domingo, 3 de julio de 2011

EL DESCUBRIMIENTO DELA SOMBRA EN LA VIDA COTIDIANA

Existen por lo menos cinco eficaces métodos de observamos a nosotros mismos y aprender algo sobrenuestra sombra:
 1) solicitar el feedback de los demás;
2) desvelar el contenido de nuestras proyecciones;
3) examinar los «lapsus» verbales y conductuales que cometemos e investigar lo que ocurre cuandolos demás nos perciben de modo diferente a como lo hacemos nosotros;
4) investigar nuestro sentido del humor y nuestras identificaciones
5) analizar nuestros sueños, ensueños y fantasías.

Solicitar el feedback de los demás
Comencemos mirando más allá del espejo que nos refleja. Cuando estamos frente a un espejo sólo vemos nuestro reflejo tal como lo queremos ver pero si miramos más allá del espejo nos veremos como nos ven los demás.Si esta técnica nos parece muy difícil hagámoslo con otra persona. Evoquemos la imagen de alguien que, en nuestra opinión, se esté engañando a sí mismo. Esto quizás no nos resulte tan difícil porque estamos bastante familiarizados con las dimensiones de la sombra de los demás y hasta nos resultasorprendente que puedan ignorar algo tan evidente.Ahora bien, aunque sólo sea en teoría no podremos dejar de estar de acuerdo -por más que nosempeñemos en negarlo - de que lo mismo que me ocurre a mí le sucede también a usted. Quiero decirque si yo puedo ver claramente su sombra -ante la que usted permanece ciego- no es improbable que usted pueda ver claramente la mía -que tan difícil me resulta de observar y que si me parece interesante decirle lo que veo de usted (de un modo amable, obviamente) también es muy probable que a usted le parezca interesante decirme lo que ve de mí (también de un modo amable, por supuesto).
Así pues, el feedback que nos proporcionan los demás, la descripción que pueden hacer sobre cómo nos ven, constituye una de las formas más eficaces de tomar conciencia de nuestra sombra personal.Desafortunadamente, sin embargo, el simple hecho de pensar en ello nos hace sentir amenazados y preferimos seguir creyendo que los demás nos ven del mismo modo en que nos vemos nosotros.Las personas que nos conocen bien se hallan en una posición privilegiada para ayudarnos adescubrir nuestras facetas más oscuras. Estamos refiriéndonos, claro está, a nuestra esposa, a alguienque nos importe realmente, los amigos íntimos, los socios o los compañeros de trabajo. Paradójicamente, sinembargo, no parecemos estar muy dispuestos a escuchar lo que puedan decirnos estas personas -que potencialmente son las más adecuadas a nuestro interés - y justificamos nuestra falta de atención con el pretexto de que son subjetivos, están proyectando o tienen intereses en el asunto. Obviamente, resulta mucho menos peligroso escuchar a un extraño que a alguien que nos conoce bien pero no olvidemos tampoco que la descripción que pueden brindarnos aquéllos no será tan exacta como la que puedan ofrecernos estos últimos.Hay que tener en cuenta que las propuestas que presentamos no son fáciles de llevar a cabo. Supongamosque le pido que me dé su feedback y que usted me responde que, en las distintas situaciones en las quenos hemos visto implicados, ha advertido que soy una persona condescendiente. Quizás tenga dificultades en escuchar su comentario pero no me resultará muy difícil aceptarlo. Es posible que quiera responderle« ¿De qué está hablando? Precisamente lo último que yo querría es ser... condescendiente». Pero me callo.Esta respuesta constituye una evidencia substancial de que he tropezado con un verdadero rasgo o característica de la sombra. Cada vez que respondemos exageradamente «a favor» o «en contra» de algo y nos mantenemos inflexibles en nuestra actitud existen sobradas razones para sospechar que nos hallamos en territorio de la sombra y que haríamos bien en investigar.Pero, aún en el caso de que me resulte extraordinariamente difícil creer que puedo parecer condescendienteescucho su comentario y lo acepto. Entonces voy a un amigo íntimo, le explico lo que estoy haciendo, y le digo que alguien me ha comentado que me ve como una persona condescendiente. Luego le pido que sea sincero y que me diga cómo me percibe. Quizás me baste con esta nueva opinión o quizás necesite seguir repitiendo el proceso. En cualquier caso, si soy sincero conmigo mismo, debería interesarme porlo que me dicen los demás -sea lo que fuere- a este respecto. De modo que cuando la opinión de varias personas sea coincidente haría bien en tomar nota de sus observaciones -esté o no de acuerdo con ellos- y dedicarme a examinarlas con detenimiento.


Analizar nuestras propias proyecciones
Una segunda forma, de aproximarnos a la sombra personal consiste en examinar nuestras proyecciones.La proyección es un mecanismo inconsciente que acontece cuando se activa un rasgo o una característica de nuestra personalidad que permanece desvinculada de nuestra conciencia. Como resultado de la proyección inconsciente percibimos este rasgo en la conducta de los demás y reaccionamos en consecuencia. Así vemos en ellos algo que forma parte de nosotros mismos pero que no reconocemos como propio.Las proyecciones pueden ser tanto negativas como positivas. La mayor parte del tiempo, sin embargo,lo que vemos en los demás son aquellos atributos que nos desagradan de nosotros mismos.
Por consiguiente,para descubrir los elementos de la sombra debemos examinar qué rasgos, características y actitudes nos molestan de los demás y en qué medida nos afectan.
La manera más sencilla de llevar adelante este trabajo consiste en hacer una lista de las cualidades que nos desagradan de los demás como, por ejemplo, la vanidad, el mal humor, el egoísmo, la mala educación, la avaricia, etcétera. Una vez hecha la lista -que probablemente será muy larga- debemos seleccionar aquellas características que más odiemos, aborrezcamos o despreciemos.
Por más difícil que nos resulte de creer -y aún más de asumir- este inventario final nos mostrará una imagen fidedigna de nuestra propia sombra personal.Si, por ejemplo, he anotado que la arrogancia me resulta insoportable y si además critico de manera inflexible este rasgo en los demás convendrá que analice mi propia conducta para ver en qué medida yo también soy arrogante.Obviamente no todas nuestras críticas son proyecciones de rasgos propios indeseables pero cuando nuestra crítica sea desproporcionada o excesiva podemos estar seguros de que algo inconsciente ha sido estimulado y reactivado. Como ya hemos dicho anteriormente, para que la proyección tenga lugar la persona sobre la que proyectamos debe presentar ciertos «garfios». Si Jim es arrogante, por ejemplo,es bastante «razonable» que me sienta ofendido por su conducta pero cuando mi condena de Jim exceda a su falta no cabe la menor duda de que está en juego mi propia sombra personal.Las situaciones conflictivas desatan emociones muy in tensas proporcionándonos, por tanto, un terreno excepcional para la proyección de la sombra. En ellas podemos aprender muchas cosas sobre nuestra sombra ya que lo que censuramos en nuestros «enemigos» no es más que una proyección oscura de nuestra propia oscuridad.
Pero no sólo proyectamos cualidades negativas sobre los demás sino que también hacemos lo mismocon las positivas. En los demás también advertimos rasgos positivos propios que, por alguna razón,rechazamos y nos pasan, por tanto, desapercibidos.No es extraño, por ejemplo, percibir cualidades positivas en los demás sin que exista la menor evidencia empírica que las sostenga.
Debemos comprender que nuestra sombra contiene tanto cualidades positivas como cualidades negativas. En este sentido, también resulta sumamente interesante enumerar las cualidadesque más admiremos en los demás. Así, por ejemplo, cuando nos escuchemos decir: «Yo nunca podré ser así» haríamos bien en analizar esos rasgos porque es muy probable que formen parte denuestra Sombra Dorada.

Examinar nuestros lapsus
Un tercer método para explorar nuestra sombra personal consiste en examinar los «lapsus linguae», los lapsus conductuales y las percepciones equivocadas. Los lapsus linguae son aquellas equivocaciones involuntarias que nos ponen en un aprieto. La sombra, que es en parte todo aquello que queremos ser -pero que no nos atrevemos a ser-, constituye el escenario más apropiado para la manifestación de este tipo de fenómenos. Justificaciones tales como «esto es lo último que hubiera querido decir» o «no puedo creer que yo haya dicho eso» demuestran que si bien la conciencia es la que propone la sombra esla que suele terminar disponiendo.
Ann, por ejemplo, ha aprendido a tolerar todo lo que hacen los demás. Por consiguiente, cuando suamiga Chris decidió, a los dieciséis años, matricularse en una escuela de modelos, Ann la felicitóaunque internamente pensaba que era una ridiculez. Así, cuando felicitó a Chris por su decisión, susombra tomó la palabra y dijo: «Estoy segura de que será una tontería (muddle) extraordinaria».Obviamente, lo que Ann quería decir era «modelo» (model) pero -inconsciente de su desaprobaciónde la decisión de Chris - dijo «tontería» que es lo que realmente pensaba sobre la situación.Los lapsus de conducta son, si cabe, más reveladores todavía. En ocasiones parece que no existaexplicación alguna para la conducta «aberrante» de una persona. En tales casos alguien podríaperfectamente decir: «No sé que le ha ocurrido. ¡Jamás le había visto actuar así!» Los lapsus conductualessuelen ser conductas que parecen completamente ajenas a la persona que los comete y que dejanatónitos a todo el mundo -incluida, claro está, la persona en cuestión.Existe también otro tipo de lapsus en los que nos presentamos de manera diferente a cómopretendemos. Un confe renciante, por ejemplo, que intenta ofrecer un aspecto simpático ante su audiencia puede descubrir luego, sorprendido, que los demás le han visto como «alguien muy sarcástico»; una mujer recatada y tímida puede sentirse incómoda en una fiesta ante la conducta de los hombres y ser, al mismo tiempo, totalmente inconsciente de su propio coqueteo y un hombre que ha sido invitado a dar una breve charla de homenaje a un colega en una comida puede quedarse pasmado cuando su esposa le censura lo «amablemente despectivos» que han sido sus comentarios.Tales situaciones -tan conocidas, por otra parte, por todos nosotros- nos ofrecen la oportunidad de bucear en nuestro interior y salir beneficiados de ese viaje. En nuestra mano está el hacerlo o no hacerlo. Podemos reírnos de esos lapsus, mantenernos a la defensiva, racionalizarlos o esconderlos bajo la alfombra perosólo afrontarlos nos permitirá descubrir la oscuridad que se oculta en nuestra sombra, profundizar ennuestro propio autoconocimiento y poner fin a esos embara zosos, inoportunos y, en ocasiones , hastadestructivos «deslices».Investigar nuestro sentido del humor y nuestras identificaciones

