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miércoles, 12 de noviembre de 2014

SE LLEGA A UN PUNTO ...



SE LLEGA A UN PUNTO EN QUE NO HAY NADA MAS QUE LA ESPERANZA ,
Y ENTONCES DESCUBRIMOS  QUE AUN LO TENEMOS TODO

JOSE SARAMAGO


viernes, 20 de septiembre de 2013

A quien escuchas?

No escuches a los mediocres que te dicen ¡No se puede!
No escuches a los cobardes que te dicen ¡No te arriesgues!
No escuches a los mezquinos que te dicen ¡Yo no creo!
No escuches a los ociosos que te dicen ¡No trabajes!
Ni escuches al fracasado que te dice ¡No lo intentes!
Solo escucha al optimista que te dice ¡Avanza, puedes!
Solo escucha a los valientes que te dicen ¡No te rindas!
Escucha a los entusiastas que animan y dan aliento.
A los grandes triunfadores que sueñan con lo imposible
Escucha a los que conocen el camino de la victoria
Ellos construirán mundos, imperios, soles, galaxias
Encontrarás el tesoro más grande que hay en la vida,
La libertad verdadera, la consciencia de quien eres…
Un ser total, sin fronteras, sin limites, sin miseria.

Winston Churchill

martes, 20 de agosto de 2013

Si pudiese pedir ...

“Si pudiese pedir cualquier deseo, no pediría riqueza y poder, sino el sentido apasionado de lo potencial, el ojo que, siempre joven y ardiente, ve lo posible.
El placer decepciona, la posibilidad jamás"
Soren Kierkegaard

martes, 11 de junio de 2013

Tengo mi propia version...

"Tengo mi propia versión del optimismo.
Si no puedo cruzar una puerta, cruzaré otra o haré otra puerta.
Algo maravilloso vendrá, no importa lo oscuro que esté el presente."

(Rabindranath Tagore)

lunes, 5 de noviembre de 2012

ENTUSIASMO

La palabra entusiasmo significa tener un Dios adentro
El entusiasmo no es una cualidad que se construye o se desarrolla.

Es un estado de fe, de afirmación de si mismo.
Creo que la persona entusiasta es aquella que cree en su capacidad
de hacer cambios e innovar, cree en si misma, cree en los demás,
cree en la fuerza que tiene para transformar las cosas y su propia realidad.
Está impulsada a actuar en el mundo movida por la fuerza del sentido de sus acciones.
El entusiasmo nos da una nueva visión de la vida.
Considero que sólo hay una manera de ser entusiasta y es actuando

con entusiasmo.
Así que actúa con entusiasmo y tendrás entusiasmo.
Esta celebración también es tuya así que te invito a disfrutarla juntos para

que te inspire y te motive.
Tú también puedes tener logros extraordinarios si sólo empiezas a enfocarte

en los pequeños logros que tienes cada día.

PATRICIA HASHUEL

domingo, 12 de agosto de 2012

EL ESCUDO DE LA ESPERANZA

Tenemos que ser fuertes en este mundo. El sentirse a salvo, ser consciente, ser real en esta vida viene de dentro.
Cada día es nuevo y maravilloso. Disfruta de esta vida, de cada momento. No pierdas el escudo de la esperanza. Aprende a agarrarte a él. Necesitas esa esperanza.La tristeza siempre estará ahí, nunca se marcha. Toda la tristeza que vas a sentir está dentro de ti. Sólo depende de la puerta que quieras abrir.Lo tienes todo. Déjame ayudarte a descubrir todas esas cosas de nuevo, a agarrarte al escudo de la esperanza.
Podemos aprender a sonreír de nuevo.
No tenemos por qué estar tristes. No puedo decir a nadie que su negocio irá mejor. Pero sé una cosa: lo que el mundo busca es estar centrado, porque es lo que necesitamos. Así que disfruta del viaje.

PREM RAWAT

miércoles, 1 de agosto de 2012

FRASES INSPIRADORAS

No es lo que tu tienes, sino como usas lo que tienes lo que
marca la diferencia. –Zig Ziglar
 
No permitas que lo que no puedas hacer interfiera en lo que
eres capaz de hacer. –John Wooden

Solamente hay una esquina del universo que tu puedes
mejorar, y esa esquina eres tu mismo. –Aldous Huxley

Es más importante elegir el destino correcto que la velocidad
con la que avanzamos. –José María Vicedo

Nada prueba más a un hombre su habilidad para lidear a
otras personas que lo que hace diariamente para liderarse a si
mismo. – Tohomas Watson

Todos nos enfrentamos continuamente a grandes
oportunidades disfrazadas de problemas aparentemente sin
solución. -Lee Iacocca

La mayor recompensa al esfuerzo de un hombre no es lo que
obtiene a cambio, sino en la persona en la que se convierte al
hacerlo. –John Ruskin

Lo mejor acerca del futuro es que nos llega solo un día a la
vez. –Abraham Lincoln

