, profundiza en cualquier cosa que pienses, que hagas, que sientas, y llegarás a la conclusión que ciertas fuerzas desconocidas son las que te están manipulando. Tú no existes. Puedes engañarte a ti mismo diciendo que éstas son tus decisiones. No lo son.
            Decides no enfadarte más, y al cabo de un rato aparece la ira.
Todo el mundo ha sentido la impotencia de las propias decisiones. A cada momento lo sientes. Decides no hacer esto y a pesar de ti mismo, lo haces. Luego prosigues justificándote. Esas justificaciones son útiles. Decides no enojarte y te enojas. La única posibilidad es que profundices, escarbes en ti y llegues a la conclusión de que no eres capaz de decidir nada, de que no tienes el poder de decidir, de que no tienes fortaleza, de que eres absolutamente impotente.

            Pero esto es humillante, por eso nadie escarba nunca hasta las raíces: uno empieza a justificarse. Uno dice: “ Tuve que enfadarme porque así le ayudaba. Tuve que enfadarme para cambiarle. Tuve que enfadarme por ciertos motivos”. Entonces creas la ficción de que ésta es tu decisión. ¡Te engañas a ti mismo! Descubre si alguna vez has decidido algo. ¿ Ha habido alguna vez algo que haya sido una decisión tuya? La parte consciente de la mente es absolutamente impotente. Lo inconsciente es tan grande; nueve veces mayor. Tu consciente no es más que un instrumento en manos del inconsciente. Al inconsciente no le importa para nada. Lo que se haya de hacer será hecho por el inconsciente, y cuando ha de hacerlo, el consciente es totalmente impotente.

            Uno ha de escarbar en sí mismo. Este inconsciente es tu vientre. Tienes que salir de él, trascenderlo. Si no, serás un esclavo, nunca serás un amo y  te vas a quedar como un huevo, como una semilla. No podrás ser  un árbol que pueda florecer. El florecer nunca será un hecho para ti.

            Empieza primero por sentir qué es lo que es este inconsciente, dónde está. Es un buen comienzo: ser consciente de que uno es un prisionero, de que uno es una semilla. ¡ No te engañes a ti mismo! No pienses que eres esto y lo otro. Descubre lo que realmente eres. No crees una imagen.

            Es la historia de la mente humana. Piensas sobre lo que no eres y te sigues engañando a ti mismo sobre lo que eres. El reconocer de hecho lo que uno es el comienzo. Y es el único comienzo correcto. Reconoce primero que tu labor es inconsciente, no consciente.

            El saber esto, el que esto es una prisión, es el primer y fundamental paso para salir, porque entonces se puede hacer algo.
            Buda sostiene que únicamente la consciencia puede hacerte un hombre, si no, eres simplemente un animal. La misma palabra “Buda”quiere decir “El que ha despertado”. Este no era su nombre.

            OSHO

lunes, 29 de agosto de 2011

El Poder de Elegir ???