Un cuarto método para acceder a la sombra personal consiste en investigar nuestro sentido del humory las respuestas que suscita en nosotros el humor. La mayoría de nosotros sabe que el sentido delhumor suele evidenciar mucho más de lo que se ve a simple vista. De hecho, quien habla en esasocasiones suele ser la misma sombra. Por otra parte, quienes rechazan y reprimen a la sombra suelen carecer de sentido del humor y se divierten con muy pocas cosas.Veamos, por ejemplo, el viejo chiste de los tres curas de un pequeño pueblo que se reúnen en una especiede «grupo de apoyo». A medida que transcurre el tiempo su amistad crece y aumenta su confianza. Cierto día deciden que ya tie nen la suficiente confianza para confesar sus pecados más graves y compartir así su culpa. «Confieso que he robado dinero del cepillo» -dice el primero. «Eso no está bien -afirma el segundo, prosiguiendo-. Mi principal pecado ha sido el de haber tenido un asunto con una mujer del pueblo vecino». Entonces, el tercero, después de haber escuchado las desdichas de sus compañeros,agrega: «Hermanos, debo confesaros que mi mayor pecado es ser un terrible charlatán. ¡Y que ardo endeseos de salir de aquí! »La mayoría de nosotros explicamos que este chiste nos hace reír porque es divertido pero lo cierto es que nos conecta con el aspecto sombrío del cotilleo y que lo que nos causa gracia es el hecho deidentificarnos con el placer que le aguarda al tercer cura difundiendo por el pueblo los pecados de suscolegas. Obviamente, nosotros sabemos que eso está mal y no desearíamos hacerlo pero, recordemos que la sombra es, entre otras cosas, lo que quisiéramos pero no osamos hacer. El hecho de que este chiste nos resulte divertido puede permitirnos así profundizar un poco la conciencia de nosotros mismos.Por otra parte, quien niega y reprime a su sombra no encontrará divertido el chiste sino que lo censurará agriamente. Tal persona concluirá, por ejemplo, que el chiste no tiene nada de divertido y que los tres curas deberían ser castigados por sus pecados.Sabemos que es de mal gusto disfrutar con el dolor y el infortunio de los demás pero nos resultan muy divertidas las caídas de alguien que patina por vez primera sobre el hielo. En los albores de la historia del cine una de las escenas que más hacían disfrutar al público era el clásico resbalón sobre una piel deplátano. Nos reímos a carcajada limpia del cómico que nos cuenta sus adversidades. En todas estas situaciones el humor evoca risa como expresión de nuestro sadismo reprimido. No cabe la menor duda deque lo que despierta nuestro sentido del humor, aquello que nos resulta especialmente divertido puede contribuir a aumentar nuestro autoconocimiento.En los acontecimientos deportivos -especialmente en las competiciones- podemos observar fácilmente la magnitud e intensidad de la sombra. En este ámbito son alentadas e incluso aplaudidas conductas que en otro entorno resultarían censurables e incluso condenables. Ahí personas afables en otras circunstancias pueden gritar afirmaciones rayanas en la inducción al asesinato. En cierta ocasión fui a un combate de lucha a realizar una encuesta y tropecé con un grupo de ancianas cuya conducta me resultó tan fascinante que olvidé por completo lo que había ido a hacer. Se comportaron de un modo completamente «normal» hasta el momento en que los luchadores subieron al ring. Entonces se pusieron en pie, cerraron los puños y comenzaron a vociferar expresiones vicarias de la agresividad de la sombra tales como: « ¡Mata a ese sucio bastardo!» « ¡No le dejes escapar!» « ¡Rómpele los brazos!
El estudio de los sueños, ensueños y fantasías nos proporciona un último camino .
Aunque digamos lo contrario todos nosotros soñamos, ensoñamos y fantaseamos y si prestamos atención a esas actividades podremos aprender muchas cosas sobre nuestra sombra y sobre sus contenidos.Cuando la sombra aparece en nuestros sueños asume el aspecto de una figura de nuestro mismo sexo. En el sueño reaccionamos ante ella con miedo, desagrado o disgusto, igual que lo haríamos ante alguien a quien consideráramos inferior. En los sueños huimos de la sombra, la evitamos y frecuentemente experimentamos que nos persigue. La sombra también puede aparecer como una figura difusa a la queteme mos y de la que intuitivamente escapamos. Nuestra tendencia habitual ante la sombra consiste en evitarla del mismo modo que solemos hacerlo en la vida consciente.Pero esta figura es nuestra propia sombra -o un aspecto significativo de ella- por consiguiente, la actitud más adecuada será la de afrontarla y descubrir qué es y qué pretende. Debemos observar sus acciones, sus actitudes y sus palabras (en el caso de que pronuncie alguna). La sombra, a fin de cuentas, encarna dimensiones de nuestro ser que podrían ser conscientes y, por tanto, constituye un yacimiento muy provechosopara nuestro autoconocimiento.Quizás insistamos en nuestra negativa a aceptar el hecho de que ensoñamos y fantaseamos pero lo cierto es que resulta imposible que la mente se mantenga atenta y concentrada durante toda nuestra vigilia. Por consiguiente: ¿qué pensamos cuando no estamos pensando en nada? ¿Dónde va nuestra mente? ¿Qué imágenes o fantasías pueblan nuestro pensamiento? Nuestros ensueños y nuestras fantasías pueden ser tan extrañas y contrarias a nosotros que hasta pueden resultar aterradoras. No se trata de algo que estemos dispuestos a admitir fácilmente ante los demás y, en muchas ocasiones, ni siquiera las aceptamos ante nosotros mismos.Pero negar su existencia es perder otra oportunidad de conocernos a nosotros mismos. En nuestras fantasías y en nuestros ensueños cotidianos podemos descubrir pensamientos, proyectos, deseos y sueños que somos incapaces de aceptar a un nivel consciente. Suelen ser fantasías de violencia, poder,riqueza y sexo. Son ensueños de abundancia en los que conseguimos lo imposible. Una vez más, la sombra se halla dispuesta a compartir su patrimonio si la aceptamos y reflexionamos sobre ella.Concluiremos diciendo que nadie puede tomar por nosotros la decisión de afrontar el mundo de nuestra sombra personal. Por otra parte, cada uno de nosotros tiene una vía de acceso diferente y debe seguir supropio camino.
Pero aunque no exista un procedimiento universal para emprender este viaje interno al mundo de la sombra, las recomendaciones que

LO QUE SABE LA SOMBRA

ENTREVISTA CON JOHN A. SANFORD
D. Patrick Miller

THE SUN: La afirmación de Jung de que prefería ser «un in dividuo completó
antes que una persona buena» puede resultar inquietante y confusa para
muchas personas. ¿Por qué cree usted que hay tantas personas que parecen
desconocer la estrecha relación entre la maldad y la «bondad excesiva»?
SANFORD: La relación existente entre la sombra y el ego constituye un
verdadero problema, un problema que resulta especialmente relevante en la
tradición cristiana. Para la Biblia las diferencias existentes entre
el bien y el mal son muy claras: en una parte está Dios, que es el
bien y en la otra el Diablo, que es el mal. Dios castiga el mal porque
desea que el ser humano sea bueno.
El Nuevo Testamento sostiene la opinión de que si un individuo cede al mal y
lleva a cabo malas acciones su alma inicia un proceso psicológico negativo que
termina conduciéndole a la degradación y la destrucción. De acuerdo a ello el
Cristianismo ha promovido el modelo ideal de «ser una buena persona».
Pero la tradición cristiana original reconocía que el mal se halla
dentro de cada uno de nosotros, que la oposición y la discordia forma
parte integral de cada uno de nosotros.
San Pablo, por ejemplo, como buen psicólogo profundo, se daba cuenta de que
la sombra se hallaba en su interior, sabía que ésa erasu condición, una condición
de la que sólo Dios podía salvarle.
Por ello dijo: «Porque el bien que quisiera hacer no lo hago pero el mal que
no quisiera hacer lo hago».
Más tarde, sin embargo, esta comprensión profunda se ensombreció y los cristianos
terminaron identificándose exclu sivamente con el bien y se dedicaron simplemente
a tratar de ser exclusivamente buenos. Pero de ese modo lo único que lograron fue
perder rápidamente el contacto con la sombra.
Más tarde -como lamentablemente evidencia la historia de la Edad Media - la Iglesia
cometió otro error fatal. A partir de entonces no sólo eran malas las acciones sino que
también lo eran las y una persona podía ser considerada mala tan sólo por pensar en malas acciones. A partir de ese momento no sólo era pecado el adulterio sino que también lo era pensar en él. Ambos, por tanto, debían ser confesados y perdonados.
Como resultado de todo ello la gente comenzó a negar y a reprimir su vida imaginaria y la sombra fue relegándose cada vez más al mundo subterráneo. De este modo, poco a poco fue abriéndose un verdadero abismo entre el bien y el mal.
THE SUN: ¿Este proceso corre paralelo a la desaparición del elemento femenino?
SANFORD: Efectivamente. Eso es precisamente lo que iba a decir. El elemento masculino ve las cosas
bajo la brillante luz del sol, esto es una cosa y aquello es otra completamente diferente. Pero desde el
punto de vista femenino, sin embargo, las cosas, que parecen iluminadas por la luz de la luna, se hallan
mucho más entremezcladas y no son tan nítidas, de modo que no resulta tan fácil establecer una diferencia
rotunda entre ellas. El tema de la sombra, pues, no es, en realidad, tan sencillo como parece a simple
vista. No se trata simplemente de diferenciar entre el bien y el mal sino que es algo mu cho más sutil y
complejo.
El elemento femenino podría habernos ayudado a franquear el abismo que parece existir entre la
sombra y el ego. La Iglesia Cristiana -que en sus comienzos pareció abanderar una especie de
movimiento feminista- muy pronto terminó convirtiéndose en un adalid del patriarcado. De esta manera,
poco a poco el ego y la sombra fueron separándose progresivamente y prepararon el terreno para la aparición del fenómeno que tan bien nos ilustra el relato del Dr. Jekyll y Mr. Hyde. La historia del Cristianismo es paradigmática a este respecto. Recordemos, si no, cómo los líderes de la Inquisición afirmaban estar haciendo correctamente lo que debían.
Obviamente, este tipo de actitud se halla muy difundido en nuestro mundo y los cristianos no son sus
únicos detentadores aunque lo cierto, sin embargo, es que la tradición cristia na se ha mostrado
especialmente recalcitrante a la hora de aumentar la división entre el bien y el mal. No obstante, aunque la
Iglesia intentara proscribir el mundo de la fantasía, era agudamente consciente de la vida interior del ser
humano y siempre ha valorado positivamente la introspección fomentando, de ese modo, el surgimiento de
la psicología profunda.
THE SUN: Yo me eduqué entre fundamentalistas religiosos y siempre he visto en ellos una cierta
rigidez, como si literalmente estuvieran intentando que ciertas cosas no penetraran en su mente, mucho
menos todavía expresarlas abiertamente. Pero para mantener esta división interna es necesario in vertir
una gran cantidad de energía.
SANFORD: Así es, y ello no significa necesariamente que uno termine convirtiéndose realmente en una
buena persona. Luchar por ser bueno no es más que una pose, una forma de engañarse uno mismo.
De este modo se desarrolla la persona, la máscara de bondad tras la que intentamos encubrir a
nuestro ego. El Dr. Jekyll, por ejemplo, tenía una personalidad muy amable y creía en ella a pies
juntillas pero, en realidad, jamás fue una buena persona. Jekyll anhelaba en secreto ser Hyde pero
nunca quiso desprenderse de la máscara social con la que se había ocultado de la sociedad y de sí
mismo. Cuando el brebaje le transformó en su sombra y permitió que ésta saliera a la superficie

