Mostrando entradas con la etiqueta Dificultades=Crecimiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dificultades=Crecimiento. Mostrar todas las entradas

lunes, 4 de marzo de 2013

El Sufrimiento de Nuestros Hijos

Cuando se tienen hijos pequeños, se les debe dar ayuda, orientación y protección en la medida de lo posible, pero lo más importante es darles espacio para ser. Los hijos llegan al mundo a través de nosotros, pero no son "nuestros". La noción de "Sé lo que es mejor para ti" puede ser cierta cuando son muy pequeños, pero mientras más crecen, más pierde validez. Mientras mayores sean nuestras expectativas sobre la forma como se desenvolverán sus vidas, más viviremos desde la mente en lugar de estar presentes para ellos. Con el tiempo cometerán errores y tendrán sus aflicciones, como todos los seres humanos. En realidad, podrán ser errores solamente desde nuestro punto de vista. Lo que vemos como error podría ser exactamente lo que necesitan hacer o experimentar. Debemos darles tanta ayuda y orientación como podamos, pero también en ocasiones debemos permitirles cometer errores, en especial cuando comienzan a entrar en la edad adulta. En ocasiones también debemos dejarlos sufrir. El sufrimiento puede salir de la nada o puede ser consecuencia de sus propios errores.

¿No sería maravilloso si pudiéramos ahorrarles todo ese sufrimiento? Claro que no. No evolucionarían como seres humanos y permanecerían en la superficie, identificados con la forma externa de las cosas. El sufrimiento nos ayuda a adentrarnos en nosotros mismos. La paradoja es que el sufrimiento se debe a la identificación con la forma pero a la vez erosiona la identificación con la forma. El sufrimiento es, en gran medida, producto del ego, aunque con el tiempo lo destruye, pero solamente hasta tanto se trae el sufrimiento a la conciencia.


La humanidad está destinada a trascender el sufrimiento, pero no de la manera como piensa el ego. Uno de los muchos supuestos erróneos del ego, uno de sus muchos pensamientos ilusorios es "No tendría por qué sufrir". Algunas veces ese pensamiento se transfiere a un ser cercano: "Mi hijo no tendría por qué sufrir".

Ese es el pensamiento que se encuentra en la raíz del sufrimiento. El propósito del sufrimiento es noble: promover la evolución de la conciencia y consumir al ego. El hombre crucificado es un arquetipo. Representa a todos los hombres y a todas las mujeres. El proceso se hace más lento en la medida en que nos resistimos al sufrimiento porque la resistencia produce más ego al cual consumir. Sin embargo, cuando aceptamos el sufrimiento se acelera el proceso gracias al hecho de sufrir conscientemente. Podemos aceptar el sufrimiento para nosotros mismos o para alguien más, como un hijo o un progenitor. La transmutación ocurre simultáneamente con el sufrimiento consciente. El fuego del sufrimiento se convierte en la luz de la conciencia.
El ego dice, "no tengo por qué sufrir", y ése pensamiento acrecienta el sufrimiento. Es una distorsión de la verdad, la cual siempre ha sido paradójica. La verdad es que debemos acoger el sufrimiento para poder trascenderlo.

Eckhart Tolle

sábado, 16 de febrero de 2013

VIVIR COMO LAS FLORES

- Maestro, qué debo hacer para no quedarme molesto? ... Algunas personas hablan demasiado, otras son ignorantes. Algunas son indiferentes.
Siento odio por aquellas que son mentirosas. Sufro con aquellas que calumnian.
- Pues, viva como las flores!!!, advirtió el maestro.
- ¿Cómo es vivir como las flores?, preguntó el discípulo
- Ponga atención a esas flores – continuó el maestro, señalando unos lirios que crecían en el jardín

- Ellas nacen en el estiércol, sin embargo son puras y perfumadas. Extraen del abono maloliente todo aquello que les es útil y saludable, pero no permiten que lo agrio de la tierra manche la
frescura de sus pétalos.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Las crisis son para evolucionar

"La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a las personas y a los países, porque la crisis trae progresos. La creatividad nace de la angustia, como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis, se supera a sí mismo sin quedar ‘superado.’"

