EL ENVIDIOSO REALMENTE NO TE ODIA
EN REALIDAD SE ODIA A SI MISMO
POR NO PODER SER COMO TU
Mostrando entradas con la etiqueta ENVIDIA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ENVIDIA. Mostrar todas las entradas
martes, 27 de diciembre de 2016
sábado, 26 de mayo de 2012
EL BUEY Y LA CIGARRA
Arando estaba el buey, y a poco trecho
la cigarra, cantando le decía:
«¡Ay, ay! ¡Qué surco tan torcido has hecho!»
Pero él la respondió: «Señora mía,
si no estuviera lo demás derecho,
usted no conociera lo torcido.
Calle, pues, la haragana reparona;
que a mi amo sirvo bien, y él me perdona
entre tantos aciertos, un descuido.»
¡Miren quién hizo a quién cargo tan fútil!
¡Una cigarra al animal más útil!
Mas ¿si me habrá entendido
el que a tachar se atreve
en obras grandes un defecto leve?
la cigarra, cantando le decía:
«¡Ay, ay! ¡Qué surco tan torcido has hecho!»
Pero él la respondió: «Señora mía,
si no estuviera lo demás derecho,
usted no conociera lo torcido.
Calle, pues, la haragana reparona;
que a mi amo sirvo bien, y él me perdona
entre tantos aciertos, un descuido.»
¡Miren quién hizo a quién cargo tan fútil!
¡Una cigarra al animal más útil!
Mas ¿si me habrá entendido
el que a tachar se atreve
en obras grandes un defecto leve?
Lección / Moraleja:
jueves, 25 de agosto de 2011
LA LUCIERNAGA
Cuenta la leyenda que una vez una serpiente empezó a perseguir a una luciérnaga. Esta huía rápido de la feroz predadora y la serpiente al mismo tiempo no desistía.
Huyó un día y ella la seguía, dos días y la seguía... Al tercer día, ya sin fuerzas, la luciérnaga paró y le dijo a la serpiente:
“¿Puedo hacerte tres preguntas?”
- “No acostumbro dar este precedente a nadie pero como te voy a devorar, puedes preguntar”. -contestó la serpiente...
- “¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?” -preguntó la luciérnaga.
- - “No”, -contestó la serpiente.
- - “¿Yo te hice algún mal?” -dijo la luciérnaga.
- - “No”, -volvió a responder la serpiente.
- - “Entonces, ¿por qué quieres acabar conmigo?”
- - “¡¡¡ Porque no soporto verte brillar !!!”
Muchos de nosotros nos hemos visto envueltos en situaciones donde nos preguntamos: ¿Por qué me pasa, no he hecho nada malo, ni daño a nadie?
Sencillo es de responder... ¡¡¡¡Porque no soportan verte brillar.....!!!!
Cuando esto pase, no dejes de brillar, continúa siendo tú mismo, continúa y sigue dando lo mejor de ti, sigue haciendo lo mejor, no permitas que te lastimen, no permitas que te hieran, sigue brillando y no podrán tocarte... porque tu luz seguirá intacta.
Tu esencia permanecerá, pase lo que pase...
¡¡ Sé siempre auténtico, aunque tu luz moleste a los predadores !!
lunes, 22 de agosto de 2011
ENVIDIAR ES COMPARAR
Envidiar es comparar. Y hemos sido enseñados a comparar, hemos sido condicionados para comparar, siempre comparar. Alguien tiene una mejor casa, alguien tiene un mejor cuerpo, alguien tiene más dinero, alguien tiene una personalidad carismática. Comparar, sigue comparándote a ti mismo con todos los que pasan y la envidia aparecerá; es el acondicionamiento de la comparación por el producto.
Por otra parte, si dejas de comparar, la envidia desaparece, entonces tu simplemente, sabes que tú eres tú y nadie más y no existe la necesidad. Es bueno que no te compares con los árboles, si no, vas a sentir mucha envidia— ¿por qué no fuiste verde? ¿Y por qué Dios es duro contigo y no con las flores? Es mejor que tú no te compares con los pájaros, los ríos, las montañas porque sufrirás. Sólo te comparas con seres humanos porque has sido condicionado para compararte con otros seres humanos; no te comparas con pavos reales o loros. Ahí si que estarías celoso cada vez más: estarías tan celoso que simplemente no podrías vivir.
La comparación es una actitud muy tonta, pues cada persona es única e incomparable. Una vez que comprendes eso, la envidia desaparece. Cada ser es único, incomparable. Tú eres sólo tú: nadie ha sido jamás como tú, y nadie jamás lo será. Y no necesitas ser como otro.
Por otra parte, si dejas de comparar, la envidia desaparece, entonces tu simplemente, sabes que tú eres tú y nadie más y no existe la necesidad. Es bueno que no te compares con los árboles, si no, vas a sentir mucha envidia— ¿por qué no fuiste verde? ¿Y por qué Dios es duro contigo y no con las flores? Es mejor que tú no te compares con los pájaros, los ríos, las montañas porque sufrirás. Sólo te comparas con seres humanos porque has sido condicionado para compararte con otros seres humanos; no te comparas con pavos reales o loros. Ahí si que estarías celoso cada vez más: estarías tan celoso que simplemente no podrías vivir.
La comparación es una actitud muy tonta, pues cada persona es única e incomparable. Una vez que comprendes eso, la envidia desaparece. Cada ser es único, incomparable. Tú eres sólo tú: nadie ha sido jamás como tú, y nadie jamás lo será. Y no necesitas ser como otro.