 Cuestión: ¿Y qué hay de toda esa gente que, según parece, quiere sufrir? Tengo una amiga cuyo compañero la maltrata físicamente, y su relación anterior fue del mismo tipo. ¿Por qué elige ese tipo de hombres, y por qué está eligiendo no salir de esa situación ahora? ¿Por qué tanta gente elige el dolor? respuesta: Sé que el término, “elegir” es uno de los favoritos de los ambientes Nueva Era, pero no es del todo preciso en este contexto. Es equívoco decir que alguien, “elige” una relación disfuncional o cualquier otra situación negativa en su vida. La elección requiere conciencia, un elevado grado de conciencia. Sin ella, no hay elección. La elección comienza cuando dejas de identificarte con la mente y con sus patrones condicionados, en el momento en que puedes estar presente. Hasta llegar a ese punto, eres inconsciente desde el punto de vista espiritual. Eso significa que estás obligado a pensar, sentir y actuar de cierto modo que concuerda con tu condicionamiento mental. Por eso Jesús dijo: «Perdónales, porque no saben lo que hacen”. Esta frase no se refiere a la inteligencia en el sentido convencional de la palabra. He conocido a muchas personas que, aun siendo muy inteligentes y con estudios, eran completamente inconscientes, es decir, estaban completamente identificadas con su mente. De hecho, si el desarrollo mental y la cantidad de conocimiento no están equilibrados con el correspondiente desarrollo de la conciencia, existe un gran potencial de infelicidad y de fracaso. Tu amiga está enganchada en una relación con un compañero irrespetuoso, y no es la primera vez. ¿Por qué? Porque no tiene elección. La mente, al estar condicionada por el pasado, siempre trata de recrear lo que conoce, lo que le resulta familiar. Aunque sea doloroso, al menos es familiar. La mente siempre se adhiere a lo conocido. Lo desconocido es peligroso porque la mente no tiene control sobre ello.
Por eso tu amiga, al estar identificada con su mente, puede que esté recreando una pauta de conducta aprendida en el pasado en la que intimidad y abuso están inseparablemente unidos. Alternativamente, puede estar repitiendo un patrón mental de su primera infancia que afirma que es indigna y merece ser castigada.También es posible que viva parte de su vida a través del cuerpo-dolor, que siempre busca más dolor del que alimentarse. Su compañero tiene sus propias pautas inconscientes, que complementan las de ella. Por supuesto que su situación la crea ella misma, pero ¿quién o qué es el yo que realiza esa creación? No es más que una pauta mental-emocional del pasado. ¿Por qué convertirla en un yo? Si le dices que ha elegido su estado o situación, estás reforzando su estado de identificación mental. ¿Pero es ese patrón mental quien ella es? ¿Es ese patrón mental su yo? ¿Deriva del pasado su verdadera identidad? Enseña a tu amiga a ser una presencia observante detrás de sus ensamientos y emociones. Háblale de su cuerpo-dolor y de cómo liberarse de él. Enséñale el arte de la conciencia de su cuerpo interno. Demuéstrale el significado de la presencia. En cuanto sea capaz de acceder al poder del ahora, y así romper con su pasado condicionado, tendrá una oportunidad. Nadie elige la disfunción, el conflicto, el dolor. Nadie elige la locura. Ocurren porque no hay suficiente presencia para disolver el pasado, porque no hay suficiente luz para disipar la oscuridad. No estás plenamente aquí. Aún no has despertado del todo. Entre tanto, la mente condicionada dirige tu vida.
Asimismo, si albergas resentimiento por algo que hicieron o dejaron de hacer, aún sigues creyendo que tuvieron elección, que podrían haber actuado de otro modo. Siempre parece que la gente tiene una elección, pero eso es ilusorio. Mientras la mente, con sus patrones ilusorios, dirija tu vida, mientras seas la mente, ¿qué opciones tienes? Ninguna. Ni siquiera estás allí. El estado de identificación con la mente es agudamente disfuncional. Es una forma de locura. Casi todo el mundo sufre esta enfermedad en distintos grados. En cuanto te das cuenta de ello, no puede haber más resentimiento. ¿Cómo puedes estar resentido con alguien que está enfermo? La única respuesta apropiada es la compasión.