Albert Einstein

sábado, 1 de septiembre de 2012

algunas veces.....

Algunas veces, las personas llegan a nuestras vidas y
rápidamente nos damos cuenta de que esto pasa porque debe de
ser así, para servir un propósito, para enseñar una lección, para
descubrir quiénes somos en realidad, para enseñarnos lo
que deseamos alcanzar.

Tú no sabes quiénes son estas personas, pero cuando fijas tus
ojos en ellas, sabes y comprendes que afectarán a tu
vida de una manera profunda.

Algunas veces te pasan cosas que parecen horribles, dolorosas
e injustas, pero en realidad entiendes que si no superas estas
cosas nunca habrías realizado tu potencial, tu fuerza o el
poder de tu corazón.

Todo pasa por una razón en la vida. Nada sucede por casualidad
o por la suerte... Enfermedades, heridas, el amor, momentos
perdidos de grandeza o de puras tonterías, todo ocurre para
probar los límites de tu alma.

Sin estas pequeñas pruebas la vida sería como una carretera
recién pavimentada, suave y lisa. Una carretera directa sin
rumbo a ningún lugar, plana, cómoda y segura, más
empañada y sin razón.

La gente que conoces afecta a tu vida; las caídas y los triunfos
que tú experimentas crean la persona que eres.
Inclusive se puede aprender de las malas experiencias.
Es más, quizás sean las más significativas en nuestras vidas.
Si alguien te hiere, te traiciona o rompe tu corazón, le das
las gracias porque te ha enseñado la importancia de perdonar,
de dar confianza y de tener más cuidado de a quien le
abres tu corazón.

Si alguien te ama, ámalo tu también; no porque él o ella te ame,
sino porque te han enseñado a amar y a abrir tu corazón y
tus ojos a las cosas pequeñas de la vida.

Haz que cada día cuente y aprecia cada momento, además de
aprender de todo lo que puedas, porque quizás más
adelante no tengas la oportunidad de aprender lo que tienes
que aprender de este momento.

Entabla una conversación con gente con quien no hayas
dialogado nunca, escúchalos y presta atención.
Permítete enamorarte, liberarte y poner tu vista en un
lugar bien alto.

Crea tu propia vida, encuéntrala y luego vívela...

jueves, 23 de agosto de 2012

La vida es difícil.

