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jueves, 31 de julio de 2014

RESILIENCIA.

Cuando los japoneses reparan objetos rotos, enaltecen la zona dañada rellenando las grietas con oro.
Ellos creen que cuando algo ha sufrido un daño y tiene una historia, se vuelve más hermoso.
El arte tradicional japonés de la reparación de la cerámica rota con un adhesivo fuerte, rociado, luego, con polvo de oro, se llama Kintsugi.
El resultado es que la cerámica no sólo queda reparada sino que es aún más fuerte que la original. En lugar de tratar de ocultar los defectos y grietas, estos se acentúan y celebran, ya que ahora se han convertido en la parte más fuerte de la pieza.
Kintsukuroi es el término japonés que designa al arte de reparar con laca de oro o plata, entendiendo que el objeto es más bello por haber estado roto.
Llevemos esta imagen al terreno de lo humano, al mundo del contacto con los seres que amamos y que, a veces, lastimamos o nos lastiman.
¡Cuán importante resulta el enmendar!
Cuánto, también, el entender que los vínculos lastimados y nuestro corazon maltrecho, pueden repararse con los hilos dorados del amor, y volverse más fuertes.
La idea es que cuando algo valioso se quiebra, una gran estrategia a seguir es no ocultar su fragilidad ni su imperfección, y repararlo con algo que haga las veces de oro: fortaleza, servicio, virtud...
La prueba de la imperfección y la fragilidad, pero también de la resiliencia —la capacidad de recuperarse— son dignas de llevarse en alto.
- EDU WIGAND

viernes, 23 de agosto de 2013

El poder de la perseverancia

En una humilde escuela rural, un niño se ocupaba cada día de llegar primero y encender el fuego para calentar la sala antes de que los profesores y los alumnos llegaran.
Cierta mañana ellos llegaron y encontraron la escuela en llamas. El niño estaba inconciente. Lo llevaron al hospital mas cercano con quemaduras muy profundas en la parte inferior de su cuerpo.
Desde su lecho el niño escuchaba lo que el médico le decía a su madre: Probablemente morirá, el fuego devastó sus piernas.
El niño no quería morir. Él se decía a si mismo que sobreviviría. Él iba a encontrar la manera.
Pasaron los días y el riesgo de muerte disminuyó y escuchó nuevamente a su medico hablando con su madre e informándole que lamentablemente el estaría condenado a vivir en una silla de ruedas ya que el fuego había destruido totalmente los músculos de sus dos piernas.
Al escuchar eso el niño tomó una decisión: El no sería un inválido, él volvería a caminar.Un día fue dado de alta y aunque su madre masajeaba todos los días su piernas, él no tenía ninguna sensibilidad en ellas. No obstante eso,su determinación de caminar cada día se hacía mas fuerte.
Un día muy soleado su madre, lo sacó a tomar un poco de aire y a pedido del niño lo acostó sobre la grama. El niño aprendió a arrastrarse y arrastrándose un día llegó al perímetro del terreno donde vio varias estacas y con gran esfuerzo se fue agarrando de la cerca hasta que pudo ponerse de pie. Cada día se ejercitaba por horas y así consiguió dar sus primeros pasos.
Finalmente, con los masajes que le daba su madre, su determinación impresionante y muchas horas de ejercitación empezó a caminar hasta que un día llegó a poder correr.El Dr. Glenn Cunningham, que así se llama este niño, fue el corredor mas rápido del mundo en la carrera de una milla.

