DOMINA LO QUE TE SUCEDE....
NO DEJES QUE LO QUE TE SUCEDE TE DOMINE A TI
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jueves, 15 de agosto de 2013
miércoles, 1 de mayo de 2013
Diferencia entre controlar y reprimir
Hay una diferencia fundamental entre controlar y reprimir. Cuando tenemos conocimiento espiritual y alguna situación externa activa nuestra ira (que todavía existe, aunque tengamos la meta de superarla), entonces vamos desarrollando el poder de controlar. Esto quiere decir que incrementa nuestra capacidad de resistir internamente la fuerza de esa ira, ya que en nuestro intelecto mantenemos claridad acerca de quién soy y qué es lo que quiero: preservar mi paz y mi estabilidad. La decisión que tomemos para responder a ese estímulo será una decisión consciente.
En cambio, reprimir es algo que se hace desde la ignorancia, desde la obligación. Por ejemplo, alguien provoca mi ira y reprimo mi reacción. Normalmente lo haremos desde el miedo o desde la incapacidad, es decir, no es una decisión que proviene de un entendimiento y un proceso consciente sino desde lo que se percibe como una necesidad.
Un ejemplo podría ser el jefe dándole una reprimenda a un empleado. Al empleado le encantaría contestarle pero teme por su puesto de trabajo. La ira reprimida simplemente estallará en otro lugar y momento, quizás en su casa con su familia.
Por tanto, el auto-control es una capacidad muy necesaria en nuestro proceso de crecimiento espiritual, siempre desde el discernimiento y la claridad de conciencia.
Brahma Kumaris
En cambio, reprimir es algo que se hace desde la ignorancia, desde la obligación. Por ejemplo, alguien provoca mi ira y reprimo mi reacción. Normalmente lo haremos desde el miedo o desde la incapacidad, es decir, no es una decisión que proviene de un entendimiento y un proceso consciente sino desde lo que se percibe como una necesidad.
Un ejemplo podría ser el jefe dándole una reprimenda a un empleado. Al empleado le encantaría contestarle pero teme por su puesto de trabajo. La ira reprimida simplemente estallará en otro lugar y momento, quizás en su casa con su familia.
Por tanto, el auto-control es una capacidad muy necesaria en nuestro proceso de crecimiento espiritual, siempre desde el discernimiento y la claridad de conciencia.
Brahma Kumaris
jueves, 21 de febrero de 2013
domingo, 6 de enero de 2013
viernes, 14 de diciembre de 2012
Quietud y silencio
Cuando pierdes
contacto con la quietud interior, pierdes contacto contigo mismo.
Cuando pierdes contacto contigo mismo, te pierdes en el mundo.
Tu sentido más interno de ti mismo, tu sentido de quién eres, es inseparable de la quietud. Ése es el Yo Soy que es más profundo que el nombre y la forma
La quietud es tu naturaleza esencial. ¿Qué es la quietud? El espacio interno o conciencia en el que las palabras de esta página son percibidas y se convierten en pensamientos. Sin esa conciencia, no habría percepción, ni pensamientos, ni mundo.
Tú eres esa conciencia, disfrazada de persona.
El equivalente del ruido externo es el ruido interno del pensamiento. El equivalente del silencio externo es la quietud interna.
Cuando quiera que haya silencio a tu alrededor, escúchalo. Esto significa que, simplemente, has de darte cuenta de él. Préstale atención. Escuchar el silencio despierta la dimensión de quietud dentro de ti, porque sólo la quietud te permite ser consciente del silencio.
Observa que en el momento de darte cuenta del silencio que te rodea, no estás pensando. Eres consciente, pero no piensas.
Cuando te das cuenta del silencio, se produce inmediatamente ese estado de serena alerta interna. Estás presente. Has salido de miles de años de condicionamiento colectivo humano.
Mira un árbol, una flor, una planta. Deja que tu conciencia descanse en ellos. ¡Qué quietud manifiestan, qué profundamente enraizados están en el Ser! Permite que la naturaleza te enseñe la quietud.
Cuando miras un árbol y percibes su quietud, tú mismo te aquietas. Conectas con él a un nivel muy profundo. Te sientes unido a cualquier cosa que percibes en y a través de la quietud. Sentir tu unidad de ti mismo con todas las cosas es verdadero amor.
El silencio ayuda, pero no es necesario para hallar la quietud. Aunque haya ruido, puedes sintonizar con la quietud subyacente, el espacio en el que surge el ruido. Ese es el espacio interno de pura conciencia, la conciencia misma.