sábado, 20 de agosto de 2011

Las raíces del sufrimiento------OSHO

El sufrimiento es un estado de inconsciencia. Somos desgraciados porque no somos conscientes de lo Que estamos hacien­do de lo que estamos pensando, de lo que estamos sintiendo... y por eso nos contradecimos continuamente, a cada momento. La acción va en una direc­ción, el pensamiento en otra, el senti­miento está en otra parte. Nos vamos haciendo pedazos, cada vez estamos más fragmentados.
Eso es el sufri­miento: perdemos integración, perde­mos unidad. Perdemos por completo el centro, somos una simple periferia.
Y naturalmente, una vida que no sea armoniosa está condenada a ser miserable, trágica, una carga que hay que llevar como se pueda un sufrimiento. Lo máximo que uno puede hacer es conseguir que este sufrimiento sea menos doloroso. Y existen mil y una clases de quita dolores.
No solo están las drogas y el alco­hol: la religión también se ha utilizado a modo de opio. 
La gente vive sumida en el sufri­miento. Solo existen dos maneras de salir de él: la primera consiste en con­vertirse en meditador: alerta, despierto, consciente... y eso es algo muy difí­cil. Se necesita coraje.
 La manera más barata consiste en encontrar algo que te pueda dejar aún más inconsciente de lo que ya estás, para que no puedas sentir el sufrimiento. Encuentra algo que te deje totalmente insensible, algo que te intoxique, algún anestésico que te deje tan inconsciente que puedas escapar a esa in­consciencia y olvidar todas tus ansiedades, angustias y sin sentidos.
La segunda manera no es la verdadera. La segunda manera solo hace que tu sufrimiento resulte un poco más confortable, un poco más soportable, un poco más cómodo. Pero no ayuda, no te trans­forma. La única transformación llega por la vía de la meditación, porque la meditación es el único método que te hace consciente.
Lo que yo me propongo es llevarte más allá del sufrimiento. No hay necesidad de adaptarse al sufrimiento: existe la posibilidad de librar­se por completo de él. Pero el camino es un poco difícil; el camino es un de­safío.
El primer paso hacia la conciencia es prestarle mucha atención a tu cuer­po. Poco a poco, uno se va poniendo en estado de alerta ante cada gesto y cada movimiento. Ya medida que te vas ha­ciendo consciente, empieza a ocurrir  un milagro: dejas de hacer muchas cosas que antes hacías. Tu cuerpo se encuentra más relajado, tu cuerpo está más entonado, una profunda paz empieza a prevalecer incluso en tu cuerpo, una música sutil vibra en tu cuerpo.
Después, empiezas a hacerte cons­ciente de tus pensamientos; hay que hacer lo mismo con los pensamientos. Son más sutiles que el cuer­po y por supuesto, también más peligrosos. Y cuando te hagas consciente de tus pensamientos, te sorprenderá lo que ocurre en tu interior. Si pones por escrito lo que está ocurriendo en cualquier momento, te llevarás una gran sorpresa. No te lo vas a creer «¿Esto es lo que está ocurriendo dentro de mí?» Sigue escribiendo duran­te solo diez minutos. Cierra las puertas con llave y cierra también las ventanas para que nadie pueda entrar, para que puedas ser completamente sincero y enciende el fuego para poder tirar al fuego lo que escribas; así nadie lo sabrá aparte de ti. Y después sé absolutamente sincero; ponte a escribir lo que esta pasando dentro de la mente. No lo interpretes, no lo alteres, no lo edites. Limítate a ponerlo en el papel sin adornos, tal como es, exactamente como es.
Y al cabo de 10 minutos, léelo. ¡Verás una mente loca por dentro! No somos conscientes de que esa locura fluye constantemente como una corriente subterránea. Afecta a todo lo que tiene importancia en tu vida. Afecta a cualquier cosa que hagas; afecta a todo lo que haces, afecta a todo. ¡Y suma de todo ello va a ser tu vida.!
Así pues, este loco debe cambiar. Y el milagro de la conciencia es que no necesitas hacer nada, aparte de hacer­te consciente. El fenómeno mismo de observarlo hace que cambie. poco a poco, el loco va desapareciendo. Poco a poco, los pensamientos empiezan a ajustarse a cierta pauta. Su caos desa­parece, se van convirtiendo en algo más parecido a un cosmos. Y una vez más, una profunda paz lo domina  todo.
Y cuando tu cuerpo y tu mente estén en paz, verás que están sinfonizados uno con otro, que existe un puente. Ahora ya no corren en diferentes direcciones, ya no cabal­gan en diferentes caballos. Por primera vez hay acuerdo, y ese acuerdo constituye una ayuda inmensa para trabajar  tercer paso: hacerte consciente de tus sentimientos, emociones, estados humor. Esta es la capa más sutil y más difícil, pero si puedes ser consciente de los pensamientos solo tienes que dar un paso más. Se necesita una conciencia un poco más intensa para empezar a medi­tar sobre tus estados de humor, tus emociones, tus sentimientos.