jueves, 15 de agosto de 2013

RESILIENCIA

Un relato oriental muy divulgado nos describe los efectos de una tormenta de nieve sobre dos árboles, el sauce y el roble. Mientras transcurre la tormenta, el roble mantiene sus rígidas ramas extendidas y la nieve, inevitablemente, se va amontonando encima. Mientras transcurre la tormenta, el sauce dobla sus ramas ante el peso de la nieve que se desliza hacia el suelo porque no encuentra resistencia. Llega un momento en que la nieve acumulada quiebra muchas ramas del roble y las desgaja ruidosamente. Pasada la tormenta, el sauce exhibe sus ramas completas y el roble aparece devastado. Estos dos símiles nos confrontan con nuestras actitudes y comportamientos ante las situaciones de la vida. Según actuemos -duros e implacables, o tolerantes y flexibles-, el resultado de nuestra relación con los sucesos será diferente. La resiliencia* es la disposición a mantener nuestra autonomía y nuestra paz ante los eventos adversos que experimentamos. La resiliencia nos permite mantener nuestra integridad después de las circunstancias difíciles que atravesamos. Obviamente, cada uno de nosotros es afectado por lo que sucede; sin embargo, cuando hacemos ajustes para fluir armoniosamente con la vida, no nos quedamos rezagados, pasmados ni estancados -las aguas estancadas se enturbian inexorablemente y se rancian. La supervivencia eficiente de los seres humanos está fundamentada en la adaptabilidad, que es la posibilidad de cambiar y atender las dificultades, los conflictos y las crisis oportunamente. La adaptación es una disposición de acomodamiento con "lo que es"; es nuestra reacción de acoplamiento y resolución ante los eventos actuales -nos abrigamos o nos resguardamos ante la lluvia y el frío en el invierno; nos ponemos las ropas livianas y salimos afuera despreocupadamente en el verano. Cuando interactuamos con otros, podemos ser afectados por sus decisiones o sus acciones, y podemos afectarlos a ellos también. Los obstáculos que encontramos en nuestro itinerario de viajeros son retos que debemos atender; retrasamos nuestra jornada cuando los evadimos o los rechazamos, porque están allí para motivarnos y para inspirar la creatividad de nuestras mentes. Nuestros escapes significan nuestra renuncia a participar.Evadimos las situaciones y la reciprocidad en las relaciones que hacen parte de nuestro presente y nos escabullimos. Probablemente aquello que relegamos quede pendiente por hacer; quizá se convierta en una deuda en nuestras mentes o en una carga amarga. Si eludimos las tareas y acciones que nos corresponden, posiblemente optemos por mostrarnos como víctimas, o como actores apesadumbrados recitando nuestros amargos reclamos y lamentos mientras la vida nos sacude requiriéndonos los cambios inaplazables que nos pueden liberar del sufrimiento. La resiliencia nos hace flexibles y tolerantes; promueve nuestra fortaleza y nuestra comprensión. Ante los acontecimientos imprevistos que nos causan conmoción, podemos elegir la preservación de nuestra paz y nuestra confianza en la prodigalidad de la vida, aceptando que otros nos asistan y nos guíen cuando nos sentimos abrumados, o podemos elegir la confusión y el desasosiego esperando que otros hagan lo que nos corresponde o eludiendo nuestro rol en las escenas eventuales. Si mantenemos nuestras mentes cerradas y temerosas nos mostramos vulnerables y apáticos mientras las situaciones presentes nos piden soluciones y modificaciones. Las mentes cerradas tienen escasos intercambios con su entorno, son avaras para aportar y desconfiadas para asimilar lo que requieren para su progreso. Probablemente no retrocedamos en la escala evolutiva. Es posible que nos resguardemos temporalmente bajo nuestros disfraces de autosuficientes, o de marginados y conformistas, o de desvalidos, lo que nos impide progresar y aprender; nos estancamos y languidecemos mientras la vida debuta ante nuestros ojos con su prodigiosa sinfonía de luz, color, movimiento y sonido –quizá desdeñamos nuestros talentos de danzantes y nos comportamos como apagados y tímidos espectadores, anónimos observadores del escenario desde la penumbra. **Resiliencia: * 1. f. Psicología. Capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones que nos afectan y superarlas. 2. f. Mecánica. Capacidad de un material elástico para absorber y almacenar energía de deformación. Por Hugo Betancur M.D.

miércoles, 26 de junio de 2013

NO SE OLVIDA, SE SUPERA

No existe el olvido, no se puede olvidar a una persona o un hecho, simplemente, se supera. Superas relaciones, superas miedos, superas pérdidas, superas heridas, continuamente superamos cosas, pero no las olvidamos.