AGRESORES EN EL CAMINO
Los envidiosos molestan, ridiculizan y parecen destacar, pero su amargura tarde o temprano los hace caer. Nadie triunfa siguiendo el juego a los mediocres.
Si te igualas a los sapos, dejarás de ocuparte en tu crecimiento y acabarás saltando con ellos en el lodo.
domingo, 17 de julio de 2011
Què es la envidia, maestro?
La envidia es un sentimiento destructor, perverso.
¿En que consiste realmente, Señor?
Es un movimiento del alma que envenena la sangre y corrompe todo
cuanto de bueno puede haber en el ser. Es realmente desvastador.
¿Que hay en la base de la envidia, Maestro?
Los cimientos son la pereza, la cobardia y la inercia. Las
paredes del edificio son el desamor, la hipocrecia, la falta de
confianza en si mismo y la amargura. El remate del edificio es
la cùpula de la ira. La envidia es un largo proceso.
¿Como se da, Señor?
El envidioso se entera de un beneficio obtenido por un hermano;
este no es necesariamente màs dotado que aquèl, ni màs merecedor.
Pero posee el impulso que lo lleva a actuar, la perseverancia
para continuar y el coraje para comprometerse; èsa es la base.
Es lo que El envidioso habrìa necesitado para lograr lo mismo,
es lo que sabe que le falta y no le perdona al otro que posea.
Luego el hermano envidiado construye su edificio sobre algo de
amor a sì mismo, lo cual le da confianza es su propia conducta,
es veraz y aceptablemente optimista. Culmina su edificio con
benevolencia.
Lo que se aloja en su edificio es la generosidad. En el edificio
del envidioso se aloja el egoismo. El envidioso es un profundo
egoista,pero de la peor especie.
¿Porque de la peor especie, Maestro?Porque el envidioso no quiere poseer el beneficio que logrò su
hermano, el envidioso desea que se hermano no lo tenga màs, que lo pierda o que le sea arrebatado.
El egoista simple, quiere que no tengas lo de èl, o quiere poseer lo tuyo; el envidioso QUIERE QUE TU PIERDAS LO QUE TIENES aunque el mismo no lo consiga nunca.¿Lo ves? Por eso la envidia es un
sentimiento tan lesivo, sòlo busca desabastecer.El envidioso no sufre por no tener, sufre PORQUE TU TIENES. Por eso No se puede calmar con ninguna dadiva, EL NO QUIERE LO TUYO, QUIERE QUE TU LO PIERDAS Y SUFRAS POR ELLO. De ahi que un envidioso bien calzado pueda envidiar tus zapatillas baratas. No tiene explicaciòn racional.
El envidioso envidia no el bien obtenido por otro, sino la cualidad del espìritu del otro que le permitio lograrlo. Por eso al envidioso no lo contentarìa que el otro le cediera su bien. Por eso el envidioso tiende a ser un calumniador: ataca el valor moral del otro, eso que no posee ni poseerà nunca y cuya falta siente como una herida siempre abierta.
¿En que consiste realmente, Señor?
Es un movimiento del alma que envenena la sangre y corrompe todo
cuanto de bueno puede haber en el ser. Es realmente desvastador.
¿Que hay en la base de la envidia, Maestro?
Los cimientos son la pereza, la cobardia y la inercia. Las
paredes del edificio son el desamor, la hipocrecia, la falta de
confianza en si mismo y la amargura. El remate del edificio es
la cùpula de la ira. La envidia es un largo proceso.
¿Como se da, Señor?
El envidioso se entera de un beneficio obtenido por un hermano;
este no es necesariamente màs dotado que aquèl, ni màs merecedor.
Pero posee el impulso que lo lleva a actuar, la perseverancia
para continuar y el coraje para comprometerse; èsa es la base.
Es lo que El envidioso habrìa necesitado para lograr lo mismo,
es lo que sabe que le falta y no le perdona al otro que posea.
Luego el hermano envidiado construye su edificio sobre algo de
amor a sì mismo, lo cual le da confianza es su propia conducta,
es veraz y aceptablemente optimista. Culmina su edificio con
benevolencia.
Lo que se aloja en su edificio es la generosidad. En el edificio
del envidioso se aloja el egoismo. El envidioso es un profundo
egoista,pero de la peor especie.
¿Porque de la peor especie, Maestro?Porque el envidioso no quiere poseer el beneficio que logrò su
hermano, el envidioso desea que se hermano no lo tenga màs, que lo pierda o que le sea arrebatado.
El egoista simple, quiere que no tengas lo de èl, o quiere poseer lo tuyo; el envidioso QUIERE QUE TU PIERDAS LO QUE TIENES aunque el mismo no lo consiga nunca.¿Lo ves? Por eso la envidia es un
sentimiento tan lesivo, sòlo busca desabastecer.El envidioso no sufre por no tener, sufre PORQUE TU TIENES. Por eso No se puede calmar con ninguna dadiva, EL NO QUIERE LO TUYO, QUIERE QUE TU LO PIERDAS Y SUFRAS POR ELLO. De ahi que un envidioso bien calzado pueda envidiar tus zapatillas baratas. No tiene explicaciòn racional.
El envidioso envidia no el bien obtenido por otro, sino la cualidad del espìritu del otro que le permitio lograrlo. Por eso al envidioso no lo contentarìa que el otro le cediera su bien. Por eso el envidioso tiende a ser un calumniador: ataca el valor moral del otro, eso que no posee ni poseerà nunca y cuya falta siente como una herida siempre abierta.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)