En cuanto eres consciente de estas tres cosas, todas se unen en un único fenómeno. Y cuando estas tres cosas sean una sola, fun­cionando perfectamente al unísono, canturreando juntas, cuando puedas sentir la música de las tres -se han convertido en una orquesta-, ocurre la cuarta. Lo que tú no puedes hacer ocurre por sí solo, es un regalo de la totalidad. Es una recompensa para los que han hecho estas tres cosas.
Y la cuarta cosa es la conciencia definitiva que lo despierta a uno. Uno se hace consciente de la propia conciencia, esa es la cuar­ta cosa.- Eso te convierte en un buda, un ser despierto. Y solo en ese despertar llega uno a conocer lo que es la bienaventuranza. El cuer­po conoce el placer, la mente conoce la felicidad, el corazón cono­ce la alegría, la cuarta cosa conoce la bienaventuranza. La biena­venturanza es el objetivo, y la conciencia es el camino que lleva a ella.

OSHO -libro conciencia

De Hombres Y Ratas

                             La vigilia es el camino de la vida.
El tonto duerme como si ya estuviera muerto,
Pero el maestro está despierto y vive eternamente.
Está vigilante. Tiene claridad.
¡Qué feliz es? Porque ve que estar despierto es vivir.
Qué feliz es siguiendo el camino de los despiertos.
Con gran perseverancia medita, buscando la libertad y la felicidad.
GAUTAMA BUDA, Dhammapada

            Vivimos sin prestar ninguna atención a lo que ocurre a nuestro al­rededor. Sí, hemos llegado a ser muy eficientes en lo referente a hacer cosas. Lo que hacemos, lo hacemos ya tan eficientemente que no necesitamos ninguna conciencia para hacerlo. Se ha convertido en algo mecánico, automático. Funcionamos como robots. Todavía no somos hombres, somos máquinas.
Eso era lo que George Gurdjieff decía una y otra vez, que el hombre, tal como existe, es una máquina. Ofendió a mucha gente, porque a nadie le gusta que le llamen máquina. A las máquinas les gusta que las llamen dioses; entonces se sienten muy felices, se hin­chan de satisfacción. Gurdjieff decía que las personas eran máqui­nas y tenía razón. Si te contemplas a ti mismo" verás lo mecánico que es tu comportamiento.                                       
El psicólogo ruso Pavlov y el psicólogo norteamericano Skinner aciertan en un 99,9 por ciento cuando dicen que el hombre es una maravillosa máquina y nada más. No hay alma en él. He dicho que aciertan en un 99,9 por ciento; solo fallan por un pequeñísimo mar­gen. En ese pequeño margen están los budas, los despiertos. Pero se les puede perdonar porque Pavlov nunca se encontró con un buda; sólo se encontró con millones de personas como tú.
Skinner ha estudiado a los hombres y a las ratas y no ha encon­trado diferencia. Las ratas son seres más simples, eso es todo; el hombre es un poco más complicado. El hombre es una máquina su­mamente sofisticada, las ratas son máquinas simples. Es más fácil, estudiar a las ratas; por eso los psicó­logos siguen estudiando a las ratas. Estudian a las ratas y llegan a conclu­siones acerca de los hombres...

viernes, 19 de agosto de 2011

CONCIENCIA

Conciencia significa que eres completamente consciente de cualquier cosa que esté ocurriendo en ese momento.
Tú estás presente. Si tú estás presente cuando surge la ira, la ira no puede surgir. Solo puede ocurrir cuando estás completamente dormido. Cuando estás presente, se inicia inmediatamente una transformación en tu ser, porque cuando tú estás presente, consciente, muchas cosas simplemente no son posibles.
Así pues, de hecho solo existe un pecado, que es la inconsciencia.El significado original de la palabra pecar es faltar. No significa hacer algo que está mal, significa simplemente faltar, estar ausente.
Hagas lo que hagas, por dentro debes seguir haciendo una cosa continuamente: ser consciente de que tú lo estás haciendo. Si estás comiendo, sé consciente de ti mismo. Si estás andando, sé conscien¬te de ti mismo. Si estás escuchando, si estás hablando, sé consciente de ti mismo. Cuando estés irritado, sé consciente de que estás irritado. En el momento mismo en que aparezca la ira, sé consciente de que estás irritado. Este constante acordarse de uno mismo crea en ti una sutil energía, una energía muy sutil. Empiezas a ser un ser cristalizado.
Osho