La diferencia básica entre una persona ordinaria y un
guerrero es que el guerrero toma todas las cosas como un
reto, mientras que la persona ordinaria lo toma todo o como
una bendición o una maldición. – Carlos Castaneda

Tu eres una persona de éxito cuando tienes algunas de las
cosas que el dinero puede comprar y todas las cosas que el
dinero no puede comprar. –Zig Ziglar

No existen los grandes hombres. Solo existen grandes retos
que hombres ordinarios, como tú y yo, eligen enfrentar.
William F. Halsey




viernes, 30 de marzo de 2012

Teoría del entusiasmo

Entusiasmarse, según el autor de estas líneas, es dejarse ir, ejercer la libertad. Es la posibilidad más saludable y plena, la felicidad en la Tierra. En función de esta idea, se esboza una contraposición de actitudes posibles, en que el entusiasmado es quien gana la partida.

El entusiasmo es fuerza proyectada, libre, que corre como el agua de un río. La persona entusiasmada es ella misma un cauce. O el río es la vida y la persona entusiasmada un bote, una lancha o una balsa, que avanza llevada según el estilo de su querer. Con el entusiasmo se navega, se viaja, se avanza, se logran las metamorfosis que realizan la existencia.

El entusiasmo es un desarrollo, un despliegue, una secuencia, una línea de acción. El entusiasmo es un estar colocado en un cierto nivel de circulación de la energía o de las ondas invisibles del sentido, que nos transforma y empuja.

El entusiasmo puede representarse con la sensación de estar adentro de las cosas.

Es un estar adentro de todo ocasionado por el mero hecho de estar involucrado de manera especial con algo.

Es un algo que te da mucho, un mucho que se reproduce en los destinos en donde la atención propia puede ubicarse, como si las cosas que vemos estuvieran conectadas por el otro lado, por el lado de adentro, el que no se ve.

Entusiasmarse es dejarse ir, ejercer la libertad. Estar entusiasmado es la posición más saludable y plena, la felicidad en la Tierra. El entusiasmo es una acción en donde los movimientos se enhebran con gracia, en donde uno se siente arrastrado por una fuerza no intencional, pero a la que reconoce como particularmente propia.

Uno es en el entusiasmo, logra identidad a través suyo. El entusiasmo no es más que el ser surgente, el ser géiser que emana del verdadero sí mismo que buscamos en nosotros, del intenso, del animoso, ese intermitente y escurridizo.

El verdadero es el personaje principal de la novela personal que llevamos dentro. El verdadero aparece con el entusiasmo para desaparecer enseguida, borrado de la conciencia por las mil cosas más interesantes y concretas que el entusiasmo trae. El verdadero existe si uno logra olvidarse de sí y meramente ser, y se traba y molesta cuando lo perseguimos mucho.

Uno no puede entusiasmarse con cualquier cosa. Ese no puedo esperar, ese querer más, ese estar metido en algo no puede darse sino alrededor de determinados temas o experiencias. Cada uno tiene ámbitos en los cuales el entusiasmo es posible y ámbitos en los que jamás podría producirse; uno no elige de qué gustar.

La tarea es más bien captarse, ser capaz de detectar y meterse en esas zonas del mundo donde nos vemos llevados a participar. Nuestros distintos intereses son las puertas por las que podemos entrar en distintos mundos, semillas del entusiasmo que crecen hasta ser plantas enteras si abonamos y regamos su despliegue problemático.

Porque el entusiasmo tiene sus problemas, no por ser una sensación feliz deja de arrastrar su complejo lastre, que no es otro que el nuestro.

¿Por qué es difícil entusiasmarse? Porque hay que pasar en limpio al ser, volcarlo en el mundo. El escudo crítico se desvanece, debe ser suplantado por una operatoria de las ganas. Eso es lo que lo hace también tan criticable, al entusiasmo. ¿Te volviste loco? ¿Estás copado con esa idiotez? Digámoslo rápido para que no se escape: una sociedad funciona mejor cuando la gente se copa con idioteces y no cuando estamos todos asustados mirando el centro que se hunde. No debería haber llegado a tener un centro tan importante, no tendríamos que habernos desecho de nuestros poderes personales para entregarlo todo a los oficiantes.

El canchero es el enemigo del entusiasmo. El entusiasmo es candidez, disfrute de lo mínimo. Cualquier mirada torva puede describirlo como un énfasis superfluo.

El canchero está de vuelta, conoce hasta lo que no conoce, explica las cosas reduciendo rápidamente las rarezas del mundo a una serie de simplezas acostumbradas.

El canchero sobra, el entusiasta está en un estado de apertura que admite y se sirve de la vulnerabilidad que no necesita eludir. El entusiasmo no es un estado de extremo cuidado, de extremo rigor, es una participación que se deja vivir.

En vez de una moral del sacrificio, una moral del entusiasmo, que entienda que aun para el trabajo es necesario entrar por la vía del darse gusto y no del someterse o dejarse de lado. La moral del entusiasmo exigiría que uno se lleve siempre consigo, que no pueda fácilmente despojarse de las características y los gustos personales para volverse formal. Llevarse a todas partes, estar de entre casa, ponerse cómodo.