creyó haber encontrado la respuesta perfecta a su problema pero entonces era tarde porque su de -
seo de ser Hyde era ya más fuerte que él.
Es importante comprender la diferencia crucial exis tente entre la sombra y la verdadera maldad.
Como dijo en cierta ocasión Fritz Kunkel, el secreto es que  el mal no hay que buscarlo en la sombra sino en el ego.
Edward C. Whitmont, un analista neoyorquino, ha descrito claramente a la sombra en términos

junguianos dicien do que se trata de «todo lo que hemos ido rechazado en el curso del desarrollo de
nuestra personalidad por no ajustarse al  usted ha sido educado en un entorno  cristiano en el que el modelo ideal era ser amable, correcto y genero so ha debido reprimir también

todas aquellas cualidades que se oponían a esa imagen como la cólera, el egoísmo, las fan tasías
sexuales, etcétera. Y finalmente todas esas cualidades de las que se ha despojado el individuo se
aglutinan en torno a una especie de personalidad secundaria -denominada sombra - que, en el
caso de aislarse suficientemente, pueden terminar originando la patología conocida como
personalidad múltiple.
Detrás de cualquier caso de personalidad múltiple siempre se halla la sombra. La sombra no siempre
es el mal, la sombra es únicamente lo opuesto al ego. Jung dijo que la sombra contiene un noventa
por ciento de oro puro. Lo que se ha reprimido encierra una tremenda cantidad de energía y con -
tiene, consecuentemente, un gran potencial positivo. Así pues, por más perturbadora que pueda
parecer, la sombra no es intrínsecamente mala. Es más, perfectamente podríamos decir que la
negativa del ego a comprender y aceptar la totalidad de nuestra personalidad es más responsable
que la misma sombra en la etiología del mal.
THE SUN: La sombra se convierte en algo dañino porque el ego proyecta su propio mal sobre ella.

SANFORD: Exactamente. Si volvemos a ese documento psicológico que se conoce con el nombre
de Nuevo Testamento descubriremos que ahí se dice que el diablo es «el padre de la mentira».
Ahora bien, la sombra nunca miente sobre sus motivaciones reales. Es el ego el que lo hace. Es

por ello que el éxito de cualquier psicoterapia o confesión religiosa auténtica depende de ser
totalmente sinceros con nosotros mismos.
THE SUN: Según la analista junguiana Marie -Louise von Franz: «La sombra sumerge al hombre en
la inmediatez del aquí y del ahora y de este modo va constelando toda su biografía. Por
consiguiente, nuestra inclinación a creer que somos lo que creemos ser es errónea. En realidad es
la biografía de la sombra la que cuenta». Esta cita siempre me hace pensar en el desencanto
político de nuestra sociedad ya que la biogra fía que nos muestran los políticos mientras están en
campaña nunca es su biografía real.
SANFORD: La biografía que los políticos nos muestran -una biografía laboriosamente elaborada
por sus asesores de imagen- es la persona, la máscara. Tras ella se oculta la verda dera realidad de
los políticos, una realidad con la que -si nos lo permitiéramos- podríamos convivir perfectamente.
A la larga, el hecho de asumir la sombra resulta menos dañino que seguir negándola. Lo que arruinó
la carrera política de Gray Hart, por ejemplo, no fue tanto haber tenido alguna que otra aventura
amorosa sino más bien el hecho de seguir negándolo cuando la verdad era ya incuestionable.
Personalmente hablando, eso me hace suponer que en realidad no quería ser tan brillante.
Vivimos en una época en la que las elecciones se ganan o se pierden exclusivamente en base de la
fortaleza de la persona. Reagan es el ejemplo por excelencia porque jamás dará un paso o dirá una
palabra que se salga del guión. Apruebe o no sus decisiones me parece mucho más honesto el presidente
Bush porque con él tengo la sensación de que detrás de la persona se halla un ser humano.
En mi opinión, la jornada de reflexión preelectoral constituye el único momento en el que realmente
estamos en contacto con los políticos. La forma en la que los medios de comunicación de masas
encumbran a la persona nos muestra una faceta monstruosa y peligrosa de la tecnología.
THE SUN: En esta época la sombra parece estar realmente muy presente en nuestros espectáculos -
desde los relatos de Stephen King y Clive Barker hasta las películas de terror pasando por el abierto
satanismo de ciertos grupos de rock duro. Me pregunto si todo ello supondrá una aproximación al reconocimiento
e integración de la sombra o si -como parecen pensar ciertos críticos sociales- significará,
por el contrario, un descenso por la pendiente de la degradación.
SANFORD: Usted pregunta por el momento en el que se atraviesa la línea que separa a la sombra -que es
un elemento complejo pero todavía humano- y entramos en el territorio de lo demoníaco, en el dominio
del mal (si es que realmente existe la maldad más allá del ser humano). El tema del diablo

no sólo ha preocupado a los cristianos ya que también los primitivos persas creían en la existencia de una
maldad sobrenatural.
El holocausto de la Alemania nazi y los pogroms de Stalin no han sido el resultado de la sombra
personal del ser humano sino que se han debido a una entidad siniestra y verdaderamente temible del
psiquismo colectivo. Hay muchas personas que justifican la existencia de ese mal afirmando que los
asesinos han padecido infancias muy desgraciadas y han sido víctimas de todo tipo de abusos parentales
pero yo, por el contrario, creo en la existencia de una entidad arquetípica maligna.
En mi opinión, quienes censuran algunas letras de las canciones rock y similares no andan del todo errados.
Francamente hablando, ese tipo de música me desagrada profundamente. Hay algo en todo ello que me
parece siniestro. Con esto no estoy afirmando, no obstante, que crea que quienes moralizan sobre la
maldad arquetípica estén libres de pecado ya que, en realidad, el hecho de moralizar sobre el mal es,
en sí mismo, una forma sutil de sucumbir a él. Si usted está ata cando el mal como defensa para no ver
su propio Yo está cometiendo el mismo error en que incurrió el Dr. Jekyll.
THE SUN: Pero ¿cómo podríamos especificar la diferencia existente entre lo que nos parece siniestro
y lo que realmente siniestro?

SANFORD: Aunque su pregunta es muy clara no resulta fácil de responder ya que depende mucho del
psiquismo de la persona en cuestión. Cuanto más rígido sea su marco psicológico más cosas le parecerán
siniestras. Sólo puedo decir que la expresión de la maldad arquetípica es profundamente perturbadora y
conmueve a todo el mundo aunque no consigamos encontrar la respuesta adecuada en el momento
oportuno. El mundo, por ejemplo, reaccionó muy lentamente ante las atrocidades cometidas por la
Alemania nazi.
La función que Jung denominaba sensación -la aptitud in terna que nos capacita para atribuir valor a
algo- puede ayudarnos a establecer claramente la diferencia. Esta función -que opera al margen del
ego- nos dice lo que es deseable y lo que no lo es. El ego determina lo que está bien y lo que está
mal desde el punto de vista de sus propios intereses. Así, lo que tiende a reafirmar nuestro sistema de
defensas egocéntrico es bueno y lo que tiende a refutarle es malo. Los puritanos, por ejemplo,
consideraban que las enfermedades que contagiaron y diezmaron a los nativos eran buenas e interpretaron
ese hecho como una señal divina que les allanaba el camino para la conquista. Obviamente, los
indios que perecieron a causa de la viruela tendrían una opinión muy dife rente sobre lo que estaba bien y
lo que estaba mal.
La sensación es una evaluación pura, libre de toda contaminación egocéntrica pero que no siempre
funciona. Gracias a esta función el público norteamericano se dio cuenta de que la guerra de
Vietnam, aunque supuestamente sirviera a nuestros intereses políticos, constituía una terrible calamidad
y terminó oponiéndose a ella. Y por supuesto estaban en lo cierto. Los juicios de valor que establece
esta función son determinaciones fiables que requieren disponer de una in formación adecuada sobre
lo que está bien y lo que está mal en una determinada situación. Si carece de ella o si sólo opera con
información fragmentaria e incompleta la sensación puede llegar perfectamente a conclusiones muy
equivocadas.
THE SUN: <span class=" fbUnderline">¿Cuál es, en su trabajo práctico, el proceso de in tegración de la sombra?</span>
SANFORD: La primera vez que vemos claramente a la sombra nos quedamos espantados. Entonces

algunos de nuestros sistemas de defensa egocéntricos pueden saltar en pedazos o disolverse por
completo. El resultado puede ser una depresión temporal o un enturbiamiento de la conciencia.
 Jung equiparaba el proceso de integración -al que llamaba al proceso alquímico, uno de cuyos estadios,
implica el ennegrecimiento de todos los componentes alquímicos del crisol. Este estadio, considerado
habitualmente por el ser humano como una especie de fracaso,resulta absolutamente esencial
y representa, según Jung, el primer contacto con el inconsciente y, por consiguiente, con la sombra.
THE SUN: ¿Es posible quedar atrapado ahí? ¿Es posible quedar condenados a enfrentarnos a la sombra
una y otra vez sin llegar a terminar de integrarla?