Automatismos

La definición más precisa sería "algo que debería estar bajo el control del individuo pero realmente está fuera de su control". Son acciones no determinadas por uno mismo que sí deberían estar determinadas por uno mismo. Un automatismo en acción no es fácil de neutralizar. Los automatismos pueden iniciar actitudes y comportamientos negativos, hacernos persistir en actitudes y comportamientos negativos, y obstaculizar o frenar actitudes y comportamientos positivos. Se combaten con autoconocimiento y desarrollando fuerza mental".
1. Ver sin Observar: Es mirar sin intención de ver de manera completa y correcta. Ejemplo: Cuando miramos una multitud en las calles de una ciudad y observamos lo mínimo indispensable como para continuar caminando.

2. Oír sin Escuchar: Es oír sin intención de atender de manera completa y correcta. Ejemplo: Cuando al conversar prestamos más atención a lo que pensamos mientras nos están hablando.

3. Leer sin Comprender: Es leer sin intención de captar el significado global del texto completo. Ejemplo: Cuando leemos prestándole más atención a las palabras y conceptos que a las relaciones entre los mismos y con lo que ya sabemos.

4. Relacionar sin Organizar: Es relacionar sin intención de captar o aplicar un orden completo y correcto. Ejemplo: Cuando colocamos las cosas en cualquier lugar.

5. Pensar sin Reflexionar: Es pensar sin intención de asegurarse de procesar las ideas de manera racional. Ejemplo: Cuando pensamos sobre una situación o problema sin profundizar en causas, motivos ni justificaciones racionales.

6. Pensar sin Imaginar: Es pensar sin intención de asegurarse la representación y asimilación de las ideas. Ejemplo: Cuando pensamos sobre algo sin tener una representación visual o esquemática de ello en la mente.

7. Actuar sin Pensar: Es actuar sin intención de asegurar el control de la acción o los esfuerzos. Ejemplo: Cuando agredimos verbalmente a un desconocido.

8. Errar sin Corregir: Es actuar sin intención de autorregularse en la acción y aprender. Ejemplo: Cuando sabemos que tenemos errores y no hacemos nada para dejar de tenerlos.

9. Crear sin Aplicar: Es crear sin intención de generar cambios. Ejemplo: Cuando se nos ocurre una buena idea sobre un tema pero no nos ocupamos de hacerla realidad.

10. No tener Objetivos, Proyectos o Metas concientes y deseables: Es vivir por vivir y sin orientación ni administración efectiva de las energías y las capacidades. Ejemplo: Estar a la deriva en el trabajo, sin idea de las oportunidades ni de los obstáculos que se nos presentan.

11. Actuar por Aprobación: Es vivir dependientes de la evaluación y la aprobación ajena. Ejemplo: Cuando, para estar seguros de lo que hacemos o somos, buscamos que otro nos confirme si estamos bien.

12. Actuar Ideológicamente: Es actuar sin intención de tener responsabilidad por las propias ideas. Ejemplo: Cuando descartamos hacer algo por el mero hecho de no estar tratado o justificado por una determinada ideología.

13. Tener tabúes: Es actuar sin intención de explorar libremente la realidad. Ejemplo: Nos reprimimos y no hacemos o decimos algo por estar prohibido por la cultura o la tradición.

14. Evaluar sin Comparar: Es juzgar o decidir sin intención de asegurar que los juicios o las decisiones ajusten bien con los hechos o sean correctas. Ejemplo: Cuando compramos un producto entre varios similares sin comparar precios, calidad, cantidad, etc.

15. Estudiar sin Comprender: Es querer asimilar sin intención de tener la capacidad completa y correcta de poder aplicar lo que se aprende. Ejemplo: Intentar aprender la letra de una canción en otro idioma pero sin tener idea del significado.

16. Aplicar sin Estrategia: Es querer realizar algo sin intención de asegurarse obtener buenos resultados. Ejemplo: Cuando queremos realizar algo de cierta complejidad o dificultad, como escalar una montaña, y actuamos con riesgos y de manera improvisada.