Puedes darte cuenta de que la conciencia es el trasfondo de todas tus percepciones sensoriales, de toda tu actividad mental. Siendo consciente de la conciencia surge la quietud interna.
Cualquier ruido molesto puede ser tan útil como el silencio. ¿Cómo? Abandonando tu resistencia interna al ruido y permitiendo que sea como es; esa aceptación también te lleva al reino de paz interna que es quietud.
Cuando aceptas profundamente este momento tal como es —tome la forma que tome—, estás sereno, estás en paz.
Presta atención a la pausa: la pausa entre dos pensamientos, al breve y silencioso espacio entre las palabras de una conversación, entre las notas de un piano o de una flauta, o al breve descanso entre la inspiración y la espiración.
Cuando prestas atención a esas pausas, la conciencia de «algo» se convierte simplemente en conciencia. Surge de dentro de ti la dimensión informe de pura conciencia y reemplaza la identificación con la forma.
La verdadera inteligencia actúa silenciosamente. Es en la quietud donde encontramos la creatividad y la solución a los problemas.
¿Necesitas más conocimiento? ¿Crees que más información, u ordenadores más rápidos, o más análisis científicos e intelectuales van a salvar al mundo? ¿No es sabiduría lo que más necesita la humanidad en estos momentos?
Pero ¿qué es la sabiduría? ¿Dónde se encuentra? La sabiduría viene cuando uno es capaz de aquietarse. Sólo mira, sólo escucha. No hace falta nada más. Aquietarse, mirar y escuchar activa la inteligencia no conceptual que anida dentro de ti. Deja que la quietud dirija tus palabras y tus acciones
ECKHART TOLLE
Cuando pierdes contacto contigo mismo, te pierdes en el mundo.
Tu sentido más interno de ti mismo, tu sentido de quién eres, es inseparable de la quietud. Ése es el Yo Soy que es más profundo que el nombre y la forma
La quietud es tu naturaleza esencial. ¿Qué es la quietud? El espacio interno o conciencia en el que las palabras de esta página son percibidas y se convierten en pensamientos. Sin esa conciencia, no habría percepción, ni pensamientos, ni mundo.
Tú eres esa conciencia, disfrazada de persona.
El equivalente del ruido externo es el ruido interno del pensamiento. El equivalente del silencio externo es la quietud interna.
Cuando quiera que haya silencio a tu alrededor, escúchalo. Esto significa que, simplemente, has de darte cuenta de él. Préstale atención. Escuchar el silencio despierta la dimensión de quietud dentro de ti, porque sólo la quietud te permite ser consciente del silencio.
Observa que en el momento de darte cuenta del silencio que te rodea, no estás pensando. Eres consciente, pero no piensas.
Cuando te das cuenta del silencio, se produce inmediatamente ese estado de serena alerta interna. Estás presente. Has salido de miles de años de condicionamiento colectivo humano.
Mira un árbol, una flor, una planta. Deja que tu conciencia descanse en ellos. ¡Qué quietud manifiestan, qué profundamente enraizados están en el Ser! Permite que la naturaleza te enseñe la quietud.
Cuando miras un árbol y percibes su quietud, tú mismo te aquietas. Conectas con él a un nivel muy profundo. Te sientes unido a cualquier cosa que percibes en y a través de la quietud. Sentir tu unidad de ti mismo con todas las cosas es verdadero amor.
El silencio ayuda, pero no es necesario para hallar la quietud. Aunque haya ruido, puedes sintonizar con la quietud subyacente, el espacio en el que surge el ruido. Ese es el espacio interno de pura conciencia, la conciencia misma.
Puedes darte cuenta de que la conciencia es el trasfondo de todas tus percepciones sensoriales, de toda tu actividad mental. Siendo consciente de la conciencia surge la quietud interna.
Cualquier ruido molesto puede ser tan útil como el silencio. ¿Cómo? Abandonando tu resistencia interna al ruido y permitiendo que sea como es; esa aceptación también te lleva al reino de paz interna que es quietud.
Cuando aceptas profundamente este momento tal como es —tome la forma que tome—, estás sereno, estás en paz.
Presta atención a la pausa: la pausa entre dos pensamientos, al breve y silencioso espacio entre las palabras de una conversación, entre las notas de un piano o de una flauta, o al breve descanso entre la inspiración y la espiración.
Cuando prestas atención a esas pausas, la conciencia de «algo» se convierte simplemente en conciencia. Surge de dentro de ti la dimensión informe de pura conciencia y reemplaza la identificación con la forma.