SANFORD: Creo que no. Para profundizar realmente en la sombra es necesario movilizar lo que Jung
denominaba Yo -nuestro centro creativo- y cuando ello ocurre la depresión no puede quedar instalada de
manera permanente. Después de eso pueden tener lugar numerosos cambios que asumen aspectos
notablemente diferentes según el individuo en cuestión. En tonces comienza a emerger lo que Kunkel

denominaba el «centro real» de la personalidad y el ego va estableciendo gradualmente una relación
más estrecha con ese centro. En tonces es mucho menos probable que la persona se identifique con el

mal porque la integración de la sombra siempre corre pareja a la disolución de la falsa persona.
 <span class=" fbUnderline">Uno se torna mucho más realista porque ve con más claridad la verdad sobré si mismo y la verdad siempre </span><span class=" fbUnderline">tiene efectos saludables. No debemos olvidar que la sinceridad constituye la mejor defensa contra el verdadero mal y que dejar de mentirse a uno mismo es el mejor de los amuletos.</span>

THE SUN: ¿Si el ego no es nuestro «verdadero centro» cuál es entonces éste?
SANFORD: <span class=" fbUnderline">Lo que distingue al enfoque junguiano de cualquier otra visión psicológica es la idea de</span>

<span class=" fbUnderline">que existen dos centros de la personalidad, el ego -que constituye el centro de la conciencia - y el Yo -</span>
<span class=" fbUnderline">el centro de la personalidad global (que incluye la conciencia, el inconsciente y el ego). El Yo es, al</span>
<span class=" fbUnderline">mismo tiempo, la Totalidad y el centro mientras que el ego es un pequeño círculo excéntrico contenido</span>
<span class=" fbUnderline">dentro de la totalidad. También podríamos decir que el ego es el centro menor de la personalidad y</span>
<span class=" fbUnderline">que el Yo, en cambio es su centro mayor</span>.

En los sueños podemos advertir más claramente esta relación. En nuestra vida vigílica el ego es
como el Sol que todo lo ilumina pero que también eclipsa las estrellas. No terminamos de darnos
cuenta de que nosotros no somos los creadores de los contenidos del ego consciente sino que éstos
surgen de otro lugar sin participación consciente de nuestra parte. El ego prefiere creer que es el

artífice de todos nuestros pensamientos pero, aunque no nos percatemos de ello, continuamente nos
hallamos bajo la influencia del inconsciente. En nuestros sueños todo cambia con la aparición del ego

onírico. Cuando recordamos un sueño automáticamente lo identificamos con el ego onírico, nos
referimos a él como «yo» y decimos «tropecé con un oso, luché con él y luego apareció una bailarina», por
ejemplo. Pero la diferencia es que el ego onírico sabe cosas que desconoce el ego vigílico. Podemos,
por ejemplo, recordar que durante el sueño hemos estado corriendo e ignorar, sin embargo, algo que nuestro
ego onírico conoce muy bien: el motivo de nuestra huida.
Y lo que es más importante todavía, el ego onírico nunca es más significativo que cualquier otra de las
imágenes que pueblan nuestro sueño. Cuando el sol se pone se manifiesta un dominio invisible en
nuestra vida vigílica, aparecen las estrellas y descubrimos que no somos más que una estrella de
entre las muchas que brillan en el estrellado firmamento de nuestra alma.
THE SUN: Aunque en vigilia admito a regañadientes la  de sombra, en sueños, sin embargo, me resulta algo mucho más real y poderoso que una simple idea. En ocasiones hasta podría llegar a decir que me convierto en la sombra,
 como si yo formara parte de ella
SANFORD: En efecto, en el sueño la sombra constituye un sistema energético tan poderoso -al menoscomo

el ego. En el ámbito del sueño los elementos del psiquismo son menos diferentes que en vigilia y
el ego onírico puede observarlos, convertirse en ellos o ubicarse en un estado intermedio entre las
dos posiciones anteriores.
La sombra es siempre un aspecto del ego y sus cualidades pueden haber formado parte de su estructura.

También podríamos decir que la sombra es algo así como el hermano -o la hermana- del ego y no
necesariamente una figura siniestra.
 Por último, también es importante recordar que la sombra siempre tiene motivos para hacer lo que hace, motivos relacionado con alguna cualidad reprimida del ego. No es nada habitual que en sueños nos convirtamos en la sombra, es mucho más probable, en cambio, que el ego onírico observe las transformaciones que asume la sombra durante el sueño.

THE SUN: Supongo que es mucho más seguro identificarse con la sombra en un sueño que en la vida
vigílica.
SANFORD: Bien, de nuevo nos encontramos con el tema de las sutilezas de la sombra. En este punto sigo
más a Kunkel que a Jung. La idea es que el ego se halla originalmente muy próximo al centro del Yo y
que, en la medida en que se ale ja de él, desarrolla una actitud
 que suele verse exacerbada por tendencias infantiles desfavorables cuya naturaleza termina determinando las peculiaridades de nuestras defensas egocéntricas y, por consiguiente, las características de la misma sombra.

Supongamos que una persona se experimente a sí misma como débil e ineficaz ante el medio pero que
para adaptarse a la vida se convierta en una especie de «enredadera», alguien que no desarrolla su
propia fortaleza sino que se apoya en la de los demás a quienes aprende a valorar de acuerdo a esa
dimensión. De este modo termina asumiendo una postura egocéntrica que es, al mismo tiempo,
necesitada y merecedora. Este es el tipo de persona que siempre necesita el apoyo de los demás, que
puede enumerar un montón de razones para justificar su demanda y, en el caso de no recibir lo que exige,
desprecia a los demás como malas personas.
Este tipo de persona es muy aburrido. De modo que la gente suele cansarse pronto de ellos y, cuando
tal cosa ocurre, dejan de ayudarles. Entonces se sienten amenazados y ansiosos. Ahora bien, para
mantener esta actitud egocéntrica de dependencia e identificación ha debido reprimir el valor y la
sinceridad -cualidades, por lo demás, muy deseables. Pero frente a ellas nuestro sujeto se siente
mortalmente ame nazado y es por ello que las considera diabólicas. No debemos olvidar que las cualidades
reprimidas terminar siendo peligrosas.
Supongamos el caso de un adolescente que asuma la defensa egocéntrica de la tortuga y para ello se

aísle de los demás. Su apariencia solitaria y taciturna le convierte entonces en el blanco idóneo de
cualquier pandilla que tenga la propensión egocéntrica de atormentar a los demás. Éstos se dedican a
hostigar a la sombra fuera de ellos hasta que llega un día en que su caparazón egocéntrico de solitario
explota y la sombra brota a la luz del día. En ese momento puede emprenderla a puñetazos con los demás y,
aun en el caso de que reciba algún que otro golpe, las cosas pueden mejorar favoreciendo incluso su
integración psicológica. Ahora bien, en el caso de que la energía haya sido reprimida durante mucho
tiempo y con mucha intensidad también puede coger el re vólver de su padre, disparar sobre sus torturadores
y suscitar un lamentable incidente.
THE SUN: ¿Usted cree que el muchacho estaba pidiendo eso a sus torturadores?
SANFORD: Por supuesto. El inconsciente está emitiendo precisamente el mensaje exacto que nuestro sujeto
necesita para catalizar su integración. Kunkel solía decir a este respecto que los «arcángeles» son
enviados para completar el plan divino.
THE SUN: Pero los arcángeles no necesariamente son cuidadores.
SANFORD: Así es. Ellos sólo preparan el escenario. Lo único que sabemos es que cuando los
arcángeles entran en acción las cosas ya no permanecen igual. Nadie puede p redecir lo que ocurrirá a partir de
entonces. No deberíamos tomar a la ligera el tema de la liberación de la sombra. Es necesario que el trabajo
de despliegue y liberación de la hostilidad tenga lugar en el contexto seguro de una relación terapéutica -o
en cualquier otra situación controlada- para que la sombra pueda expresarse de manera gradual.
Kunkel hizo la misteriosa afirmación de que «en los momentos decisivos Dios está siempre del lado de la
sombra, no del ego» ya que la sombra siempre se halla mucho más proxima al impulso creativo.
Ahora bien, el ego no necesariamente sostiene una actitud egocéntrica. En tal caso estaríamos hablando de
algo completamente diferente ya que el ego mantiene una relación creativa sana tanto con la sombra como
con el Yo. El proceso de integración no mengua, pues, al ego, sino que simplemente distiende la firmeza de
sus fronteras. Entre un ego fuerte y un ego egocéntrico existe una tremenda diferencia ya que el último es
siempre débil. Así pues, el proceso de individuación que nos permite actualizar nuestro propio potencial
real no puede tener lugar sin la presencia de un ego fuerte.
THE SUN: ¿Eso significa que es imposible llegar a ser el «Yo»?
SANFORD: Correcto. El ego es el vehículo necesario para la expresión del Yo pero debemos estar
dispuestos a hacer lo necesario para ponerlo en su lugar. Como Moisés, por ejemplo, escuchando la
palabra de Dios entre las zarzas ardientes y conduciendo luego a los judíos desde Egipto hasta la Tierra
Prometida. Esa es una acción que sólo puede llevarla a cabo un ego fuerte.