17. Actuar sin Constancia: Es actuar sin intención de continuar o concluir de manera completa y correcta. Ejemplo: Cuando abandonamos un aprendizaje por falta de gusto o por el esfuerzo que implica.

18. Evaluar sin Conocer: Es juzgar sin intención de asegurar tener justicia o razón. Ejemplo: Cuando generalizamos en las frases del tipo: "Todos los ............... son iguales"

19. Concluir sin Comprobar: Es finalizar algo sin intención de asegurar que el resultado esté completo y correcto. Ejemplo: Cuando al razonar sacamos conclusiones que no tienen apoyo lógico o contienen error.


20. Asociar sin Diferenciar: Es relacionar cosas sin intención de asegurarse de poder distinguirlas adecuadamente. Ejemplo: Cuando usamos un sinónimo inadecuado sin captar que varió el sentido de la frase.

21. Diferenciar sin Asociar: Es distinguir cosas sin intención de asegurarse de poder relacionarlas u ordenarlas de manera completa y correcta. Ejemplo: Notamos las diferencias entre distintos temas musicales pero no sabemos reconocer los estilos comunes.


22. Actuar sin Compromiso: Es actuar sin convicción. Ejemplo: Querer vender un producto sin estar convencido de poder lograrlo o de las bondades del producto.

Todo esfuerzo que hagamos en pro de desarrollar nuestras habilidades mentales implica el contraesfuerzo de los automatismos ya que normalmente significan una influencia en sentido contrario. Es por tal motivo que cualquier camino que tomemos hacia nuestro objetivo de mejorar las habilidades para el trabajo mental necesariamente ha de comenzar por alcanzar cierto grado de autoconocimiento y autodominio; no es un requisito grave pero sí lo suficientemente serio como para definir el éxito que podamos tener en nuestro propósito.
Patricio Vargas Gil de Escuela de Educacion Mental

domingo, 3 de julio de 2011

el cielo y el infierno

Al maestro zen Hakuin vino a verle un guerrero, un samurai, un gran soldado, y le preguntó: «¿Existe el cielo, existe el infierno? Y si hay cielo e infierno, ¿dónde están las puertas? ¿Desde dónde se entra? ¿Cómo puedo evitar el infierno y elegir el cielo?»Era un guerrero simple. Un guerrero siempre es simple; de otro modo no sería guerrero. Un guerrero sólo conoce dos cosas: la vida y la muerte; su vida siempre está en juego, siempre está jugando; es un hombre simple. No había venido a aprender ninguna doctrina. Quería saber dónde estaban las puertas para evitar el infierno y entrar en el cielo. Y Hakuin le contestó de la única forma que un guerrero podía entender.¿Qué hizo Hakuin? Le dijo: —¿Quién eres tú? —Soy un samurai —replicó el guerrero.En Japón ser un samurai es algo de lo que sentirse orgulloso. Significa ser un guerrero perfecto, un hombre que no dudará ni un segundo en entregar su vida. Para él, la vida y la muerte sólo son un juego. Y dijo: —Soy samurai, soy un jefe de samurais. Incluso el emperador me presenta sus respetos.—¿Tú un samurai? —dijo Hakuin riéndose—. Más bien pareces un mendigo.El orgullo del samurai estaba herido, su ego machacado. Olvidó a qué había venido. Sacó la espada y estaba a punto de matar a Hakuin. Olvidó que había venido a ver al maestro para aprender dónde están las puertas del cielo y del infierno.Hakuin se rió y dijo: —Ésta es la puerta del infierno. Con esta espada, esta ira, este ego, así se abre la puerta. Esto es algo que un guerrero puede entender. Y el samurai comprendió de inmediato: ésta es la puerta. Volvió a envainar la espada.Y Hakuin dijo: —Ahora has abierto las puertas del cielo.El infierno y el cielo están dentro de ti, ambas puertas están dentro de ti. Cuando te comportas inconscientemente, allí está la puerta del infierno; cuando estás alerta y consciente, allí está la puerta del cielo".