            Esta es una gran verdad, una de las más grandes. Es una gran verdad porque, una vez que la comprendemos realmente, la trascendemos. Cuando nos damos cuenta de que la vida es difícil – una vez que lo hemos comprendido y aceptado verdaderamente- , ya no resulta difícil, porque una vez que se acepta esta verdad, la dificultad de la vida ya no importa.
            La mayoría de las personas no comprende de forma cabal la idea de que la vida es difícil. Sin embargo, no deja de lamentarse, ruidosa o sutilmente, de la enormidad de sus propios problemas, de la carga que representan y de todas sus dificultades, como si la vida fuera en general una aventura fácil, como si la vida tuviera que ser fácil. Estas personas manifiestan, de una u otra manera, la creencia de que sus dificultades constituyen la única clase de desgracia que no debería haberles tocado en suerte, pero que, por algún motivo, ha caído especialmente sobre ellas o sobre su familia, su tribu, su clase, su nación, su raza o su especie, y no sobre otros. Conozco bien estas lamentaciones porque yo mismo las he proferido alguna vez.
La vida es una serie de problemas. ¿Hemos de lamentarnos o hemos de resolverlos? ¿No queremos enseñar a nuestros hijos a resolverlos?
La disciplina es el instrumento básico que necesitamos para resolver los problemas de la vida. Sin disciplina no podemos resolver nada. Con un poco de disciplina podemos solucionar algunos problemas y con una total disciplina podemos resolver todos los problemas.
    La vida es difícil porque afrontar y resolver problemas es doloroso. Los problemas, según su naturaleza, pueden suscitar en nosotros frustración, dolor, tristeza, sentimientos de soledad y culpa, arrepentimiento, cólera, miedo, ansiedad, angustia o desesperación. Son sentimientos desagradables, a menudo muy desagradables, en ocasiones tanto como cualquier dolor físico, y a veces tan intensos como los peores dolores físicos. A causa del dolor que los acontecimientos o conflictos nos producen, los denominados problemas. Y como al vida plantea una interminable serie de problemas, siempre es difícil y está tan llena de sufrimiento como de alegría.
   Sin embargo, la vida cobra su sentido precisamente en este proceso de afrontar y resolver problemas. Los problemas constituyen la frontera entre el éxito y el fracaso. Los problemas fomentan nuestro valor y nuestra sabiduría; más aún, crean nuestro valor y nuestra sabiduría. Sólo a causa de los problemas maduramos mental y espiritualmente. Cuando deseamos estimular el desarrollo y la madurez del espíritu humano, lanzamos un desafío a la capacidad del hombre para resolver problemas, del mismo modo que en la escuela ponemos problemas a los niños para que los resuelvan. Aprendemos gracias al sufrimiento que supone afrontar y resolver problemas. Como dijo Benjamín F'ranklin: “Lo que hiere, enseña”. De aquí que las personas juiciosas, lejos de temer los problemas, los afronten de buen grado y acepten el sufrimiento que comportan.
   Esta tendencia a eludir los problemas y los sufrimientos inherentes a ellos es la base primaria de toda enfermedad mental. Dado que casi todos los seres humanos tenemos, en mayor o menor medida, esta tendencia, casi todos estamos, en mayor o menor medida mentalmente enfermos, es decir, no gozamos de una salud mental completa. Algunos vamos tan lejos en este empeño por evitar los problemas y los sufrimientos que nos alejamos mucho de todo cuanto puede ser útil para encontrar una salida fácil,    forjando a veces las más complicadas fantasías, con total exclusión de la realidad                                                                                                                                Digámoslo con las breves y sencillas palabras de Carl Jung: “La neurosis es siempre un sustituto de los sufrimientos verdaderos.”
            Pero el sustituto termina por convertirse en algo más penoso que el sufrimiento legítimo que aquél debía evitar. La neurosis misma se convierte en el máximo problema. Muchos intentan entonces evitar ese dolor y ese problema mediante una capa tras otra de neurosis. Afortunadamente, sin embargo, algunos tienen el valor de hacer frente a sus neurosis y comienzan a aprender -por lo general con la ayuda de la psicoterapia - el modo de experimentar el sufrimiento genuino. En todo caso, cuando eludimos el sufrimiento genuino que resulta de afrontar problemas, nos privamos también de la posibilidad evolutiva que los problemas nos ofrecen. Por esta razón, en las enfermedades mentales crónicas se detiene nuestro proceso de desarrollo y quedamos atascados. Y, sin una cura, el espíritu humano comienza a encogerse y marchitarse.
Así pues, debemos inculcar en nosotros y en nuestros hijos los medios para alcanzar la salud mental y espiritual. Quiero decir que debemos enseñarnos a nosotros mismos y a nuestros hijos la necesidad del sufrimiento y el valor que éste implica, la necesidad de afrontar directamente los problemas y de experimentar el dolor que nos acarrean.

Scott Peck

sábado, 3 de marzo de 2012

FRACASA DE NUEVO, PERO FRACASA MEJOR !!!!