La verdadera inteligencia actúa silenciosamente. Es en la quietud donde encontramos la creatividad y la solución a los problemas.
¿Necesitas más conocimiento? ¿Crees que más información, u ordenadores más rápidos, o más análisis científicos e intelectuales van a salvar al mundo? ¿No es sabiduría lo que más necesita la humanidad en estos momentos?
Pero ¿qué es la sabiduría? ¿Dónde se encuentra? La sabiduría viene cuando uno es capaz de aquietarse. Sólo mira, sólo escucha. No hace falta nada más. Aquietarse, mirar y escuchar activa la inteligencia no conceptual que anida dentro de ti. Deja que la quietud dirija tus palabras y tus acciones
ECKHART TOLLE
sábado, 8 de diciembre de 2012
Perdiendo el control
CADA INSTANTE QUE PASES DISGUSTADO ,DESESPERADO ,
ANGUSTIADO ,FURIOSO O DOLIDO A CAUSA DEL
COMPORTAMIENTO DE OTRA PERSONA ,
ES UN INSTANTE EN EL QUE RENUNCIAS AL CONTROL
SOBRE TU VIDA .
lunes, 1 de octubre de 2012
El maestro y el alacran
Un maestro oriental que vio cómo un alacrán se estaba ahogando, decidió sacarlo del agua, pero cuando lo hizo, el alacrán lo picó.
Por la reacción al dolor, el maestro lo soltó, y el animal cayó al agua y de nuevo estaba ahogándose. El maestro intentó sacarlo otra vez, y otra vez el alacrán lo picó.
Alguien que habia observado todo , se acerco al maestro y le dijo :
Perdone , Pero usted es terco !!!!!No entiende que cada vez que intente sacarlo del agua lo picara ???
El maesto respondio :
"la naturaleza del alacran es picar y eso no va a cambiar la mia , que es ayudar "
Y entonces, ayudándose de una hoja, el maestro sacó al animalito del agua
No cambies tu naturaleza si alguien te hace daño; sólo toma precauciones.
Por la reacción al dolor, el maestro lo soltó, y el animal cayó al agua y de nuevo estaba ahogándose. El maestro intentó sacarlo otra vez, y otra vez el alacrán lo picó.
Alguien que habia observado todo , se acerco al maestro y le dijo :
Perdone , Pero usted es terco !!!!!No entiende que cada vez que intente sacarlo del agua lo picara ???
El maesto respondio :
"la naturaleza del alacran es picar y eso no va a cambiar la mia , que es ayudar "
Y entonces, ayudándose de una hoja, el maestro sacó al animalito del agua
No cambies tu naturaleza si alguien te hace daño; sólo toma precauciones.
domingo, 26 de agosto de 2012
La opinión de los demas
Siente continuamente algo dentro de ti que es igual, pase lo que pase en la periferia. Cuando alguien te insulte, céntrate en el punto donde sólo le escuchas, sin hacer nada, sin reaccionar, simplemente escucha. Te está insultando. Y después alguien te alaba; simplemente escucha.
Insulto-alabanza, honor-deshonor, simplemente escucha. Tu periferia se alterará. Obsérvalo, no trates de cambiarlo. Míralo; permanece profundamente centrado, mirando desde allí. Así lograrás un desapego que no es forzado, un desapego espontáneo, natural. Y una vez que percibas ese desapego espontáneo nada podrá alterarte.
Para el hombre ordinario lo que dicen los demás importa demasiado porque no tiene nada propio. Lo que piensa que es, sólo es una colección de opiniones de otros. Alguien le ha dicho: «Eres precioso», otra persona le ha dicho:«Eres inteligente», y ha ido coleccionando todas esas frases.
Insulto-alabanza, honor-deshonor, simplemente escucha. Tu periferia se alterará. Obsérvalo, no trates de cambiarlo. Míralo; permanece profundamente centrado, mirando desde allí. Así lograrás un desapego que no es forzado, un desapego espontáneo, natural. Y una vez que percibas ese desapego espontáneo nada podrá alterarte.
Para el hombre ordinario lo que dicen los demás importa demasiado porque no tiene nada propio. Lo que piensa que es, sólo es una colección de opiniones de otros. Alguien le ha dicho: «Eres precioso», otra persona le ha dicho:«Eres inteligente», y ha ido coleccionando todas esas frases.