 Para la mayor parte de las personas el mal no radica en alguna instancia arquetípica ubicada más allá del ego sino que precisamente se asien ta en él.

viernes, 1 de julio de 2011

MOMENTO DE DECISIONES

Recuerdo que un invierno mi padre necesitaba leña, así que buscó un árbol muerto y lo cortó. Pero luego, en la primavera, vio desolado que el tronco marchito de ese árbol, estaba brotando. Mi padre dijo: "Yo estaba seguro de que ese árbol estaba muerto. Había perdido todas sus hojas en el
invierno
y sus ramas se quebraban y caían como si no le quedara al viejo tronco, ni una pizca de vida. Pero ahora me doy cuenta que estaba equivocado".
Y volviéndose hacia mí,
me dijo: "¿Cuál sería la lección que esto nos deja?. Jamás cortes un árbol en invierno, le dije. A lo que él respondió:
Jamás tomes una decisión en
tiempos adversos. No podes decidir sobre temas  importantes cuando estés en tu peor momento. Espera. Sé paciente.
La tormenta pasará. Recuerda que la primavera
siempre vuelve"
---------------------------------------------------------------------------------------------
Cuando no es necesario tomar una decisión,es necesario no tomar una decisión".
Lord Falkland

PERSISTIR

Cuando vayan mal las cosas,
como a veces suelen ir.
Cuando ofrezca tu camino,
sólo cuestas por subir.
Y precises sonreír...
aun teniendo que llorar.
Cuando ya el dolor te agobie,
y no puedas mas sufrir.
Descansar , acaso debas...
pero nunca desistir.
Tras la sombra de la duda,
ya plateada, ya sombría.
Puede bien estar el triunfo,
y no el fracaso, que temías.
Y no es dable a tu ignorancia,
figurarse cuan cercano
puede estar el bien que anhelas,
y que juzgas tan lejano.
Lucha pues por mas que tengas
en la brega que seguir.
Cuanto peor esten las cosas,
mas debemos persistir

Rudyard Kipling  

La vida es una búsqueda constante

La vida es una búsqueda, una búsqueda constante, una búsqueda
desesperada y desesperanzada... una búsqueda de algo que no sabemos
qué es. Hay un deseo profundo de buscar pero uno no sabe qué busca.

Y hay un estado mental en que nada que obtengas te aportará
satisfacción. La frustración parece ser el destino de la humanidad,
pues todo lo que obtienes pierde sentido en el momento mismo en que
lo obtienes. Entonces comienzas a buscar otra vez.

La búsqueda sigue, ya sea que obtengas algo o no. Parece no importar
lo que obtengas o no obtengas, la búsqueda sigue de todas maneras.
Los pobres están buscando, los ricos están buscando, los enfermos
están buscando, los sanos están buscando, los poderosos están
buscando, los indefensos están buscando, los estúpidos están
buscando, los sabios están buscando, y nadie sabe exactamente qué.

Hay que entender esta búsqueda, qué es y por qué ocurre. Parece
haber una brecha en el ser humano, en la mente humana, en la
estructura misma de la conciencia humana parece haber un hueco, un
hueco negro. Sigues arrojando cosas al hueco y siguen
desapareciendo. Nada parece llenarlo, nada parece contribuir a la
satisfacción. Es una búsqueda afiebrada. Lo buscas en este mundo, lo
buscas en el otro mundo; a veces lo buscas en el dinero, en el
poder, en el prestigio y a veces lo buscas en Dios, en la dicha, en
el amor, en la meditación, en la oración, pero la búsqueda continúa.
El ser humano parece haber contraído la enfermedad de la búsqueda.

La búsqueda no te permite estar aquí y ahora porque siempre te
conduce a otro lugar. La búsqueda es una proyección, es un deseo:
que lo que necesitas está en otro lugar; que existe, pero existe en
otra parte y no donde tú estás. Ciertamente existe, pero no en este
momento en el tiempo; no ahora, sino en otro lugar. Existe allá y,
entonces, nunca aquí ni ahora. Sigue importunándote, sigue
arrastrándote, empujándote, sigue arrojándote a una locura cada vez
mayor. Te vuelve loco y nunca se satisface.

Alguna vez has intentado averiguar qué es lo que estás buscando?. No
lo has definido. Hay algo que sí sabes: que tienes que buscar. Es
una necesidad profunda pero no sabes lo que estás buscando.

Pero, a menos que sepas lo que buscas, cómo puedes encontrarlo? Es
algo difuso, crees que es el dinero, el poder, el prestigio, la
respetabilidad. Pero cuando ves personas respetables, personas
poderosas, ellas también están buscando y cuando ves personas
enormemente ricas, ellas también están buscando. Buscan hasta el
final de la vida. El dinero no ayuda, el poder no ayuda. La búsqueda
continúa a pesar de lo que tienes.

La búsqueda tiene que ser por otra cosa. Esos nombres, esas
etiquetas -dinero, poder, prestigio- sólo sirven para satisfacer tu
mente. Sirven sólo para darte la sensación de que estás buscando
algo. Ese algo es indefinido, es una sensación muy difusa.

La primera cosa que debe hacer el que realmente busca, aquél que se
ha vuelto un poco más alerta, más consciente, es definir la
búsqueda, formular un concepto claro de lo que es. Inmediatamente
comienza a producirse una transformación. Si comienzas a definir tu
búsqueda, comienzas a perder tu interés en la búsqueda. Mientras más
definida, menos presente. Una vez que se sabe claramente qué es, de
repente desaparece. Existe sólo cuando no estás alerta. La búsqueda
existe sólo cuando estás adormecido. la búsqueda existe sólo cuando
no estás consciente; la búsqueda existe sólo en tu ausencia de
conciencia. La ausencia de conciencia genera la búsqueda.

Todos nuestros sentidos son extravertidos. Los ojos se abren hacia
afuera, la manos se mueven y se extienden hacia afuera, las piernas
se mueven para afuera, los oídos escuchan los ruidos y sonidos de.
afuera. Todo lo que tienes a tu disposición se abre hacia afuera;
todos los cinco sentidos se mueven de manera extravertida. Comienzas
a buscar allí donde ves, sientes, tocas, la luz de los sentidos se
irradia afuera ¡y el que busca está adentro!

Hay que comprender esta dicotomía. El que busca está adentro; pero,
puesto que la luz está afuera, el que busca avanza con un propósito,
intentando encontrar algo satisfactorio afuera. Eso no va a ocurrir
nunca. No ha ocurrido nunca. A menos que llegues a conocer quién
eres, toda tu búsqueda es infructuosa porque no conoces al que busca.

Lo que estabas buscando en algún lugar exterior siempre ha estado en
ti, en tu interior. Estabas buscando en la dirección errada, es todo.


OSHO: `El Hombre que Amaba las Gaviotas y Otros Relatos'

Sobre el escuchar al otro --

La idea es que hoy vamos a conversar sobre la importancia de la escucha en la convivencia, en la comunicación y en la relación entre las personas.
La sociedad es una red de relaciones en las cuales las personas nos organizamos para convivir, trabajar juntos; casándonos, conviviendo, con amistades. El medio por el cual nos relacionamos es a través de la comunicación.
Y la posibilidad de tener una comunicación efectiva hace que las relaciones puedan tener un mejor crecimiento y desarrollo. Por eso podemos decir que la comunicación humana tiene dos facetas: hablar y escuchar; en la forma en la cual establecemos el diálogo, y podemos interactuar y relacionarnos.
Lo interesante es que a través  del tiempo siempre hemos creído que la parte activa de esta comunicación estaba dada a partir del hablar. Uno hablando fuerte y claro era escuchado. Sin embargo yo quiero plantear una idea en donde justamente el escuchar es más activo que el hablar. O sea que, la posibilidad de  escuchar nos da la posibilidad de comprender e interpretar mejor a nuestro interlocutor. Al escuchar validamos potencialmente nuestro hablar. El escuchar es lo que después da sentido a lo que decimos, a lo que el otro nos plantea. Seguramente  así vamos a estar mucho más conectados al hablar y al responder. Podemos decir que el escuchar justamente es el que va a dirigir ese proceso de comunicación. Cuando estamos dialogando, el que esta escuchando es el que va a poder intervenir para poder contestar y el otro escuchar y después contestar. Pero siempre el que va a ir dirigiendo ese proceso es el escuchar.
También quiero hablar que el escuchar no es un proceso en el actuamos como las máquinas: con una  capacidad de reproducir o representar lo que se nos esta diciendo o transmitiendo. No somos un programa de Tv. por cable o por la cual hay una variación entre lo que se emite y lo que se transmite. En realidad en el proceso de escucha hay un fenómeno fundamental que es la interpretación que hacemos. Los seres humanos tenemos la capacidad de recibir y distinguir sonidos que otras personas están emitiendo. La capacidad que tenemos, biológica, -el oír es la capacidad biológica- y ahora, el escuchar está justamente relacionado con el fenómeno de nuestra interpretación.
En el escuchar entra a jugar nuestra capacidad de reconstituir y rearmar lo que estamos escuchando. O sea que podemos decir  la característica fundamental de escuchar está en nuestra capacidad de interpretación. No hay escucha si no hay involucrado una actividad de interpretación. Y esta interpretación   es tan importante que es probable que en algunos casos no oigamos nada y sin embargo estemos escuchado, con gestos, posturas de cuerpo; distintas situaciones que están presentes en la comunicación en la cual nosotros no estemos haciendo algo pero estemos escuchando algo, estemos interpretando algo del otro.
Es importante resaltar la cualidad interpretativa de escuchar porque ahí es donde entra justamente nuestra capacidad de diseñar nuestra escucha. En la medida que podemos diseñar nuestra escucha, “para que estamos escuchando” y justamente cuando vemos el “para que estamos escuchando” entra la parte activa de la comunicación, ya que es cuando construimos y armamos interpretación en función de lo que el otro dice, y en función  de esa interpretación y construcción vamos diseñando el diálogo con el otro. Por eso en la medida que estamos escuchando estamos tomando un postura ética en la cual reconocemos en los otros, personas diferentes de nosotros y que esa diferencia es legítima. Y también reconocemos a las del otro y aceptamos su capacidad autónoma de tomar decisiones de nosotros. Por eso el respeto mutuo es fundamental para estar presente al escuchar, “para que estoy escuchando”, si no hay aceptación como diferente, autónoma y legítima, escuchar se hace dificultoso porque sino estamos proyectando nuestra forma de ser.
Por eso la idea es aceptar la posibilidades que existan otras formas de ser diferentes a las nuestras.
Por eso, cada vez ponemos en duda la legitimidad del otro, cada vez que nos creemos con   acceso privilegiado a la verdad , a la justicia,  cada vez que  presumimos una forma de ser, cada vez que olvidamos que tenemos  un punto de vista y que no somos dueños de la verdad, en estos casos, si no tenemos en cuenta eso, nuestro  escuchar se resiente ya que es muy difícil estar presente al otro desde ese lugar.
Siguiendo el para que de la escucha, es muy importante tener en cuenta que lo hacemos para poder abrirnos, conectarnos y para poder observar interpretar lo que pasa en el mundo exterior a nosotros. Cuando estamos escuchando estamos haciendo nuestras propias interpretaciones pero por eso esta capacidad de interpretación es que lo da la posibilidad de adaptarnos al medio, a las condiciones. Es nuestra capacidad de constituirnos permanentemente, es de alguna  una forma lo que nos abre al mundo, que si bien somos seres cerrados estructuralmente, tenemos la posibilidad de tener esa apertura, esa incorporación, y sólo a través de la escucha y la interpretación, escuchando a los demás, y reflexionando sobre lo que escuchamos, desarrollamos nuestra capacidad  de crecer, adaptar y aprender.
Habiendo desarrollado un poco la importancia que tiene el para que de la escucha para nosotros, también me gustaría desarrollar, el para que escuchamos en razón con la comunicación humana.
Ya entrando en este tema, es muy importante estar atento al estado emocional de nuestra escucha: para que estamos escuchando al otro. Nuestro estado emocional tiñe nuestra interpretación. Si realmente nos interesa escuchar efectivamente, sería bueno estar atento a nuestro estado emocional, porque por ahí muchas veces viene uno y me hace un comentario positivo y en realidad estoy escuchando  para mi estado emocional y no para el otro, por eso en estos casos es importante individualizar el estado emocional en el cual estoy al momento de la escucha.
Otro elemento a tener en cuenta es nuestra actitud personal, desde que lugar y como lo vinculo con mis experiencias personales lo que estoy escuchando. Siempre estamos escuchando desde esa historia, el presente está heredando del pasado todo lo que aceptamos, negamos, de una manera forma parte de nuestro modelo mental, nuestra historia, con los ojos que estamos preparados para escuchar. Por eso para tener una escucha efectiva hay que chequear como está afectando esta historia, la forma de escuchar, y cuanto de nuestra experiencia estamos proyectando en lo que está diciendo el otro.
Por eso si podemos estar atentos  a nuestra historia y a nuestro estado anímico y estar presentes a estas dos estaciones, podemos empezar a diseñar como queremos estar escuchando.
Podemos preguntarnos para que voy a estar escuchando en esta reunión, voy a estar escuchando para generar posibilidades o para discutir y tener la razón.
Creo que si estamos atentos a que la escucha es de un fenómeno interpretativo podemos tomar acción y podemos estar atentos a escuchar y tener presente que es lo que quiero lograr de esa relación con el otro.
Podemos decir que el mundo en que vivimos se vuelve cada vez más imperativo, nuestra capacidad de aprender a escuchar para poder lograr vivir con nuestro prójimo en armonía. Justamente creo que la escucha es la herramienta fundamental como creo que he desarrollado, para lograr una comunicación efectiva y que nos entendamos. Muchas veces hay datos alarmantes, uno puede decir que la mayoría de los fracasos matrimoniales, de pareja, en las empresas, se da por una comunicación inefectiva.
Por eso es importante tener en cuenta que el ser humano tiene la primera reacción en la escucha a evaluar y emitir opiniones en vez de comprensión. Creo que ahí está el gran desafío que tenemos:  empezar a trabajar sobre nuestra capacidad de escucha y como nos paramos frente al otro, juzgándolo como estúpido anormal o si está mal o está bien. Este tipo de actitudes a las cuales estamos parados a la escucha, genera división y separación.
A veces por ahí esa comprensión genere miedo ya que al comprender la otra postura por ahí estamos generando una posibilidad de cambio a la que nos resistimos. Por eso la forma de estar atentos para juzgar, evaluar y calificar es una forma que entendemos mas para protegernos y autoconvencernos de nuestras posturas e ideas. En la medida que nuestra escucha es mas generativa estamos mas abiertos al aprendizaje y  al çambio.