No desaparecen de un día para el otro ni de un año a otro de nuestra mente,simplemente comenzamos a darle importancia a otras cosas u otras personas que nos van alejando de lo que nos causa daño hasta que logramos que no nos afecten más. Es una cuestión más que nada, de tiempo.

jueves, 2 de mayo de 2013

viernes, 1 de marzo de 2013

ETAPAS DEL PROCESO DE DUELO

Por Elisabet Kübler-Ross


Elisabeth Kübler-Ross identificó cinco etapas del duelo de los padres cuando uno de sus hijos muere -extensivas a otras pérdidas afectivas y materiales-:

1) Negación y aislamiento: la negación nos permite amortiguar el dolor ante una noticia inesperada e impresionante de pérdida; nos permite recobrarnos. Es una defensa provisoria y pronto será sustituida por una aceptación parcial: “no podemos mirar al sol todo el tiempo”.

2) Ira: la negación es sustituida por la rabia, la envidia y el resentimiento; surgen todos los “¿por qué?”  Es una fase difícil de afrontar para los padres en duelo y para todos los que los rodean; esto se debe a que la ira se desplaza en todas las direcciones, aún injustamente.

Suelen quejarse por todo; interpretan las situaciones negativamente, juzgan adversamente. Luego pueden responder con dolor y lágrimas, culpa o vergüenza.

La familia y quienes los rodean no deben tomar esta ira como algo personal del doliente dirigido contra ellos, para no reaccionar en consecuencia con más ira, lo que fomentará la conducta hostil del doliente.

3) Negociación: ante la dificultad de afrontar la difícil realidad, agregando el enojo subjetivo con la gente y con Dios, surge  en los dolientes la fase donde se manifiesta el propósito de intentar llegar a un acuerdo para tratar de superar la vivencia  traumática.

4) Depresión: cuando las personas se dan cuenta de lo infructuosa que se torna su negación de la pérdida, se debilitan, adelgazan, aparecen otros síntomas y predomina en ellas una profunda tristeza.

Es un estado, en general, temporario y preparatorio para la aceptación de la realidad en que es contraproducente intentar animar a los dolientes y sugerirles mirar las cosas por el lado positivo: esto es, a menudo, una expresión de las propias necesidades de quien intenta consolar, que son ajenas a l os dolientes. Esto puede ser interpretado como que “no deberían pensar en su duelo” y sería absurdo decirles que no estén tristes.

Si se les permite expresar su dolor, les será más fácil la aceptación final y estarán agradecidos de que se les acepte sin repetirles constantemente que no estén tristes. Es una etapa en la que necesitan mucha comunicación verbal porque tienen mucho para compartir. Tal vez les transmitimos más afecto y apoyo acariciándoles las manos o simplemente permaneciendo en silencio a su lado. En esos momentos, la excesiva intervención de los que los rodean para animarlos, les dificultarán su proceso de duelo.

5) Aceptación: quien ha pasado por las etapas anteriores en las que pudo expresar sus sentimientos -su envidia por los que no sufren este dolor, la ira, el malestar por la pérdida del hijo ,y la depresión- contemplará el próximo devenir con más tranquilidad.

No hay que confundirse y creer que la aceptación es una etapa feliz: en un principio está casi desprovista de sentimientos. Comenzamos  a sentir una cierta paz, podemos experimentar bienestar estando solos o acompañados, vamos superando la necesidad de hablar del propio dolor… La vida se va imponiendo.
Esperanza: es el estado de ánimo que nos sostiene y nos da fortaleza cuando pensamos que podemos estar mejor: nos permite promover el deseo de que  todo nuestro dolor tenga algún sentido; nos permite poder sentir que la vida aún espera algo importante y trascendente de cada uno.

sábado, 16 de febrero de 2013

VIVIR COMO LAS FLORES

- Maestro, qué debo hacer para no quedarme molesto? ... Algunas personas hablan demasiado, otras son ignorantes. Algunas son indiferentes.
Siento odio por aquellas que son mentirosas. Sufro con aquellas que calumnian.
- Pues, viva como las flores!!!, advirtió el maestro.
- ¿Cómo es vivir como las flores?, preguntó el discípulo
- Ponga atención a esas flores – continuó el maestro, señalando unos lirios que crecían en el jardín

- Ellas nacen en el estiércol, sin embargo son puras y perfumadas. Extraen del abono maloliente todo aquello que les es útil y saludable, pero no permiten que lo agrio de la tierra manche la
frescura de sus pétalos.

jueves, 20 de diciembre de 2012

La Ultima de las libertades

Al hombre se le puede arrebatar todo, salvo una cosa:

La última de las libertades humanas- la elección de la

actitud personal que debe adoptar frente al destino-

para decidir su propio camino.