Por lo tanto siempre tiene miedo: no debe comportarse de tal manera que pierda su reputación, su respetabilidad. Siempre tiene miedo de la opinión pública, de lo que dicen los demás, porque lo único que sabe de sí mismo es lo que le dicen los demás. Si lo retiran, le dejan desnudo. Entonces ya no sabe quién es, si es feo o guapo, inteligente o tonto. No tiene ni una vaga idea de su
propio ser; depende de los demás.
Pero el hombre que está en meditación no necesita las opiniones de los demás. Se conoce a sí mismo, por eso no importa lo que digan. Aunque todo el mundo diga algo que va en contra de su experiencia, simplemente se reirá. Esa puede ser, como mucho, la única respuesta. Pero no va a dar ningún paso para cambiar la opinión de la gente. ¿Quiénes son ellos? Ni siquiera se conocen a sí mismos y están tratando de ponerle etiquetas. Rechazará las etiquetas. Simplemente dirá: «Soy lo que soy, y así es como voy a ser».
propio ser; depende de los demás.
Pero el hombre que está en meditación no necesita las opiniones de los demás. Se conoce a sí mismo, por eso no importa lo que digan. Aunque todo el mundo diga algo que va en contra de su experiencia, simplemente se reirá. Esa puede ser, como mucho, la única respuesta. Pero no va a dar ningún paso para cambiar la opinión de la gente. ¿Quiénes son ellos? Ni siquiera se conocen a sí mismos y están tratando de ponerle etiquetas. Rechazará las etiquetas. Simplemente dirá: «Soy lo que soy, y así es como voy a ser».
OSHO
miércoles, 1 de agosto de 2012
DOMINAR LA MENTE
La preocupación priva a la mente de gran parte de su poder y, antes o después, acaba dañando el alma. »Para vivir una vida de máxima plenitud hay que montar guardia y dejar que entre en tu jardín sólo la información mas selecta.
“Los sabios me enseñaron que en un día normal la persona normal tiene unos sesenta mil pensamientos. Lo que a mi me chocó, sin embargo, fue que el 99 por ciento de los mismos era exactamente igual que el día anterior.
- ¿Lo dices en serio? pregunté.
- Por supuesto. Es la tiranía del pensamiento empobrecido.
La gente que piensa lo mismo todos los días, cosas negativas en su mayoría, han caído en malos hábitos mentales. En vez de con centrarse en las cosas buenas y pensar en cómo hacer que todo sea mejor, son cautivos de sus respectivos pasados. Unos se preocupan de fracasos sociales o problemas financieros. Otros se lamentan de sus infancias. Otros, en fin, se preocupan de asuntos insignificantes. el modo en que un dependiente los ha tratado o el comentario malicioso de un compañero de trabajo. De ese modo permiten que las preocupaciones priven a su mente de su fuerza vital; están bloqueando el enorme potencial de la mente para aportar todo lo que ellos quieran, emocional, física y espiritualmente. Estas personas no se dan cuenta de que administrar la mente es administrar la vida.
La manera de pensar depende del hábito, así de si prosiguió Julián con convicción-. En general la gente no se percata del enorme poder de la mente. He aprendido que incluso los más dotados pensadores utilizan sólo una centésima parte de sus reservas mentales. En Sivana, los sabios se atrevieron a explorar diariamente ese potencial. Y los resultados fueron asombrosos. El yogui Raman, a través de una práctica muy disciplinada, ha condicionado su mente hasta el punto de ser capaz de ralentizar su corazón a voluntad. Incluso había conseguido entrenarse para no dormir durante semanas.
Quizá no podamos controlar el tiempo atmosférico, el tráfico o el humor de quienes nos rodean, pero ten por seguro que podemos controlar nuestra actitud hacia esos hechos. Todos tenemos el poder de determinar en qué cosa vamos a pensar en un momento dado. Esta capacidad es parte de lo que nos define como humanos. Sabes, una de las joyas de la sabiduría terrenal que he aprendido en mis viajes a Oriente es también una de las más sencillas.
Julián hizo una pausa como para invocar un don precioso.
- ¿De qué se trata? pregunté.
- No existe lo que llamamos realidad objetiva o «mundo real». No existen los absolutos. El rostro de tu peor enemigo puede ser el de mi mejor amigo. Algo que parece una tragedia para alguien puede contener la semilla de una magnífica oportunidad para otro. Lo que separa de veras a las personas alegres u optimistas de las que están sumidas en la desdicha es la forma de interpretar y procesar las circunstancias de la vida.
- El yogui Raman lo explicaba en estos términos: «No hay errores en la vida, sólo lecciones. No existe una experiencia negativa, sino sólo oportunidades que hay que aprovechar para avanzar por el camino del autodominio. De la lucha surge la fuerza. Incluso el dolor puede ser muy buen maestro.»