Espero que les haya servido. La idea de estar presentes en todas las situaciones que se les presenta todo los días de sus vidas con sus hermanos, familiares, padres, hijos, en el trabajo, a estar atentos a lo importante de escuchar y estar presente para el otro validándolo y  reconocer su autonomía, su diferencia y del hecho validar al otro y darle autoridad es otra forma de lograr una mejor conexión y relación.

Audiencia sobre escucha 2005 Martin Rappallini

Para que estoy escuchando ¿????

-Para tener razon
-Para parecer inteligente
-Para que me valoren
-Para adaptarlo a lo que me pasa a mi (digamos para sentirme identificado ,con lo que le pasa a mi interlocutor y justificarme ya que hay otro que le pasa lo mismo )
-Para demostrar que el otro no la tiene clara como yo …….
-Para criticarlo
-para descalificarlo ,este es un boludo!!!
-Para encontrarle el punto debil…..en algun lado tiene  un quiebre  ¡!
-Para que termine rapido
-Para decir algo mejor (y tener una vision superadora)lo tuyo es bueno pero esto que te voy a decir es mas profundo…..
-Para empezar a hablar yo.
-Para encontrar el momento para descargar mi ira con argumento ,mira lo que dijo…..
-Para confirmar mis juicios ,es como yo pensaba……
-Para demostrar que esta peor que yo
-Para demostrar que esta mejor que yo. ,yo si tengo problemas  ,el se queja de lleno….
-Para agradar y lograr que el otro haga lo que yo quiero ..manipulacion
-Para que después me escuchen a mi  (es una gentileza ,hago que escucho para despues tener el derecho a ser escuchado )
-para no escuchar ( cuando alguien me habla y lo miro pero estoy en otro lado )
-Para que no me mientan (poniendo en duda todo lo que me dicen )
-Para ver si esta de acuerdo a lo que yo pienso …..y por supuesto es un genio ¡!!!
-Para que me quieras , porque si no me queres me duele mucho …carencia  
-Para ampliar mis explicaciones de porque estoy como estoy….
-Para esperar el momento oportuno para lanzar mi ataque con ironia y que no se note mi molestia…es un chiste .
o
¿Estoy escuchando para generar relacion?????
¿Estoy escuchando para la posibilidad??????????
¿Estoy escuchando para amar ¿???????
¿Estoy escuchando para aceptar ¿???????
¿Estoy escuchando para aprender ¿??????
¿Estoy escuchando  para disfrutar del momento ¿???
¿¿Estoy escuchando para validar Y/o reconocer al otro ¿?????
¿¿Para ayudar en el proceso de aprendizaje del otro ¿????????
¿Estoy escuchando para que se sienta escuchado ¿??? (chequeo lo que dice )
¿Estoy escuhando para vivir en un mundo mejor ¿??


Martin Rappallini 2006

LA MÁS PRECIADA MERCANCÍA: EL TIEMPO

Un tiempo bien organizado es la señal más clara de una mente bien organizada.
SIR ISAAC PITMAN

-  ¿Sabes qué es lo gracioso de la vida? – me preguntó Julián.
-  Dímelo tú.
-  Que cuando la mayoría de la gente se da cuenta de lo que realmente quiere y de cómo obtenerlo, suele ser demasiado tarde. Los jóvenes no saben, los viejos no pueden.
-  Una vez oí decir a mi padre que la gente atareada es la única que tiene tiempo de sobra. ¿Tú qué opinas?
-  Estoy de acuerdo. La gente productiva y atareada es muy eficaz con su tiempo; no le queda otro remedio si quiere sobrevi­vir. Ser bueno administrando el tiempo no significa volverse adic­to al trabajo. Al contrario, dominar el tiempo te permite disponer de más tiempo para hacer las cosas que para ti tienen más signi­ficado. El dominio del tiempo conduce al dominio de la vida. Adminístralo bien. Y recuerda que es un recurso no renovable.
»Déjame ponerte un ejemplo. Supón que es lunes por la mañana y que tienes un montón de citas, reuniones y compa­recencias. Ln vez de levantarte a las ó.30, tomar un calé a toda prisa y salir pitando hacia el trabajo para pasarte el día con la lengua fuera, imagina que te tomas quince minutos la noche antes para planear tu jornada. O, más efectivo aún, supón que te to­mas una hora de tu domingo para organizarte la semana. En tu agenda has anotado cuándo debes reunirte con tus clientes, cuándo te dedicarás a investigaciones legales y cuándo devol­verás llamadas telefónicas. Es más, tus objetivos personales, sociales y espirituales para la semana también constan en tu agenda. Con este acto tan sencillo has equilibrado a tu vida. Ase­gurando los aspectos más vitales de tu vida en un programa diario, estás asegurando que la semana de trabajo, y tu vida, con­serve su paz y su significado.
-  No estarás sugiriendo que me tome un descanso en plena actividad para pasear por el parque o irme a meditar, ¿verdad?
-  Naturalmente que sí. ¿Por qué te aferras tanto a las con­venciones? ¿Por qué piensas que has de hacer lo que hacen los demás? Corre tu propia carrera, John. ¿Por qué no empiezas a trabajar una hora antes y así puedes ir a pasear a media mañana por ese hermoso parque que hay cerca de tu oficina? ¿O por qué no haces unas horas extra a principios de semana para ter­minar el viernes con tiempo de sobra para llevar a tus hijos al roo? ¿O por qué no empiezas a trabajar en tu casa un par de días por semana y así ves mas a tu familia? Sólo estoy diciendo que planifiques el trabajo y administres tu tiempo de manera creativa. Concéntrate en tus prioridades; las cosas más impor­tantes de tu vida no deberían ser sacrificadas a las menos im­portantes. Y recuerda que quien fracasa en la planificación, pla­nifica su fracaso. Anotando no sólo tus citas de trabajo sino también tus compromisos contigo mismo de leer, relajarte o es­cribir una carta de amor a tu esposa, serás mucho más produc­tivo con tu tiempo. No olvides que el tiempo que empleas en enriquecer tus horas de asueto no es tiempo malgastado; eso para que seas mucho más eficiente cuando estés trabajando. Deja de vivir en compartimientos estancos y entiende de una vez por todas que cuanto haces forma un todo indivisible. Tu comportamiento en casa afecta a tu comportamiento en el tra­bajo. Tu trato con la gente en la oficina afecta al trato que das a tu familia y tus amigos.
-  ¿Quieres decir, por ejemplo, el tiempo invertido en mejo­rar mis conocimientos legales, en enriquecer mis relaciones con los clientes y en ser un abogado más eficiente?
-  Sí, y el tiempo invertido en fomentar tu reacción con Jen­ny y con los chicos. Tiempo invertido en estar en contacto con la naturaleza y agradecer todo lo que tienes la suerte de poseer. Tiempo invertido en renovar tu mente, tu cuerpo y tu espíritu. Son sólo algunas de las actividades de alto impacto que te per­mitirán diseñar la vida que mereces. Dirige todo tu tiempo a las actividades que interesan.
La gente esclarecida se mueve por prioridades. Este es el secreto del dominio del tiempo.
El yogui Raman decía que quienes son dueños de su tiempo viven una vida sencilla. La naturaleza no previó un rit­mo de vida frenético. Aunque él estaba convencido de que la felicidad duradera sólo era alcanzable por aquellos que se mar­caban objetivos personales bien definidos, el vivir una vida lle­na de realización no tenía por qué implicar el sacrificio de la tranquilidad de ánimo. Esto es lo que más me fascinó. Me per­mitía ser productivo y al mismo tiempo realizar mis ansias espi­rituales.
Julián tenía un último aspecto que puntualizar sobre el asunto del tiempo.
-  Esto es muy importante, John: deja de obrar como si te quedaran quinientos años de vida. -  Cuando Divea me trajo aquel reloj de arena me ofreció también un consejo que no olvi­daré jamás.
-  ¿Qué fue?
-  Que el mejor momento para plantar un árbol fue hace cuarenta años. El segundo mejor momento es hoy No malgas­tes ni un minuto de tu vida. Fomenta una mentalidad de lecho de muerte.
»En realidad es una filosofía sobre la vida. Cuando adoptas esa mentalidad vives cada día como si fuera el último. Imagina que al despertar te haces esta sencilla pregunta: ¿qué haría hoy si fuese el ultimo día? Luego piensa en cómo tratarías a tu fami­lia, a tus colegas e incluso a quienes no conoces de nada. Pien­sa en la excitación con que vivirías cada momento al máximo. La cuestión del lecho de muerte puede por sí sola cambiar tu vida. Aportará un entusiasmo y un ánimo especiales a todo lo que hagas. Empezarás a centrarte en todas las cosas importan­tes que has ido relegando y dejarás de despilfarrar el tiempo en las cosas nimias que te han ido arrastrando al atolladero del caos y la crisis.
Robin Sharma