La otra contrafigura del entusiasmo es el depresivo, el desapasionado, el indiferente. ¿Existirá alguien al que no le interese nada? Sí, los hay, gomas desinfladas. La posibilidad del entusiasmo se origina en la existencia de una energía amorosa inicial con la que hemos o no hemos sido cargados. Sin embargo, muchos desinflados tienen que mantener su indiferencia haciendo fuerza. No están desprovistos de fuerza de base, tal vez no tienen la suficiente para aceptarse, y gastan la que poseen en contener el interés que podrían expresar. El interés lanzado al mundo hace que uno corra muchos peligros: que sea visible, tal vez mirado con sorna, o envidiado, o querido –otro riesgo–, o incluso puede pasar que uno llegue a proponerse cosas que no logre y quede en evidencia.

El fracaso es un más acá del entusiasmo, porque el entusiasmado obtiene su paga en el proceso y no sólo en el resultado. Eso es el entusiasmo, precisamente, una complacencia en los caminos que transita una determinada actividad. El fracaso es una figura del desinflado, con la que expresa el temor de entregarse a su entusiasmo contenido o posible. El verdadero fracaso es no superar el temor. ¿Fracasar es que otro/a te diga que no, que algo salga mal? No, fracasar es no haberlo intentado, no haberse animado a tratar.

El entusiasmo es un intento que ya salió bien. Un entusiasmo es una vida: nace, crece, se reproduce y muere. Malditos seamos todos los que alguna vez hemos creído que un entusiasmo no era verdadero por el hecho de haberse agotado. No es cierto que el entusiasmo sea constante y permanente, es más bien cambiante y oscilatorio. Es cierto que la inconstancia puede nacer en las normales incapacidades del sujeto de entregarse al correr de sus emociones, del susto o de los peligros, reales o inventados. Pero también es cierto que el entusiasmo bien vivido tiene sus límites y sus finales. El asunto está en saber distinguirlos, sintiéndolos y pensándolos.

El entusiasmo es un amor por las cosas, un afecto por ciertos ámbitos, personas, actividades. Un amor que realiza nuestras posibilidades, que nos acerca a seres cuya existencia, por pertenecer precisamente a ese campo de vida compartido, tiene sentido para nosotros. El entusiasmo es el camino subjetivo para acceder al sentido, el punto nieve del querer, la ebullición que nos cocina y realiza.

Que significa el entusiasmo??

"La palabra entusiasmo proviene del Griego
y significa tener un Dios dentro de sí".

La persona entusiasta o entusiasmada era aquella que era tomada por uno de los dioses, guiada por su fuerza y sabiduría, y por ese motivo podría transformar la naturaleza que lo rodea y hacer que  ocurrieran cosas.
Sólo las personas entusiastas eran capaces de vencer los desafíos de lo cotidiano.
Era necesario por lo tanto entusiasmarse para resolver los problemas que se presentaban y pasar a una nueva situación.

El entusiasmo no es una cualidad que se construye o que se desarrolla.
Es un estado de fe, de afirmación de sí mismo.
La persona entusiasta es aquella que cree en su capacidad de  transformar las cosas, cree en si misma, cree en los demás, cree en la  fuerza que tiene para transformar el mundo y su propia realidad. Está impulsada a actuar en el mundo, a transformarlo, movida por la fuerza y  la certeza en sus acciones.

El entusiasmo es lo que da una nueva visión de la  vida.
Entusiasmo es distinto del optimismo. Mucha gente confunde el  optimismo con el entusiasmo. Optimismo significa creer que algo favorable va a ocurrir, inclusive anhelar que ello ocurra, es ver el lado positivo de las cosas, es una postura amable ante los hechos que ocurren.

En cambio el entusiasmo es acción y transformación, es la reconciliación entre uno mismo y los hechos, las cosas. Solo hay una manera de ser entusiasta, actuando entusiastamente.
Si tuviéramos que esperar tener las condiciones ideales primero para luego entusiasmarnos, jamás nos entusiasmaríamos por algo, pues siempre tendríamos razones para no entusiasmarnos.

No son "las cosas que van bien" lo que trae entusiasmo, es el entusiasmo que nos hace hacer bien las cosas.
Hay personas que se quedan esperando que las condiciones mejoren, que llegue el éxito, que mejore su trabajo, que mejore su relación de pareja o de familia para luego entusiasmarse... la verdad es que jamás se entusiasmarán por algo.

Si creemos que es imposible entusiasmarnos por las condiciones actuales en las que nos tocó vivir, lo más probable será que jamás saldremos de esa situación.

Es necesario creer en uno mismo, en la capacidad de hacer, de transformarse y transformar la realidad que nos rodea.
Dejar de un lado toda la negatividad, dejar de un lado todo el escepticismo, dejar de ser incrédulo y ser entusiasta con la vida, con quienes nos rodean y con uno mismo.