- ¿El dolor? -objeté.
- Desde luego. Para superar el dolor, primero hay que experimentarlo. Dicho de otro modo, no puedes saber lo que se siente en la cumbre de la montaña si antes no has visitado el más hondo de los valles. ¿Entiendes?
- ¿Para degustar el bien primero hay que conocer el mal?
- Sí. Pero te sugiero que no juzgues los hechos como positivos o negativos. Limítate a experimentarlos, festejarlos y aprender de ellos. En todo hay una lección que aprender. Estas pequeñas lecciones estimulan tu mundo interior y exterior. Sin ellas no podrías avanzar. Aplícalo a tu vida actual. La mayoría de la gente ha sacado lo mejor de sí misma a través de las experiencias más sugestivas y difíciles. Si te encuentras con un resultado que no esperabas y te sientes decepcionado, recuerda que las leyes de la naturaleza especifican que cuando una puerta se cierra otra se abre.
Cuando hayas aplicado este principio a tu vida diaria y empieces a acondicionar tu mente para traducir cada acontecimiento en uno positivo, podrás desterrar para siempre las preocupaciones. Te convertirás en el arquitecto de tu propio futuro.
Cuando te inspira un objetivo importante, un proyecto extraordinario, todos tus pensamientos rompen sus ataduras: tu mente supera los límites, tu conciencia se expande en todas direcciones y tú te ves en un mundo nuevo y maravilloso. Las fuerzas, facultades y talentos ocultos cobran vida, y descubres que eres una persona mejor de lo que habías soñado ser.
La mente es un magnífico criado pero un amo terrible. Si piensas sólo cosas negativas, es porque no has cuidado tu mente y no has dedicado el tiempo necesario para entrenaría a pensar en lo bueno.
Winston Churchill dijo que «el precio de la grandeza es la responsabilidad sobre cada uno de tus pensamientos». A partir de ahí podrás conseguir esa disposición mental que persigues. Recuerda, John, la mente es como cualquier otro músculo de tu cuerpo. Si no lo usas, se atrofia.
- ¿Quieres decir que si no la ejercito mi mente acabará debilitándose?
- Sí. Míralo de esta manera. Si quieres fortalecer los músculos del brazo, debes ejercitarlos. Si quieres endurecer los de tus piernas, primero debes entrenarlos. De la misma manera, tu mente podrá hacer cosas maravillosas si le facilitas las cosas. Debes aprender a hacerla funcionar de manera efectiva. La salud ideal llegará si sabes cuidar de tu mente. Y el estado natural de tranquilidad y serenidad llegará por sí solo... si tienes la capacidad de reclamarlo. Los Sabios de Sivana tienen un dicho: «Las fronteras de la vida son sólo creaciones del yo. »
- No sé si entiendo esto último, Julián.
- Los pensadores más ilustres saben que sus pensamientos conforman su mundo y que la calidad de la vida se reduce a la riqueza de los pensamientos. Si quieres vivir una vida más serena y con más significado, debes producir pensamientos más serenos y con más significado.
- Las recetas rápidas no funcionan. Todo cambio duradero requiere tiempo y esfuerzo. La perseverancia es la madre del cambio personal. Eso no quiere decir que necesites años para producir cambios profundos en tu vida. Si aplicas diariamente y con diligencia estas estrategias durante un mes, los resultados te sorprenderán. Empezarás a aprovechar los niveles más altos de tu propia capacidad y a entrar en el reino de lo milagroso. Pero para llegar hasta ahí no tienes que obsesionarte por los resultados. Disfruta del proceso del crecimiento personal. Parece irónico, pero cuanto menos pienses en el resultado final, más rápido se producirá éste.
- Explícate.
- Es como la clásica historia del chico que se fue de su casa para estudiar con un reputado maestro. Cuando conoció al viejo sabio, le preguntó: «¿Cuánto tardaré en ser tan sabio como tú?» La respuesta no se hizo esperar: «Cinco años.» «Eso es mucho tiempo», replicó el muchacho. «¿Y si trabajo el doble?» «Entonces tardarás diez», contestó el maestro, a lo que el muchacho protestó: «Eso es demasiado tiempo. ¿Y si estudio también por las noches?» «Quince años», dijo el sabio. «No lo comprendo», replicó el chico. «Cada vez que prometo dedicar más energías, tú me dices que tardaré más en lograr mi objetivo. ¿ Por qué?» «La respuesta es muy sencilla. Si tienes un ojo puesto en el destino que esperas alcanzar, sólo te queda otro que te guíe en el viaje.»