El cuento de Rose

El cuento de Rose

El primer día en  la universidad nuestro profesor se presentó y nos pidió
que procuráramos llegar  a  conocer a alguien a quien no conociéramos
todavía.
Me puse de pie y  miré a mi alrededor, cuando  una  mano me tocó suavemente
el hombro.
Me  di la vuelta y me encontré con una viejita arrugada cuya sonrisa le alumbraba  todo su ser.
Hola, buen mozo. Me llamo Rose. Tengo ochenta y siete años.
¿Te puedo dar un abrazo?'
Me reí y le contesté con entusiasmo:
¡Claro que  puede!
Ella me dio un abrazo muy fuerte.
Por qué está usted en la  universidad a una edad tan temprana, tan inocente?',
le pregunté.
Riéndose,  contestó:Estoy aquí para encontrar un marido rico, casarme,
tener unos dos hijos y luego jubilarme y viajar.
Se lo digo en serio, le dije.
Quería  saber qué le había motivado a ella a afrontar ese desafío a su edad.
Siempre soñé con tener una educación universitaria y ahora la voy a tener!', me dijo.
Después de clases caminamos al edificio de la asociación de estudiantes y
compartimos un batido de chocolate. Nos hicimos amigos  enseguida.
Todos los días durante los tres meses siguientes salíamos  juntos de la clase y hablábamos sin  parar.
Me fascinaba escuchar a esta  "máquina del tiempo".
Ella compartía su sabiduría y  experiencia conmigo.  Durante ese año,
Rose se hizo muy popular en la universidad;  hacía amistades a donde iba.
Le encantaba vestirse bien y se deleitaba con la atención que recibía de
los demás estudiantes.
Se lo estaba pasando de  maravilla.Al terminar el  semestre le invitamos a Rose a
hablar en nuestro banquete de fútbol.
No olvidaré  nunca lo que ella nos enseñó en esa oportunidad.
Luego de ser presentada, subió  al podio. Cuando comenzó a pronunciar el
discurso que había  preparado de  antemano, se le cayeron al suelo las
tarjetas donde tenía los apuntes.
Frustrada y un poco avergonzada se inclinó sobre el micrófono y dijo:
disculpen que esté tan nerviosa.
Dejé de tomar cerveza por cuaresma y ¡este whisky me está matando!
No voy a poder volver a poner mi discurso en orden, así que permítanme
decirles lo que sé.
Mientras nos reíamos, ella se aclaró la garganta y  comenzó:
No dejamos de jugar porque estamos viejos; nos ponemos viejos porque
dejamos de  jugar.
Hay cuatro secretos para mantenerse joven: ser feliz y triunfar.
Tenemos que reír y encontrar el buen humor todos los días..
Tenemos que tener un ideal. Cuando perdemos de vista nuestro ideal,
comenzamos a morir.
¡Hay  tantas personas caminando por ahí que están  muertas y ni siquiera
lo saben!
Hay una gran diferencia entre ponerse viejo y madurar.
Si ustedes tienen diecinueve años y se  quedan en la cama un año entero
sin hacer nada productivo se convertirán en  personas de veinte años.
Si yo tengo ochenta y siete años y me quedo en la cama por un año sin
hacer nada tendré ochenta y ocho años.
Todos podemos envejecer. No se  requiere talento ni habilidad para ello.
Lo importante es que maduremos encontrando siempre la oportunidad en el
cambio.
No me arrepiento de nada. Los viejos  generalmente no nos arrepentimos de
lo que hicimos sino de  lo que no  hicimos.
Los únicos que temen la muerte son los que tienen  remordimientos.
Terminó su discurso cantando 'La Rosa'. Nos pidió que estudiáramos la  letra de la canción y la  pusiéramos en práctica en nuestra  vida diaria.
Rose terminó sus estudios.
Una semana después de  la graduación, Rose murió tranquilamente mientras
dormía.
Más de dos mil estudiantes universitarios  asistieron a las honras fúnebres para rendir tributo a la maravillosa  mujer que  les  enseñó con  su ejemplo que nunca es demasiado tarde para llegar a ser  todo lo que se puede ser.
No olviden que:
"ENVEJECER ES OBLIGATORIO; MADURAR ES  OPCIONAL."

Nos convencemos a nosotros mismos de que la vida sera mejor despues

Nos convencemos a nosotros mismos de que la vida sera mejor despues de casarnos, despues de tener un hijo, y despues de tener otro. Entonces nos sentimos frustrados de que los hijos no son lo suficientemente grandes y seremos mas felices cuando lo sean. Despues de eso nos frustramos porque
son adolescentes (dificiles de tratar). Ciertamente seremos mas felices cuando salgan de esta etapa. Nos decimos que nuestra vida estara completa cuando a nuestra mujer le vaya mejor, cuando tengamos un mejor auto o una mejor casa, cuando nos podamos ir de vacaciones, cuando estemos retirados.
La verdad es que no hay mejor momento para ser felices que AHORA. Si no es ahora, cuando? Y tu vida siempre estara llena de retos.
Es mejor admitirlo y decir ser felices de todas formas. Ya lo dijo Alfred D. Souza:"Por largo tiempo parecia para mi que la vida estaba a punto de comenzar; la vida de verdad. Pero siempre habia algun obstaculo en el camino, algo que resolver primero, algun asunto sin terminar, tiempo por pasar, una deuda que pagar, entonces la vida comenzaria. Hasta que me di cuenta de que estos obstaculos eran Mi Vida".
Esta perspectiva me ha ayudado a ver que no hay un camino a la felicidad. La felicidad es el camino

Asi que, atesora cada momento que tienes, y atesoralo mas cuando lo compartiste con Alguien Especial, lo suficientemente especial para compartir tu tiempo, y recuerda que la Vida esta hecha de ese tiempo, y que el tiempo no espera por nadie.... Asi que deja de esperar hasta que termines la escuela, hasta que vuelvas a la escuela, hasta que bajes 10 libras, hasta que tengas hijos, hasta que tus hijos se vayan de casa, hasta que te cases, hasta que te divorcies, hasta el viernes a la noche, hasta el domingo por la mañana, hasta la primavera, el verano, el otoño o el invierno... o hasta que mueras, para decir que no hay mejor momento que este para ser feliz. La felicidad es un trayecto, no un destino. Trabaja como si no necesitaras dinero. Ama como si nunca te hubieran herido, y baila como si nadie te estuviera viendo"

Problemas de Pareja --jorge Bucay



Problemas de Pareja

La primera afirmación de la propuesta es que los problemas de pareja son problemas personales que se expresan en la relación.

Proyecto en el otro las partes de mi que más rechazo".
"Cuando me doy cuenta de cómo me molesta esto en el otro, investigo cómo me molesta en mí mismo".
"Si pienso que yo no tengo nada de eso que me molesta del otro, el trabajo es darme cuenta de qué pongo yo de lo que tengo; porque pusiera de lo mío no me molestaría".

 En vez de utilizar mi energía para cambiar al otro, la utilizo para observarme.

La llave es estar siempre conectada con lo que me está pasando y no hablar del otro.

Esto es lo que me gusta de la vida, ir descubriendo sobre mí y sobre los otros; un desafío, no esperar que no haya conflictos, sino verlos como una oportunidad para desarrollarme.

Cuando acarreamos a nuestros niños heridos tenemos la sensación de no estar nunca en el presente, siempre estamos reaccionando por cosas que nos pasaron hace muchos años.
Esto imposibilita la relación con el otro.
 Hasta que no me ocupe de este niño herido, él seguirá  reaccionando  y  empeorando mis relaciones intimas.

Welwood nos inculca una lección práctica:
 “Aprender a aprovechar cada dificultad que nos encontramos en el camino para ahondar más, para conectarnos con más profundidad; no sólo con nuestra pareja, sino también con nuestra propia condición de estar vivos”.
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AMAR Y ENAMORAMIENTO
Cuando uno se enamora en realidad no ve al otro en su totalidad, sino que el otro funciona como  una  pantalla donde el enamorado proyecta sus aspectos idealizados.”
La construcción  del amor empieza cuando puedo ver al que tengo enfrente, cuando descubro al otro. Es allí cuando el amor reemplaza al enamoramiento
Enamorarse es amar las coincidencias, y amar, enamorarse de las diferencias.