No siempre se gana. No siempre las cosas salen bien. Tampoco actuamos en todo momento con el mejor acierto. A veces fracasamos estrepitosamente y otras erramos con la inocencia de un niño, sin prever las consecuencias de lo que ni siquiera somos culpables.
Hay que fracasar.Por necesidad.Por obligación.Por responsabilidad Por compromiso… hay que fracasar y hay que hacerlo bien.Hay que ser expertos en el fracaso para poder avanzar y llegar lejos. Hay que caer. Una y otra vez. Para aprender a subir de nuevo.
Para conocer elvalor de lo que no nos gusta. De lo que nos duele. De lo que significa ser incomprendido, estar cansados de equivocarnos, estar solos, no ser valorados en nuestra justa medida, actuar con el corazón y ser juzgados conel rigor que se aplica al culpable…
Para todo ello, no hay más remedio, sin duda, que fracasar.
 Hay que aprender a caer como lo hacen los niños. Con flexibilidad, con elegancia,con dulzura, con la expectación de conocer qué se siente al rozar el suelo y con las imperiosas ganas de volver a la batalla, que sigue arriba, para sentirnos vivos.
Hay que fracasar y hacerlo cada vez mejor. Aprender a equivocarnos,a manejarnos bien en las distancias que marcan los errores.
Comenzar por no hacer lo correcto para comprender que en lo que
nos debemos a nosotros mismos está el placer de seguir siendo libres.
Caminar desde lo desconocido hasta lo imposible, y vislumbrar en el trayecto que hemos luchado por lo que le parece justo al corazón Con equivocaciones se aprende mejor y más rápido. Se termina pronto la carrera del orgullo, para abrazar la de la humildad y el compromiso.
Hemos de fracasar más. Tanto, que nos duela el alma de romper
lanzas contra los desafíos y quebrarlas para deshacer entuertos. Tanto, que llegue el momento de entender que solo comenzando de nuevo podemos llorar sin miedo a que nos vean, reír sin temor a ser criticados, sentir sin la desconfianza de ser correspondidos y, sobre todo, amar sin la necesidad de obtener nada a cambio.*
Cuando hayamos logrado todo esto, entonces y sólo entonces,
habremos fracasado lo suficientemente bien como para dejar de hacerlo.

martes, 21 de febrero de 2012

EL DOLOR ES UN MAESTRO

El dolor en sí mismo no es un mal que tengamos que evitar a toda costa.
El dolor es un maestro que nos puede enseñar muchas cosas.
El dolor nos instruye, nos dice que cambiemos, que dejemos de hacer una cosa y emprendamos otra,que dejemos de pensar en cierta forma y empecemos a pensar en forma diferente.

Y cuando nos negamos a escuchar al dolor y a sus enseñanzas ,
lo único que nos queda es convertirnos en escapistas.
Efectivamente, lo que decimos es:
no voy a escuchar,
no voy a aprender,
no voy a cambiar.

Las personas abiertas y que van creciendo no toman a regañadientes la pedagogía del dolor y buscan el cambio.

Intentan respuestas y correcciones adecuadas.

Los otros no escuchan las enseñanzas del dolor.
Se contentan con establecerse y vivir con el 10 % de su potencial
humano. Se contentan con morir, sin haber realmente vivido.

Mediante las verdaderas y permanentes relaciones del amor, podemos recobrar la aceptación de nosotros mismos, la realización de lo que valemos.
Si poseemos estas dos cualidades, todo lo demás se irá desplazando en dirección del crecimiento, por el sendero de la paz.

Cuando faltan el amor y el sentido del valor personal, lo único que
queda es una existencia parcial.
Y así solo podremos lograr una fracción de lo que pudimos haber logrado y sido.

Aprendamos del dolor.

viernes, 28 de octubre de 2011

FRASES SOBRE LA SUPERACION DE LOS OBSTACULOS DE LA VIDA

¿Para que nos caemos ¿???Para aprender a levantarnos

Aquel que no puede resistir lo malo no vivirá para ver lo bueno.
PROVERBIO JUDÍO.

Todas las cosas son difíciles antes de ser fáciles.
THOMAS FULLER.