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Los pensamientos son cosas vivas, núcleos de energía, si lo prefieres. La mayoría de la gente no se para a pensar en la naturaleza de sus pensamientos y, sin embargo, la calidad de lo que piensas determina la calidad de tu vida. Los pensamientos forman parte del mundo material lo mismo que el lago al que vas a nadar o la calle por la que caminas. Las mentes débiles originan actos débiles. Una mente fuerte, disciplinada, que cualquiera puede conseguir mediante la práctica diaria, puede obrar milagros. Si quieres vivir la vida al máximo, cuida de tus pensamientos como cuidarías tus más preciadas posesiones. Esfuérzate por eliminar toda turbulencia interna. Las recompensas serán abundantes.
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Robin Sharma
martes, 19 de junio de 2012
Quien Te ayuda y quien te daña ???
TU PEOR ENEMIGO NO TE PUEDE DAÑAR
TANTO COMO TUS PROPIOS PENSAMIENTOS .
NI TU PADRE , NI TU MADRE , NI TU AMIGO MAS QUERIDO , TE PUEDEN AYUDAR TANTO COMO TU PROPIA MENTE DISCIPLINADA .
BUDA
jueves, 10 de noviembre de 2011
LA LEY DEL CAMION DE BASURA
Me subí a un taxi rumbo a mi trabajo y cuando estábamos llegando casi nos estrellamos con un auto que de la nada salió como bólido, de donde estaba estacionado. El conductor del taxi alcanzó a frenar, el auto derrapó y por poco chocamos con el otro auto que quedó frente a nosotros.
Al segundo su conductor asomando la cabeza por la ventanilla comenzó a gritarnos una cantidad horrible de insultos. Yo estaba recuperándome del susto y lo que acabó de sacarme de mis casillas fue la actitud del chofer de mi taxi, quien en forma extremadamente amistosa y cortés solo le sonreía. Yo estaba furioso por el susto y no entendía esa actitud. Al preguntarle me contó lo que ahora yo llamo La Ley del Camión de Basura.
Mire, me dijo: ¿Ve aquel camión de basura? Pues, así como esos camiones muchas personas van por la vida llenos de basura, frustración, rabia, y decepción. A medida que la basura se les va acumulando, necesitan encontrar un lugar donde vaciarla, y si usted los deja seguramente lo harán en usted.
Por eso cuando alguien quiere vaciar su basura en mí, no me lo tomo en forma personal, sino que solo sonrío, saludo y sigo mi camino.
Al segundo su conductor asomando la cabeza por la ventanilla comenzó a gritarnos una cantidad horrible de insultos. Yo estaba recuperándome del susto y lo que acabó de sacarme de mis casillas fue la actitud del chofer de mi taxi, quien en forma extremadamente amistosa y cortés solo le sonreía. Yo estaba furioso por el susto y no entendía esa actitud. Al preguntarle me contó lo que ahora yo llamo La Ley del Camión de Basura.
Mire, me dijo: ¿Ve aquel camión de basura? Pues, así como esos camiones muchas personas van por la vida llenos de basura, frustración, rabia, y decepción. A medida que la basura se les va acumulando, necesitan encontrar un lugar donde vaciarla, y si usted los deja seguramente lo harán en usted.
Por eso cuando alguien quiere vaciar su basura en mí, no me lo tomo en forma personal, sino que solo sonrío, saludo y sigo mi camino.
jueves, 25 de agosto de 2011
EL monje tibetano en prision
Hace tiempo, un monje tibetano que había estado durante dieciocho años en una prisión china en el Tíbet vino a verme después de huir a la India. Yo lo conocía cuando vivía en el Tíbet y recuerdo que la última vez que lo vi fue en 1959. Durante el curso de nuestro encuentro le pregunté cuál fue el momento en el que sintió más cerca el peligro mientras estuvo en la prisión. Su respuesta me sorprendió. Fue extraordinaria e incitante. Yo esperaba que contestara alguna otra cosa; en su lugar, declaró que lo que más temía era perder su compasión por los chinos.
Dalai Lama
Dalai Lama
domingo, 21 de agosto de 2011
HISTORIA DE UN SAMURAI
Había una vez en el antiguo Japón, un viejo samurai , ya retirado que
se dedicaba a enseñar el arte de la meditación a sus jóvenes alumnos.