Viktor Frankl

viernes, 14 de diciembre de 2012

Capacidad de cambio

Picture
AUNQUE NADIE PUEDE VOLVER ATRAS
Y HACER UN NUEVO COMIENZO ,
CUALQUIERA PUEDE COMENZAR AHORA
Y CREAR UN NUEVO FINAL.

sábado, 24 de noviembre de 2012

domingo, 11 de noviembre de 2012

lunes, 1 de octubre de 2012

Resiliencia


La resiliencia es la habilidad de moverse a través de la adversidad y emerger entero y triunfante.
Las personas que son resilientes aceptan lo que ha sucedido, pero se resisten a definirse a sí mismos por lo que pasó. Resiliencia es el niño de un hogar abusivo y disfuncional que se gradúa del colegio con el mejor promedio; es el hombre discapacitado que se convierte en escritor y artista. Estas son personas comunes que se enfrentan a circunstancias extraordinarias, y encuentran dentro de sí mismos la capacidad de prevalecer.
Resiliencia no es un sentimiento de optimismo falso, o pensar que todo siempre saldrá bien.
Es sobre ser realista acerca de lo que pasa, experimentar sentimientos intensos, y aún así no darse por vencido. Resiliencia es comprometerse con la vida.
Involucra ser auténticos con nuestra experiencia para llegar hasta el otro lado, antes que dar vueltas sobre lo mismo, deseando que desaparezca.
Es común, aprehensible y disponible para todos nosotros.

La esencia de la resiliencia: No ser una víctima.

Cómo ser resiliente? La respuesta más corta es: no te identifiques a vos mismo como una víctima.
La gente resiliente entiende que cualquier cosa puede pasar. Ellos saben que el mundo no es justo y que cosas difíciles pueden pasarle aún a la gente más buena o maravillosa. Ellos sienten sus reacciones emocionales, luego buscan una forma de levantarse a sí mismos y siguen adelante. Puede llevarles un tiempo largo y avanzar a pasos pequeños, pero cada pequeño movimiento que hacen es hacia vivir, no sólo existir.

Ser resiliente significa entender que no podemos controlar lo que nos sucede, pero podemos controlar como nos relacionamos con lo que sucede. Nosotros podemos elegir. Podemos dejarnos llevar por los eventos trágicos de nuestras vidas, dejando que tiñan nuestra vision denosotros mismos y el mundo, o podemos prosperar.
La buena noticia es que el sentimiento de ser víctimas es perpetuado por las historias que nos contamos a nosotros mismos. Por qué esto es una buena noticia? Porque ser una víctima no es inherente a los eventos que nos acontecen. Es una elección que hacemos mediante los pensamientos en los que ponemos nuestra atención.
Prestar atención a un pensamiento es como darle fertilizante a una planta (de lo que nos alimentamos, es lo que se convierte en nuestra realidad).

 ¿Qué estás alimentando con tus pensamientos y tu atención?
 Descubre tu resiliencia interior:

Estudios sobre personas resilientes revelaron un número de cualidades que animan a prosperar y crecer, sin importar que circunstancias ocurran:

-Relaciones fuertes con personas que animan, apoyan, y dan confianza.
-Permitirse experimentar sentimientos fuertes (miedo, ira, pena) sin evitarlos.
-Habilidad para hacer un plan y llevarlo a cabo
-Confianza. Una actitud de "yo puedo" en vez de "yo no puedo", confiando en las habilidades de uno mismo.
-Capacidad para aprender de las experiencias de la vida. Las personas que salen de circunstancias desafiantes a menudo informan de haber tenido una revelación (por ejemplo, tener una gran claridad hacerca de la vida y apreciacion por los seres queridos). Ellos están agradecidos de lo que la experiencia ha traido a sus vidas.
-Auto cuidado. La gente resiliente estan atentos a sus propias necesidades. Ellos cuidan de sí mismos y buscan ayuda cuando la necesitan.

Gente común, como vos, son capaces de moverse y florecer en sus vidas a pesar de las tremendas dificultades. Somos tan afortunados de que tenemos la oportunidad, en cada momento, de elegir la vida.

Superando dificultades

Las mas leales...las mas integras y las mas humanas...