Si haces surgir lo que hay en ti, lo que haces surgir te salvará.
Si no haces surgir lo que hay en ti, lo que no haces surgir te destruirá "

No hay personas perezosas, sino personas con objetivos impotentes: esto es,
objetivos que no le proporcionan inspiración.
ANTHONY ROBBINS.

Hay un gran número de personas que fracasan principalmente a causa de no
haber concebido una clara idea de lo que desean.
Stephen Covey

“¿Cuantas veces en tu vida vivís desde las opciones que encontras sin saber
 que podes elegir entre las posibilidades que podes crear?”.

martes, 21 de junio de 2011

EL CUENTO DE LA MARIPOSA

 Un hombre encontró un capullo de una mariposa y se lo llevó a
 casa  para poder ver a la mariposa cuando saliera del capullo. Un
día  vió que había un pequeño orificio y entonces se sentó a observar por
varias horas,viendo que la mariposa luchaba por abrirlo más grande y
poder salir.
 El hombre vio que forcejeaba duramente para poder pasar su
cuerpo a  través del pequeño agujero, hasta que llegó un momento en
el que parecía  haber cesado  de forcejear, pues aparentemente no
 progresaba en su  intento.
 Parecía que se había atascado. Entonces el hombre, en su bondad,
 decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera cortó al lado
 del  agujero para hacerlo más grande y ahí fue que por fin la
 mariposa pudo  salir del capullo.
 Sin embargo al salir la mariposa tenía el cuerpo muy hinchado y
 unas  alas pequeñas y dobladas. El hombre continuó observando, pues
esperaba que  en cualquier instante las alas se desdoblaran  y
crecerían lo suficiente  para soportar al cuerpo, el cual se contraería al
reducir lo hinchado que  estaba. Ninguna de las dos situaciones
sucedieron y la mariposa solamente  podía arrastrarse en círculos con
su cuerpecito hinchado y sus alas dobladas...Nunca pudo llegar a volar.
Lo que el hombre en su bondad y apuro no entendió, fue que la
restricción de la apertura del capullo y la lucha requerida por la
mariposa, para salir por el diminuto agujero, era la forma en que
la  naturaleza forzaba fluidos del cuerpo de la mariposa hacia sus
alas, para  que estuviesen grandes y fuertes y luego pudiese volar.

Libertad y el volar,  solamente podrían llegar luego de la lucha.

Al privar a la mariposa de la lucha, también le fue privada su salud.

 Algunas veces las luchas son lo que necesitamos en la vida.Si
Dios  nos permitiese progresar por nuestras vidas sin obstáculos,
nos  convertiría en inválidos.
 No podríamos crecer y ser tan fuertes como podríamos haberlo sido.
Cuantas veces  hemos querido tomar el camino corto para salir de dificultades,

tomando  esas tijeras y recortando el esfuerzo para poder ser libres.
Necesitamos  recordar que nunca recibimos mas de lo que podemos
soportar y que a  través de nuestros esfuerzos y caídas, somos fortalecidos,
 así como el oro es refinado con el fuego.
Nunca permitamos que las cosas que no  podemos tener, o que no
tenemos, o que no debemos tener, INTERRUMPAN NUESTRO GOZO DE
LAS COSAS QUE TENEMOS Y PODEMOS TENER.
 DISFRUTEMOS CADA  INSTANTE DE CADA DIA POR LO QUE TENEMOS Y NOS HA SIDO OTORGADO....

LA CRISIS SEGÚN ALBERT EINSTEIN

LA CRISIS SEGÚN ALBERT EINSTEIN



- No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo.

- La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países, porque la crisis trae progresos.

- La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura.

- Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias.

- Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar 'superado'.

- Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias, violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones.

- La verdadera crisis, es la crisis de la incompetencia.

- El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones.

- Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía.

- Sin crisis no hay méritos.

- Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia.

- Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo.

- En vez de esto, trabajemos duro: Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de no querer luchar por superarla.

Albert Einstein1879-1955