Es como despertar de un sueño. Aparecerá poco a poco una persona asombrosamente diferente de aquella con la que creíamos habernos unido. Es gracioso escuchar a los que abandonan su estado pasional y creen que el otro ha cambiado, que ya no es e1 mismo, cuando en realidad sólo han cambiado los ojos con los que miran.


El enamoramiento  no es  un  sentimiento compartido porque no existe aún el sujeto con quien compartir.

El enamoramiento es una locura gratuita y casi inevitable, técnicamente un cuadro de confusión delirante con exaltación maníaca.

El amor, en cambio, es un producto cuerdo y costoso.
Es más duradero y menos turbulento, pero hay que trabajar duro para sostenerlo.

La disyuntiva que aquí se plantea es ver si puedo amar a este que veo o si me quedo pegada a mi hombre ideal.

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<span class=" fbUnderline">Las parejas se separan por lo mismo que se juntan</span>



Las parejas se separan por lo mismo que se juntan, sí.

Sucede que justamente lo que nos atrae es la diferencia. Al comienzo me fascina que él tenga eso que para mí es tan difícil de tener. Me completo con mi pareja porque justamente ella puede hacer cosas que yo no puedo y viceversa. En la etapa de enamoramiento no sólo acepto esas características en él sino que también las acepto en mí misma.

Pero el problema viene después. Porque es cierto que al principio me agrada la diferencia, pero cuando el enamoramiento decae, comienzo a pelearme con mi pareja por estas mismas características que me acercaron.

Ante esta circunstancia, la clave es desarrollar los aspectos nada o poco evolucionados que vemos en el otro. Así, nuestro compañero se convierte en nuestro maestro o en nuestro enemigo. Esta es la elección.

Nuestra propuesta consiste en desarrollar estos aspectos negados o en pugna,  para así integrarnos con nosotros mismos, hacernos personas más enteras, parando la pelea interna y externa.

Como ya dije, el acento está en desarrollar lo que niego, o las partes con las cuales estoy en pelea, sabiendo que si no lo hago voy a terminar separándome por la misma causa por la que me uní. Este es el desafío de la pareja.

Por eso a veces es tan difícil estar con otro. Porque cuando estoy solo puedo imaginarme que soy de lo mejor; pero en el contacto íntimo sale lo mejor y también lo peor de mí: mi competencia, mis celos, mi lucha por el poder, mis ganas de controlarte, de manipularte, mi falta de generosidad, etc., etc.,etc.
Es duro ver esto en uno, es un desafío aceptarlo y ver qué hacer. La salida más fácil es pensar que es el otro el competitivo, el egoísta, el duro…
La relación verdadera con el otro, en el cual en un momento hemos creído y ante cuya presencia fuimos capaces de trascender y traspasar nuestra angustia de soledad y autosuficiencia, es una de las situaciones hermosas que nos permite acercarnos a los seres humanos con amor.”
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<span class=" fbUnderline">Las diferencias –</span>



            No sólo no hay parejas sin conflictos, sino que son los conflictos lo que hacen atractivo estar con otro, y más que los conflictos, las diferencias (que son justamente las que generan el conflicto).

Muchas angustias, depresiones, se generan por esto, por tener una idea de a dónde quiero ir, y cuando mi plan no se cumple me frustro.

Cuando  no actuás  de acuerdo  con  mis expectativas, no te quiero.

Creo que la gente necesita ser convalidada por el otro para afirmarse en lo que piensa o siente. Sería bárbaro poder decir: esto es para mí es bueno, aunque a todo el mundo le guste otra cosa, y poder respetárselo. No necesitar la autorización del otro, aceptar la diferencia.
            No hay una manera de vivir, cada uno se arma su circo como puede. Cada pareja tiene que armar su propio circo.
            Y la vida se va dando cuando uno se abre así. Es maravilloso todo lo que pasa cuando nos lanzamos a la aventura de vivir. El camino del héroe. Los conflictos se convierten en algo interesante, en una aventura hacia el descubrimiento de uno mismo.

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Razones que impiden el encuentro


Dice Castillejo que hay tres razones principales que impiden el encuentro. La primera es que a veces tratamos de comunicarnos cuando estamos en distinto nivel de conciencia.

Cuando dos personas tratan de comunicarse y uno está hablando desde la lógica y la otra desde lo que le pasa, el encuentro es imposible.

La propuesta es que yo me abra a entender otra manera de ver las cosas, y entonces no sólo podré encontrarme con el otro, sino que incorporaré para mí mismo esa otra manera de estar en el mundo.


LA PARADOJA DEL AMOR

La pareja real no puede evitar el sufrimiento. Una se da cuenta y se queda sola "hasta que aparezca" la pareja ideal (que por ser ideal justamente no existe) con lo cual el sufrimiento lejos de evitarse, reaparece constantemente.

La contradicción empieza cuando nos damos cuenta de que al mismo tiempo son justamente estas relaciones  las  que  nos  provocan mayor sufrimiento y mayor dolor, muchísimo más que ninguna otra.

Cuando nos abrimos a la intimidad, al amor, al encuentro, nos exponemos también a sufrir y a sentir dolor.
Si nos abrimos a una persona esto le concederá al otro la posibilidad de herirnos.

Muchas veces  terminamos resolviendo esta paradoja evitando el sufrimiento, impidiéndonos el amor y privándonos del encuentro íntimo.
El problema se presenta cuando nos identificamos con nuestra coraza y nos sentimos seguros allí. Nos  protegemos de  nuestros  sentimientos displacenteros aprendiendo  a  no sentir a desconectarnos de nuestras necesidades, y las defensas se convierten en una identidad que nos separa de lo que sentimos y nos impide el amor.

Todas las parejas tienen problemas, asuntos no resueltos. La idea no es arreglar los problemas, porque si nos dedicamos a un problema particular, mañana va a aparecer otro y así sucesivamente.  La idea es corrernos del contenido particular del problema y darnos un nuevo contexto para mirar lo que nos pasa; observar los problemas con otra mirada, sin identificamos solo con nuestro lado; salirnos de la idea de arreglar las cosas para sacarnos el problema de encima.
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Las personas creen que aman pero en realidad están enganchadas en su necesidad de poseer a otro. Como si dijeran: "Te amo mientras estés al lado mío, pero si te vas seguramente te odie.”
 Eso no puede ser amor. El amor pasa por poder pensar en lo que el otro necesita y en disfrutar si el otro está bien. Todo esto en forma totalmente independiente de si está al lado mío.
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Es verdad, hay cuestiones que no se resuelven. Sobre todo si la resolución pasa por que suceda lo que es imposible. La salida es aprender a convivir con esas diferencias y conectarnos con los puntos de unión, disfrutar en las áreas que podemos compartir .
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La inteligencia de una pareja pasa por disfrutar lo que se da y no pelear para que se dé lo que no puede darse.

Por qué el amor es tan doloroso?----Osho

E1 amor es doloroso porque crea el cami­no para la dicha... el amor es doloroso porque transforma...
el amor es mutación. Toda transformación será dolorosa porque hay  que dejar lo viejo por lo nuevo.
Lo viejo es familiar y seguro; lo nuevo es absolutamente desconocido... estarás moviéndote en un mar desconocido. Con lo nuevo no puedes usar tu mente; con lo viejo, la mente es ha­bilidosa. La mente puede funcionar solamente con lo viejo; con lo nuevo la mente es completa­mente inútil.
De aquí que surja el miedo y surja el dolor al dejar el mundo viejo, seguro y cómodo, el mundo de la conveniencia... es el mismo dolor que siente el niño cuando sale del vientre de la madre, es el mismo dolor que siente el pájaro cuando sale del huevo... es el mismo dolor que siente el pájaro cuan­do trata de volar por primera vez.
       El miedo a lo desconocido, la seguridad de lo conocido y la inseguridad de lo desconocido,  lo impredecible de lo desconocido, hace que uno se asuste mucho.
Pero no puedes tener éxtasis sin pasar por la agonía; el oro que quiere ser purificado tiene que pasar por el fuego.
El amor es fuego.
Y por el dolor del amor, millones de personas viven una vida sin amor. Ellos también sufren, y su sufrimiento es inútil.
Sufrir en amor no es sufrir en vano. Sufrir E amor es creativo, te conduce a niveles más elevados de conciencia. Sufrir sin amor es una completa pérdida de tiempo no te conduce a ningún lado, te hace seguir moviéndote en el mismo círculo vicioso.
          Una relación es un espejo, y cuanto más puro es el amor, cuanto más elevado es el amor, mejor es el espejo, más claro es el espejo. Pero el amor más elevado requiere que estés abierto, el amor elevado necesita que seas vulnerable. Tienes que abandonar tu armadura, y eso es doloroso, no tienes que estar constantemente en guardia. Tienes que abandonar tu mente calculadora. Tienes que arriesgarte tienes que vivir peligrosamente.
El otro puede herirte: ése es el miedo que da ser vulnerable. El otro puede rechazarte: ése es el miedo que da estar enamorado.
El reflejo de tu yo que encontrarás en el otro puede ser horrible: ésa es la ansiedad. Evitas el espejo. Pero por evitar el espejo no te volverás hermoso. Ni tampoco crecerás porque evites la situación. Debes tomar el desafío.
Uno tiene que adentrarse en el amor. Ese es primer paso hacia Dios, y no puede ser pasado por alto... los que tratan de pasar por alto el paso del amor, nunca llegarán a Dios, este es absolutamente necesario.

Permite que haya dolor, permite que haya sufrimiento. Atraviesa la noche oscura, y llegarás al bello amanecer. Es solamente en el vientre de la noche oscura que el sol evoluciona, es sólo a través de noche oscura que llega la mañana.
Todo mi enfoque aquí es el del amor. Enseño amor, sólo amor y nada más. Puedes olvidarte de Dios, esa es sólo una palabra vacía. Puedes olvidarte las plegarias, porque son nada más que rituales vacíos que otros te han impuesto.

El amor es la plegaria natural, que no ha sido impuesta por nadie, has nacido con él. El amor es el verdadero Dios: no el Dios de los teólogos sino el Dios de Buda, de Jesús, de Mohama, el Dios de los Sufis.