A pesar de su avanzada edad, corría la leyenda que todavía era capaz
de derrotar a cualquier adversario.
Cierto día apareció por allí un guerrero con fama de ser el mejor en
su género. Era conocido por su total falta de escrúpulos y por ser un
especialista en la técnica de la provocación. Este guerrero esperaba
que su adversario hiciera el primer movimiento y después con una
inteligencia privilegiada para captar los errores del contrario
atacaba con una velocidad fulminante. Nunca había perdido un combate.
Sabiendo de la fama del viejo samurai, estaba allí para derrotarlo y
así aumentar su fama de invencible. El viejo aceptó el reto y se
vieron en la plaza pública con todos los alumnos y gentes del lugar.
El joven empezó a insultar al viejo maestro. Le escupió, tiró piedras
en su dirección, le ofendió con todo tipo de desprecios a él, sus
familiares y antepasados. Durante
se dedicaba a enseñar el arte de la meditación a sus jóvenes alumnos.
A pesar de su avanzada edad, corría la leyenda que todavía era capaz
de derrotar a cualquier adversario.
Cierto día apareció por allí un guerrero con fama de ser el mejor en
su género. Era conocido por su total falta de escrúpulos y por ser un
especialista en la técnica de la provocación. Este guerrero esperaba
que su adversario hiciera el primer movimiento y después con una
inteligencia privilegiada para captar los errores del contrario
atacaba con una velocidad fulminante. Nunca había perdido un combate.
Sabiendo de la fama del viejo samurai, estaba allí para derrotarlo y
así aumentar su fama de invencible. El viejo aceptó el reto y se
vieron en la plaza pública con todos los alumnos y gentes del lugar.
El joven empezó a insultar al viejo maestro. Le escupió, tiró piedras
en su dirección, le ofendió con todo tipo de desprecios a él, sus
familiares y antepasados. Durante
varias horas hizo todo para
provocarlo, pero el viejo maestro permaneció impasible. Al final de
la tarde, exhausto y humillado, el joven guerrero se retiró.
Los discípulos corrieron hacia su maestro y le preguntaron cómo había
soportado tanta indignidad de manera cobarde sin sacar su espada,
asumiendo el riesgo de ser vencido.
-Si alguien te hace un regalo y tu no lo aceptas, ¿a quién pertenece
ese regalo? -preguntó el samurai.
-A quién intentó entregarlo -respondió un discípulo.
-Pues lo mismo vale para la rabia, la ira, los insultos y la envidia -
dijo el maestro-, cuando no son aceptados continúan perteneciendo a
quien los cargaba consigo.
provocarlo, pero el viejo maestro permaneció impasible. Al final de
la tarde, exhausto y humillado, el joven guerrero se retiró.
Los discípulos corrieron hacia su maestro y le preguntaron cómo había
soportado tanta indignidad de manera cobarde sin sacar su espada,
asumiendo el riesgo de ser vencido.
-Si alguien te hace un regalo y tu no lo aceptas, ¿a quién pertenece
ese regalo? -preguntó el samurai.
-A quién intentó entregarlo -respondió un discípulo.
-Pues lo mismo vale para la rabia, la ira, los insultos y la envidia -
dijo el maestro-, cuando no son aceptados continúan perteneciendo a
quien los cargaba consigo.
viernes, 19 de agosto de 2011
EL ERMITAÑO
Se cuenta lo siguiente de un viejo anacoreta o ermitaño, es decir, una de esas personas que por amor a Dios se refugian en la soledad del desierto, del bosque o de las montañas, para solamente dedicarse a la oración y a la penitencia.
Se quejaba muchas veces que tenía demasiado que hacer. La gente no entendía cómo era posible que tuviera tanto trabajo en su retiro. A lo que les contestó:
“Tengo que domar a dos halcones, entrenar a dos águilas, mantener quietos a dos conejos, vigilar una serpiente, cargar un asno y someter a un león.
No vemos ningún animal cerca de la cueva donde vives. ¿Dónde están todos estos animales?
Entonces el ermitaño dio una explicación que todos comprendieron.
Estos animales los llevamos dentro:
Los dos halcones, se lanzan sobre todo lo que se les presenta, bueno y malo. Tengo que entrenarlos para que sólo se lancen sobre presas buenas… Son mis OJOS.
Las dos águilas con sus garras hieren y destrozan. Tengo que entrenarlas para que sólo se pongan al servicio y ayuden sin herir… Son mis MANOS.
Y los conejos quieren ir adonde les plazca, huir de los demás y esquivar las situaciones difíciles. Tengo que enseñarles a estar quietos aunque haya un sufrimiento, un problema o cualquier cosa que no me gusta… Son mis PIES.
Lo más difícil es vigilar la serpiente aunque se encuentra encerrada en una jaula de 32 varillas. Siempre está lista por morder y envenenar a los que la rodean apenas se abre la jaula, si no la vigilo de cerca, hace daño… Es mi LENGUA.
El burro es muy obstinado, no quiere cumplir con su deber. Pretende estar cansado y no quiere llevar su carga de cada día… Es mi CUERPO.
Finalmente necesito domar al león, quiere ser el rey, quiere ser siempre el primero, es vanidoso y orgulloso… Ese es mi CORAZÓN.
Se quejaba muchas veces que tenía demasiado que hacer. La gente no entendía cómo era posible que tuviera tanto trabajo en su retiro. A lo que les contestó:
“Tengo que domar a dos halcones, entrenar a dos águilas, mantener quietos a dos conejos, vigilar una serpiente, cargar un asno y someter a un león.
No vemos ningún animal cerca de la cueva donde vives. ¿Dónde están todos estos animales?
Entonces el ermitaño dio una explicación que todos comprendieron.
Estos animales los llevamos dentro:
Los dos halcones, se lanzan sobre todo lo que se les presenta, bueno y malo. Tengo que entrenarlos para que sólo se lancen sobre presas buenas… Son mis OJOS.
Las dos águilas con sus garras hieren y destrozan. Tengo que entrenarlas para que sólo se pongan al servicio y ayuden sin herir… Son mis MANOS.
Y los conejos quieren ir adonde les plazca, huir de los demás y esquivar las situaciones difíciles. Tengo que enseñarles a estar quietos aunque haya un sufrimiento, un problema o cualquier cosa que no me gusta… Son mis PIES.
Lo más difícil es vigilar la serpiente aunque se encuentra encerrada en una jaula de 32 varillas. Siempre está lista por morder y envenenar a los que la rodean apenas se abre la jaula, si no la vigilo de cerca, hace daño… Es mi LENGUA.
El burro es muy obstinado, no quiere cumplir con su deber. Pretende estar cansado y no quiere llevar su carga de cada día… Es mi CUERPO.
Finalmente necesito domar al león, quiere ser el rey, quiere ser siempre el primero, es vanidoso y orgulloso… Ese es mi CORAZÓN.
domingo, 3 de julio de 2011
el cielo y el infierno
Al maestro zen Hakuin vino a verle un guerrero, un samurai, un gran soldado, y le preguntó: «¿Existe el cielo, existe el infierno? Y si hay cielo e infierno, ¿dónde están las puertas? ¿Desde dónde se entra? ¿Cómo puedo evitar el infierno y elegir el cielo?»Era un guerrero simple. Un guerrero siempre es simple; de otro modo no sería guerrero. Un guerrero sólo conoce dos cosas: la vida y la muerte; su vida siempre está en juego, siempre está jugando; es un hombre simple. No había venido a aprender ninguna doctrina. Quería saber dónde estaban las puertas para evitar el infierno y entrar en el cielo. Y Hakuin le contestó de la única forma que un guerrero podía entender.¿Qué hizo Hakuin? Le dijo: —¿Quién eres tú? —Soy un samurai —replicó el guerrero.En Japón ser un samurai es algo de lo que sentirse orgulloso. Significa ser un guerrero perfecto, un hombre que no dudará ni un segundo en entregar su vida. Para él, la vida y la muerte sólo son un juego. Y dijo: —Soy samurai, soy un jefe de samurais. Incluso el emperador me presenta sus respetos.—¿Tú un samurai? —dijo Hakuin riéndose—. Más bien pareces un mendigo.El orgullo del samurai estaba herido, su ego machacado. Olvidó a qué había venido. Sacó la espada y estaba a punto de matar a Hakuin. Olvidó que había venido a ver al maestro para aprender dónde están las puertas del cielo y del infierno.Hakuin se rió y dijo: —Ésta es la puerta del infierno. Con esta espada, esta ira, este ego, así se abre la puerta. Esto es algo que un guerrero puede entender. Y el samurai comprendió de inmediato: ésta es la puerta. Volvió a envainar la espada.Y Hakuin dijo: —Ahora has abierto las puertas del cielo.El infierno y el cielo están dentro de ti, ambas puertas están dentro de ti. Cuando te comportas inconscientemente, allí está la puerta del infierno; cuando estás alerta y consciente, allí está la puerta del cielo".
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